Saltar al contenido

(OPINIÓN) Es nuestra elección. Por: Marta Palacio

Un día despertamos y cuando cada uno se mira, se da cuenta de que está totalmente transparente, no se ve la ropa, ni el cuerpo, tampoco los órganos ni los huesos. Simplemente transparente, pero con plena consciencia de sí mismo, de su presencia, y con sorpresa «ve» que tiene adentro una serie de «an

R
Redacción IFM
2 min lectura
Escuchar artículo
Es nuestra elección. Por: Marta Palacio

Un día despertamos y cuando cada uno se mira, se da cuenta de que está totalmente transparente, no se ve la ropa, ni el cuerpo, tampoco los órganos ni los huesos. Simplemente transparente, pero con plena consciencia de sí mismo, de su presencia, y con sorpresa «ve» que tiene adentro una serie de «anomalías».

Lo que ha estado ocultando de sus hechos.
Y no tiene como esconder más su propia realidad.
En ese momento recuerda que todo lo que hizo está adentro, intacto, porque pensó que nadie se daría cuenta, y ahí están sus mentiras y el daño que le hizo a los demás.

¿Qué puedo hacer? Todos me van a ver por dentro. Me van a conocer, lo que yo soy y he hecho con mi vida.
Es el primer pensamiento, la autoprotección…
¿Cómo me escondo?

¿Soy sólo yo o todos estamos transparentes? ¿Es una pesadilla? ¿O es realidad? ¿Qué hago?

En ese momento cae en cuenta de que el cuerpo físico, que ya no está, le ha ayudado a ocultar todo lo que ha hecho, pero siempre ha estado ahí, vigente, pesando mucho, lo que le ha causado que siempre ha estado a la defensiva, ocultando su vida. Verse uno mismo como está por dentro ¿es aterrador, verdad?

Hacer el ejercicio es pensar un poco en la realidad de lo que somos y significa la inmensa oportunidad que nos han dado con este vestido que llamamos cuerpo físico.

Si fuéramos transparentes, no nos atreveríamos a cometer tantos errores ¿verdad? Estamos a tiempo de sanar nuestro ser.

No es un juego, es una realidad, nos cargamos adentro y lo ocultamos hacia afuera, pero no nos damos cuenta de que lo más importante es uno mismo y lo que hace con su propia vida.

Lo llamamos cargar Karma. Y creemos que no se ve .. pero se siente ¿verdad? Todos distinguimos el bien y el mal, pero nos dejamos llevar…

Y las consecuencias las vive uno mismo en su ser.
Podemos empezar a trabajar en limpiar nuestro ser, nuestra vida, hacer que ésta maravillosa oportunidad que la vida nos da, sin esperar nada a cambio, la capitalicemos para crecer como seres humanos conscientes y sanos, es nuestra elección.

Compartir:

Noticias relacionadas