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Los viajes de la Vice

Un asunto que los colombianos del común no se explican, si Francia Márquez fue elegida vicepresidente y el poder ejecutivo del país esta radicado en la capital de la República, ¿Por qué la señora debe vivir en el Valle del Cauca y los ciudadanos deben pagar la inmensa cantidad de viajes aéreos en av

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Un asunto que los colombianos del común no se explican, si Francia Márquez fue elegida vicepresidente y el poder ejecutivo del país esta radicado en la capital de la República,  ¿Por qué la señora debe vivir en el Valle del Cauca y los ciudadanos deben pagar la inmensa cantidad de viajes aéreos en aviones del estado, para que ella se esté desplazando desde su lujosa casa en el municipio de Dapa hasta la ciudad de Bogotá y viceversa?

Además, ella que se ha vendido como una defensora del medio ambiente, ¿cómo no le importan los 345.600 kilogramos de emisiones de dióxido de carbono que han producido sus desplazamientos?

Lo que tanto criticaban del despilfarro de los anteriores gobiernos, hoy ya no se aplica, la Vice se ha gastado $2.869.972 464 del erario publico en sus continuos viajes y solo se puede decir «de malas».

Aquí no cabe la victimización, que es un ataque racista y discriminatorio, porque es negra y viene de clase humilde, es un asunto de sentido común y de la necesidad de ser austeros, política anunciada por el mismo gobierno.

La vicepresidenta como tal, tiene una residencia asignada en la ciudad de Bogotá, sitio donde trabaja, muy bien equipada. hasta con cobijas llenas de plumas de ganso, pero esto no le sirve a Francia, prefiere vivir en la casa de Dapa en donde por cierto los precios de las viviendas oscilan entre 1.500 y 3.000 millones de pesos.

Vale la pena preguntarse de quien es la vivienda, como se pagan los gastos de la misma, es arrendada o propia, porque de ser así, que buen negocio es ser vicepresidente y en solo ocho meses pasar de recibir subsidios del estado a tener una vida de multimillonaria.

Seria bueno que la vicepresidenta realizará un recordéis de las denuncias y críticas que hacía en el pasado, para a ver si aplica algo de lo que afirmaba no realizaría si llegaba al poder.

Por último, en su concepto de vivir sabroso, ojalá no le den ganas a la vicepresidenta de Colombia, de trabajar en Bogotá y radicarse por ejemplo en otra parte del mundo.

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