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(OPINIÓN) El oro sigue aquí. Por: Marta Palacio

Desde la primera pepita que alguien sacó del río, le gustó y la llevó a su hogar, está en algún lugar. Del planeta tierra nada se va. Cambia de estado, forma, lugar, dueño, pero todo sigue aquí. El primer acto de amor sigue presente, igual que el primer acto de dolor. Todo se recicla, todo […

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Redacción IFM
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El oro sigue aquí. Por: Marta Palacio

Desde la primera pepita que alguien sacó del río, le gustó y la llevó a su hogar, está en algún lugar. Del planeta tierra nada se va. Cambia de estado, forma, lugar, dueño, pero todo sigue aquí.

El primer acto de amor sigue presente, igual que el primer acto de dolor. Todo se recicla, todo se renueva, todo se transforma. El primer “pecado” sigue aquí. Y todo depende de lo que los seres humanos logremos transformar de la única manera para la que estamos dotados: CONSCIENCIA.

Es la sublimación de la inteligencia para asumir la transformación por medio de la aceptación, el entendimiento, el razonamiento, desarrollar la capacidad interna, íntima de superar la “grosería» del vínculo pesado de la materia presente en el pensamiento, el sentimiento, en las palabras, acciones, omisiones, deseos y entretenciones, enfocados en la materia.

Pasar por el crisol de la «importancia, la influencia, puesta en acción» que uno mismo le ha aplicado en cada instante de su vida. Encontrar el «sentido Espiritual» elevado, sí, ese que no se ve, pero que se sabe que no está impregnado de materia, ni sentido material, pero que sí libera del peso que se carga como “culpa” de que no está bien, que causa dolor, miedo, algo que pesa adentro de uno mismo.

Algunos buscan ayuda, por medio de la oración, la fe, pero es parte del crisol de la consciencia que cada ser que existe, desde el principio de los tiempos, logra superar. La sanación es personal, sí, es el esfuerzo de superar la realidad del error. El crisol sanador es el PERDÓN.

PERDÓN es consciencia. Es real, precisamente, porque es el puente entre la materia y el Espíritu. El oro se transforma y cambia de estado, lugar, dueño y custodio. Pero sigue siendo oro aquí, en el planeta tierra, tercera dimensión de consciencia.

El Perdón que llega al planeta tierra para ayudar en la transformación del error, viene de PadreMadre Creador, podríamos decir que es la sumatoria consciente de todos los «nombres y cualidades» de todo que conocemos como Dios, que nos envía IMPEZÁ, energía viva, que viene por el canal de la Vida, le llega a todos los seres vivos con cuerpo físico, y a todos los seres vivos sin cuerpo físico que estamos “atrapados”, como el oro, en la materia y su peso en nuestro SER ESPIRITUAL que no conocemos, y no aceptamos todavía, pensando que solo somos carne y huesos, apegados por siempre con y en la materia.

Si observamos nuestras actividades y sus consecuencias, veremos cuánto nos atrapan en este plano físico. IMPEZÁ nos llega para que podamos superar nuestro apego a la materia y los métodos que utilizamos para quedarnos prendidos de ella, desde el principio, sin lograr todavía superarla. Ser humano es una responsabilidad que abarca todo lo que existe en el planeta tierra, desde el oro, hasta el tiempo y el espacio. Y cada ser humano es parte de la transformación y sublimación de todo lo que existe en el planeta tierra. Todos superando la inconsciencia que nos tiene atrapados en la materia.

Impezaperdón nos da las herramientas para hacerlo, todos juntos como hermanos, compañeros de aventuras en este aprendizaje tan especial y maravilloso, porque hemos conocido todas nuestras posibilidades como seres vivos sin verdadera consciencia.

Impezaperdón viene por el canal de la vida a cada ser que existe. Es un regalo de Dios PadreMadre Creador para cada uno de sus hijos. Sin juzgar. Solo esperando nuestro regreso a casa. Impezaperdón para TODOS por igual.

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