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(OPINIÓN) Energía viva. Por: Marta Palacio

En el universo todo es energía, todo se mueve, todo presenta condiciones propias, todo se coordina, todo se complementa. Como seres humanos, lo observamos, investigamos y estudiamos para ver cómo lo podemos utilizar, manipular, complementar, de qué y para qué nos sirve. En el cuerpo, todo es energía

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Redacción IFM
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Energía viva. Por: Marta Palacio

En el universo todo es energía, todo se mueve, todo presenta condiciones propias, todo se coordina, todo se complementa. Como seres humanos, lo observamos, investigamos y estudiamos para ver cómo lo podemos utilizar, manipular, complementar, de qué y para qué nos sirve. En el cuerpo, todo es energía. Vibra, palpita, crece, presenta condiciones propias, se complementa, se mueve.

En la mente todo es energía, es activa, siempre hace presencia. Se manifiesta con pensamientos, sentimientos, memoria, inteligencia, casi que hasta el infinito. Le damos manejo, así como al cuerpo, así como al medio en el que vivimos. Somos investigadores natos.

¿Desde dónde le damos manejo a todo? Desde el SER VIVO que somos. Encontramos inteligencia y talentos, memoria y capacidad de investigación, observación y disciplina son nuestro libre albedrío. Allí nadie del exterior puede acceder sin mi permiso. Pero en el interior está una realidad que no podemos manejar tan fácilmente.

En el pensamiento y el sentimiento hay voces ajenas, desde la memoria y algo más que no entendíamos hasta ahora. Voces que enferman. Voces de un pasado remoto, que a veces dan órdenes como de robar, matar, suicidio, incluso «muestran» cómo debe ser. Sexuales, de robar, de mentir, de muchas cosas más, que a veces nos hacen perder el control. Los llamamos posesiones.

¿Y por qué están adentro de uno? Pero la conexión, la energía, va mucho más allá de lo que sabemos, admitimos, cuestionamos, investigamos, tratamos. En realidad, somos seres espirituales que vivimos en un cuerpo físico, nos mimetizamos en él desde la concepción hasta que lo dejamos y el cuerpo físico «muere» pero el ser continúa su propio camino espiritual.

Ser espiritual es invisible para nosotros; algunos ven la energía, pero muy poco. Es inmensa. Cuando el ser vivo tiene su oportunidad de vivir en un cuerpo físico, acumula en su ser vivo todo lo que vive, experimenta, aprende, hace para el bien propio y el bien común, o si hace daño a sí mismo o a los demás. Todo está dentro del Ser Vivo con cuerpo y cuando lo deja, se lleva todo lo que hizo. Así ha sido desde el principio de los tiempos.

Ese acumulado, sin sanar, sin limpiar, sin organizar, está en cada ser que ha vivido en estos planos. Y cada ser que existe viene de algo más grande: su alma, que ha tenido otros seres anteriores a nosotros, sin lograr que se liberen de la carga que han tenido acumulada. Son las vidas anteriores de nuestra alma. Y están pidiendo ayuda. Se manifiestan en lo que pueden, así, los vemos, sentimos, soñamos y piensan y sienten dentro de nosotros, y pensamos que estamos enfermos de la cabeza.

Esquizofrenia, doble personalidad, miedos, rencores, posesiones demoníacas, cambios de personalidad, depresión, exaltación, vicios, obsesiones. Amores y rencores sin razón aparente Entendiendo que somos mucho más que seres humanos, vamos aprendiendo a sanar desde la compasión por tantos seres que están sufriendo por no saberlo.

Impezaperdón es un conocimiento comprobado de sanación para todos los seres vivos con o sin cuerpo físico.

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