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(OPINIÓN) Nos hicieron conejo. Por: Luis Guillermo Suárez

Gustavo Petro Urrego, ha demostrado lo que es: una persona que falta a la moral y a su palabra, por lo tanto, no es merecedor de la confianza del pueblo porque acudiò a la mentira y a marrullas para engañar a sus colombianos.

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Redacción IFM
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Nos hicieron conejo. Por: Luis Guillermo Suárez


Gustavo Petro Urrego, ha demostrado lo que es: una persona que falta a la moral y a su palabra, por lo tanto, no es merecedor de la confianza del pueblo porque acudiò a la mentira y a marrullas para engañar a sus colombianos.

Nos engañò cuando dijo en campaña que NO promovería una Constituyente, ese fue un compromiso de campaña y por eso es indigno del cargo que ostenta por hacer promesas mentirosas.

Los que sí respetamos la Constituciòn y protegemos la democracia, debemos exigir que se le aplique todo el peso de la ley mediante el juicio político por violar la norma en el manejo de dineros de la campaña, pero para ese juicio, no nos generan confianza los Representantes a la Cámara del Pacto Histórico que forman parte de la Comisión de Acusaciones y deberían anteponer sus principios éticos y declararse impedidos por compartir la misma ideología de Petro a quien juzgarán.

Otro camino es apoyar a la Corte Suprema para que actùe en derecho, frente a las denuncias de aquella oscura campaña; también queda la forma de promover un paro nacional para exigir un cambio de rumbo del ejecutivo o hasta acudir al Ejército Nacional para que cumpla con su obligación de defender la Constitución pisoteada por la forma amañada como se promueve la Constituyente y el riesgo que se atornille en el poder, porque ha demostrado que no tiene escrúpulos.

No podemos esperar que Petro escuche el clamor de las marchas, fueron para él la oportunidad de corregir el rumbo de las reformas, pero en forma marrullera, él y su Ministro de Gobierno, acordaron con 6 congresistas liberales bajar el umbral de la reforma pensional, esos senadores también violaron las directrices del partido vendiendo sus votos como mercaderes, en favor de la iniciativa.

Gustavo Petro los traicionó como Judas, porque cuando obtuvo la aprobaciòn del Senado dijo que subiría el umbral en la Cámara a 4 salarios mínimos; también con subterfugios el gobierno engañó a muchos senadores con el mico del artículo 85 de la reforma pensional, por incluir un impuesto para los pensionados porque en adelante quien sea pensionado debe pagar el tributo y en otro aparte, sin presentarlo claramente, quien quiera pensionarse, también deberá incrementar su aporte hasta llegar al 35% de su salario.


No se le puede creer a quienes durante gran parte de su vida delinquieron y hoy ostentan el poder, así hubiesen recibido indultos porque hoy le hacen conejo a los Colombianos, a ellos les cabe el adagio, «Vaca ladrona no olvida el portillo».

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