(OPINIÓN) Justicia Divina. Por: Marta Palacio
El ser humano está dotado de una cantidad inmensa de «dones» que no ha explorado, porque no sabe que los tiene, sólo están ahí, y cuando los descubre, los «aprovecha» para lo que cree que es a su favor.
El ser humano está dotado de una cantidad inmensa de «dones» que no ha explorado, porque no sabe que los tiene, sólo están ahí, y cuando los descubre, los «aprovecha» para lo que cree que es a su favor.
Uno de los más importantes es que «no es transparente», por lo cual sus pensamientos, sus sentimientos, sus talentos, sus deseos, sus miedos, sus intenciones, sus actividades, sus acciones, NO SE VEN.
Así que puede «ocultar» lo que no le conviene que los demás le vean, lo que nos ha llevado a una tradición comunitaria de ocultar muchísimas cosas y nos creemos «libres de culpa» porque nadie ha podido «demostrar» que uno lo haya hecho.
Llevamos miles de años organizando una justicia que sea más correctiva, que demuestre que una persona hizo algo en contra de los demás, con el objetivo de que no se siga haciendo, que todos veamos que hay cosas que no se deben hacer, por cuidar el bien común. Muchísimas personas han participado en elaborar «leyes, corrigiendo y adaptando», con el objetivo de hacer «consciencia» en el comportamiento de los seres humanos.
La moral y la ética tratan de dar pautas de buen comportamiento para que cada ser humano establezca «controles internos» que se traduzcan en un comportamiento adecuado para la convivencia sana, pero como no somos transparentes, es muy difícil demostrar que alguien «si hizo daño» y más difícil demostrar las intenciones.
El esfuerzo ha pasado por todas las culturas, en todos los tiempos. Hoy, tenemos el mismo problema, aunque tengamos «vigilancia constante» pruebas, testimonios. DADME LA PRUEBA Y TE DARÉ EL DERECHO. Tampoco funciona correctamente.
Las pruebas «desaparecen» los testimonios se desacreditan, algunos encargados de la justicia navegan entre dos aguas, si fuéramos transparentes todos haríamos bien.
¿Por qué no somos transparentes? ¿Es un regalo? ¿Es una prueba? ¿Es una oportunidad?
¿Lo que hacemos se queda en la impunidad? ¿Hay un acumulado personal?
Todos tenemos memoria, tanto de lo hecho como de lo recibido. Enseñanzas y dificultades, amores y rencores, fortalezas y miedos. Entonces, ¿si uno lo «vive» en su memoria, quiere decir que está ahí, presente? Uno lo ve, lo siente, aunque lo haya ocultado de todos los demás ¿Sigue ahí, aunque uno trate de borrarlo ¿Por qué?
Porque es propio es de uno mismo, es su experiencia, es su actividad. Así como lo que hace para el bien, como lo que hace para el mal, todo está ahí, sus esfuerzos y también sus «trampas».
Puede engañar a todo el mundo, pero nunca podrá engañarse a sí mismo, es su vivencia. No sé borra ¿Por qué? Porque lo necesita para «aprender» de su experiencia en éste cuerpo físico, en éste planeta, en ésta comunidad.
Es su Ser, su acumulado ¿Cuál es el objetivo de vivir? Aprender. Supera su propio ser y adquiere consciencia, o se sumerge más en la inconsciencia, nadie lo puede hacer por uno mismo, aunque todos hacemos el esfuerzo de que cada uno corrija lo que vemos que no está bien.
Entonces uno pregunta, ¿Cuál es la Justicia Divina? ¿Nos trajeron a éste mundo a sufrir?
En realidad, la Justicia de Dios PadreMadre Creador es sencilla, cada ser que «llega a éste mundo» viene voluntario, nadie es obligado, y cuando no logra superar la «prueba», cuando deja el cuerpo físico se queda suspendido en el tiempo y el espacio, hasta que logre entender su propia realidad y empiece a corregir en su ser lo que hizo mal.
El Alma de la que salió, lo espera. Entretanto, viene otro ser y luego otro, voluntarios, hasta que alguno lo logre y «rescate» a los que lo antecedieron. Somos la sumatoria de todas las vidas anteriores del Alma. Heredamos sus aciertos y sus errores, por eso nos «suceden situaciones que no entendemos» pero que sí lo logramos, superamos mucho más de lo que imaginamos.
Todo está en nuestro interior. Así como tenemos herencia genética, tenemos herencia Álmica. Cuando nos enteramos de éste entramado, pedimos Perdón para toda la humanidad de todos los tiempos. No lo sabíamos y creímos que éramos independientes, y sólo éramos responsables de lo que los demás nos pudieran demostrar que hicimos.
Ahora sabemos que somos mucho más de lo que creíamos. La respuesta de PadreMadre Creador es Impezá. El Perdón sin límites, para vivos con cuerpo físico, y vivos sin cuerpo físico de todos los tiempos.
Impezaperdón es la unión del perdón humano con el Perdón Divino. Cada uno lo recibe, se siente perdonado por Dios, PadreMadre Creador, se perdona a sí mismo y pide Perdón por los errores con los que ha causado daño a los demás, ahí puede Perdonar a quienes le causaron daño físico, mental, directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, de pensamiento, sentimiento, palabras, acciones u omisiones.
Todos tenemos derecho a Impezaperdón. Todos, absolutamente todos somos iguales Hijos de Dios.

Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Todos somos transparentes. Por: Marta Palacio
El cuerpo físico nos ayuda a ocultar todo lo que somos, sentimos, pensamos, hacemos. Nos ocultamos…
Obispos de Antioquia llaman a votar con responsabilidad y rechazan el odio y la polarización en Colombia
Las Provincias Eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia emitieron un mensaje conjunto de…
Valle de Aburrá registró temperaturas por encima de los niveles habituales durante la última semana
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el SIATA reportaron un incremento inusual de las…