Saltar al contenido

(OPINIÓN) Integridad. Por: Marta Palacio

Desde que nace una persona, empieza a desarrollar su personalidad, lo hace poco a poco, a medida que va creciendo y se le dan circunstancias de la vida en comunidad, desde sus primeras expresiones, sus primeros pasos, sus primeras palabras.

R
Redacción IFM
4 min lectura
Escuchar artículo
Integridad. Por: Marta Palacio

Desde que nace una persona, empieza a desarrollar su personalidad, lo hace poco a poco, a medida que va creciendo y se le dan circunstancias de la vida en comunidad, desde sus primeras expresiones, sus primeros pasos, sus primeras palabras.

Su reacción ante los diferentes retos, con guía o sin guía, o con guías no muy apropiadas, así va desarrollando inteligencia, criterio, tomando decisiones, gustos, en la inmensa variedad de propuestas que la vida le va ofreciendo y/ o tal vez negando.

En el aprendizaje va encontrando sus talentos, que son especiales para cada uno.
La fortaleza del ser es íntima, la debilidad del ser también. Seres en condiciones difíciles que se hacen fuertes, seres en condiciones fáciles que se hacen débiles.

Fuertes o débiles de personalidad, de integridad, de inteligencia, de capacidad de superación, de «ver» las oportunidades y saber cómo aplicar para sí mismo.

Muchas veces sin aceptar lo que el medio le ofrece, independiente de que sea bueno o no.
¿Qué tiene el ser humano que lo hace «construir dentro de sí mismo» su personalidad?
Los mayores vemos cómo se va desarrollando independiente de lo que se le «dió»
Aparte de los genes, cuidados, Ejemplo, enseñanza, cultura, valores, acompañamiento, incluso de la salud de su cuerpo.

La superación personal es el trabajo interno que cada uno realiza, pero los talentos los va descubriendo poco a poco, a veces los desarrolla, otras veces se demora en darse cuenta, y son los demás los que se lo hacen ver. Ejemplos hay muchos.

Como el sentido de comunicación, de comprensión matemática, de ingenio, de sentido musical o artístico, el cuidar de los demás, el servicio, el sentido espiritual, la necesidad de investigar, estudiar, el desarrollar fortalezas deportivas.

Todos los talentos necesitan cultivarse, con dedicación, disciplina, investigación y maestros que ya hayan desarrollado sus propios talentos.

¿Qué es lo que «mueve» a un ser humano?

La Vida. La que recibe en el momento de la concepción, llega con un legado Álmico, el cual hemos ignorado desde el principio de los tiempos.

Todos provenimos de un Alma, que es inmensa, lo sabemos, lo intuimos, pero lo tratamos de negar, lo que nos hace ser materialistas, se nos olvidó, como humanidad y vivimos como carne y huesos, sin sentido de pertenencia a algo mucho más grande de lo que podemos imaginar.

Somos creados y sostenidos vivos, con o sin cuerpo físico, para vivir una experiencia de aprendizaje muy importante.

Recibimos varias herencias, genética, cultural y Álmica. Es como Padre- Madre Creador nos dá la oportunidad de superar las dificultades de nuestra propia experiencia.
Lo que hicieron nuestros antepasados, tanto genéticos como Almicos, lo recibimos como un legado para que los ayudemos a sanar. Las experiencias personales, los talentos y dificultades son para ayudar a equilibrar y sanar, superar cada situación que nos llega, es la tarea de cada uno.

Por eso venimos en determinada familia, región y con capacidades físicas y mentales, las cuales nos sirven de apalancamiento para desarrollar nuestra propia INTEGRIDAD.
Cultivar nuestra personalidad, inteligencia y todo lo que hemos recibido, está dentro de nuestro libre albedrío.

Darle manejo a nuestra experiencia es lo más grande que cada uno puede hacer por sí mismo. Aprender a diferenciar el bien del mal es nuestra tarea personal. Todo en el planeta tierra es secuencial, así que nuestra vida también lo es.
La responsabilidad de cada uno es cuidar de sí mismo. Siendo responsable, podrá cumplir con su misión en este mundo.


La integridad del ser es su trabajo principal.S er mejor cada día, superarse a sí mismo y darle dirección a sus actividades es su aporte para el bien común.

Cuando dejamos el cuerpo físico, lo que llamamos muerte, en realidad no morimos, seguimos vivos, con lo que hemos logrado limpiar o con lo que cargamos por nuestra vida materialista.


Impezaperdon

Compartir:

Noticias relacionadas