(OPINIÓN) ¿Dónde está el amor? Por: Marta Palacio
¿Dónde está el amor? Se nos perdió, olvidó, no lo hemos sentido, ¿por qué no lo encontramos? El amor no se ha perdido, está oculto en las inseguridades del ser humano. Si hemos llegado hasta aquí es porque alguien, tal vez varias personas nos amaron tanto que nos cuidaron para que nacieramos y creci
¿Dónde está el amor? Se nos perdió, olvidó, no lo hemos sentido, ¿por qué no lo encontramos? El amor no se ha perdido, está oculto en las inseguridades del ser humano.
Si hemos llegado hasta aquí es porque alguien, tal vez varias personas nos amaron tanto que nos cuidaron para que nacieramos y crecieramos. Si, a cada uno, a mí, a ti, a todos. Nos cargaron, nos alimentaron, nos limpiaron, nos cuidaron cuando enfermamos, cuántos sacrificios para mantenernos vivos, sanos y activos.
Puede que no hayan sido perfectos, pero se esforzaron mucho y lograron que aprendiéramos desde lo básico, cómo comer, sentarnos, caminar, y hasta comunicarnos. Es posible que alguien no estuvo presente, aun así quien sí lo estuvo nos cuidó. Es lo más importante, amor es lo que recibimos.
Por diferentes circunstancias, lo olvidamos, y nos llenamos de rencores y miedos que nos limitan la confianza para amar. Así que buscamos el amor en donde no está. En lo físico, lo fácil, lo efímero, lo que no llena, lo que deja más vacíos internos, que nos lastiman y nos hacen vulnerables. Creemos que somos fuertes, duros, así que le hacemos doler a los demás, como si quisiéramos castigar al mundo.
Pero en realidad, nos estamos castigando a nosotros mismos, a veces es como si saliéramos al mundo a recoger rencores ajenos, como si no tuviéramos con los propios.
Vivir es mucho más que cargar rencores. Vivir es SER. Construirse a sí mismo, así los comienzos hayan sido difíciles, es nuestro SER lo más importante.
Para reconstruir mi propio SER, empiezo por SANAR mi pasado. Sí, es un ejercicio mental. Me doy importancia. Soy yo quien VIVO. Soy yo quien puedo reconsiderar mis pensamientos, sentimientos y transformar el rencor, la ira, el miedo que no me atrevo a reconocer. La «necesidad de castigar», que a mí me genera más insatisfacción que alegría, que me hace sentir «mal» conmigo mismo.
Y esa sensación crece y crece dentro de uno mismo, sin control: yo soy así. Para nada. Soy un ser humano y conozco el amor, pero le di más importancia a los faltantes que a lo que sí se logró conmigo.
Aquí estoy, es lo que significa. Yo. Vivo, consciente, activo; hasta inteligente, distraído de lo que sí soy y vivo. Así que regreso a mí, me amo, me acepto.
Así el mundo entero esté enojado conmigo, soy, vivo, existo. Regreso a mí.
Me reconstruyo, valgo más de lo que creo. Si existo, es porque hay un propósito para mí. Si vivo, es porque alguien me dio la oportunidad de vivir.
Si pienso y siento, es lo que he llenado de mis acciones.
Así que lo puedo corregir, empezando por mi manera de pensar, ser y hacer ¿Qué no creo en Dios? Dios sí cree en mí, tanto que me mantiene vivo a pesar de mis resentimientos.
¿Cómo empiezo a corregir? Hay una herramienta muy eficiente. PERDÓN, sentirlo, vivirlo, sentir que tengo la capacidad de reconsiderar mis actitudes.
Si lo pienso bien, ¿qué he hecho conmigo?
Y ¿qué le he hecho a los demás?
¿Pensé que se lo merecían, pero entonces, yo quien soy para castigar a los demás, especialmente ‽por qué no me siento bien conmigo mismo? ¿Cuánto daño he hecho?
Aunque creyera que tenía toda la razón, ahora que me «veo» me doy cuenta de que el primer»castigado» he sido yo. ¿Qué reguero de dolor y miedo sembré? ¿Ahora cómo lo voy a arreglar? ¿O me lo llevo a la tumba? ¿Y qué tendrá la tumba para mí? ¿Si habrá infierno? ¿Será doloroso?
Sí, puedo pensar, por qué me inquieta. Esto es más grande que yo y yo no manejo el mundo, solo vivo en él.
¿Qué significo yo? ¿Por qué elegí este camino, que tantos problemas me ha traído? No puedo ni mostrar mi verdadera cara. Son momentos de reflexión, que siempre he evitado. ¿Era mejor mirar para otro lado, pero y yo? ¿Dónde estoy yo? ¿En lo que tengo? ¿En lo que me falta? ¿En los demás? ¿En mi soledad? Dios, si existes, ¿dónde estás? ¿Cómo te relacionas conmigo? ¿Me conoces? ¿Será que empezamos de nuevo?
Perdón, te olvidé, te negué, te reemplacé con mi orgullo, perdón Dios ¿Me perdonas?
¿Cómo empiezo a corregir? Sintiendo que Dios me perdona. Entiende mis miedos. Mi egoísmo. Mis rencores. Mis desórdenes. Incluso sí he violado, robado, asesinado, todos los errores y horrores. Todo me lo perdona.
Lo único que tengo que hacer es aceptarlo; sentirme perdonado ¿Cómo? En mí hay AMOR. He sentido AMOR. Antes de dejarme distraer por circunstancias de dolor. Ahí está. Conozco el AMOR.
Me metí en muchas cosas que me han dañado a mí, cuando pensaba, creía, que le estaba haciendo daño a los demás. Tengo AMOR lo siento y empiezo a contemplar como me acaricia el alma.
Soy valioso, aunque me he despreciado a mí mismo; así que recibo el Perdón de Dios, PadreMadre Creador y sostén de la vida en mí y en los demás; me sana las heridas que tengo por mi dolor.
Y me permite sentir que tengo la oportunidad de corregir mi vida y sanar todo lo que he hecho; pedir perdón a las víctimas de mi comportamiento, perdonar a quienes me causaron daño y dolor. Limpio mi cuerpo, mi personalidad, mi realidad y contribuyó con lo que tengo para reparar a quienes les causé daño y dolor.
Poco a poco voy recuperando mi propia VIDA, la que necesito para ser DIGNO y SANO.
Sano vicios y costumbres, soy un ser humano creado y sostenido vivo porque el AMOR DE DIOS es más grande que mis errores.
Vivo de ahora en adelante con respeto por mí mismo.
Impezaperdón para TODOS

Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Todos somos transparentes. Por: Marta Palacio
El cuerpo físico nos ayuda a ocultar todo lo que somos, sentimos, pensamos, hacemos. Nos ocultamos…
Obispos de Antioquia llaman a votar con responsabilidad y rechazan el odio y la polarización en Colombia
Las Provincias Eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia emitieron un mensaje conjunto de…
Valle de Aburrá registró temperaturas por encima de los niveles habituales durante la última semana
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el SIATA reportaron un incremento inusual de las…