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(INVESTIGACIÓN) La evasión pasiva de tributos y aportes de la Alcaldía de Medellín (PRIMERA PARTE)

Unidad Investigativa

La administración municipal no solo debe cumplir la Ley sino hacer exigible el cumplimiento de ésta por parte de terceros, sin embargo, lo que se ha venido evidenciando es que poco control de legalidad realiza a propios y extraños, no solo en materia de contratación sino en el caso de entrega de estímulos, lo que conlleva a que, sin importar la falta de formalización ni la ausencia de aportes, es normal que cualquier persona haga caso omiso de sus obligaciones frente al estado y aún así, pueda ser beneficiario de contratos o recursos de la Alcaldía.

IFMNOTICIAS.COM se dio a la tarea de investigar algunos de los casos reportados por denunciantes y que dejan ver la falta de control por parte de la administración, además de haber tenido acceso a una condena recibida por una entidad hace pocos días por incurrir en practicas similares a las que se llevan a cabo en la Alcaldía, lo que lleva a preguntarse una vez más, ¿Cuanto le va a costar a los ciudadanos?

La Placita Delivery – Kilómetro cero

Este establecimiento que muchos han identificado como de propiedad de Diego Romero, hombre cercano al Alcalde de Medellín, es un lugar cargado de un complejo entramado de inconsistencias legales que se fueron conociendo a lo largo de la investigación realizada por IFMNOTICIAS.COM .

En sus redes sociales, se logra apreciar como se presenta explicando que “Nuestro proyecto la placita delivery como lugar donde se une la gastronomía con el turismo en torno a los productos campesinos y a la economía solidaria fue ganador de los estímulos 2020 de la secretaria de desarrollo económico de la Alcaldía de Medellin y este 2021 junto a Anfitriones Medellín estamos realizando realidad el sueño de llevar turistas a toda nuestra ciudad destacando los productos locales y la alimentación como economía de base», según dicen.

Este establecimiento de comercio, ubicado en el barrio Laureles en la carrera 71 # circular 2 – 29, se ha convertido en el lugar preferido de reunión de diferentes miembros dela Alcaldía de Medellín y de sus entidades del conglomerado público. Allí se llevan a cabo reuniones de todo tipo, y es también el lugar que algunos identificaron como sitio en el que se les citó a contratistas para ser presionados a tomar algún tipo de decisión sobre sus contratos por parte de funcionarios y secretarios de la Alcaldía de Daniel Quintero.

El Sitio es presuntamente administrado por Lina María Zapata Londoño, sin embargo, se pudo comprobar que la “presunta” facturación de dicha actividad se lleva a cabo a nombre de una persona natural que parece ajena a toda operación del establecimiento.

Lo que llama la atención es la informalidad y falta de registro legal que tiene el establecimiento y que lleva a preguntarse, cómo éste pudo convertirse no solo en ganador de estímulos del municipio, sino en un lugar de operaciones alterno en el occidente de la ciudad para funcionarios de la Alcaldía y concejales, cuando ni siquiera cumple con requisitos legales exigidos por la misma alcaldía y la normatividad vigente.

Periodistas de la Unidad Investigativa de IFMNOTICIAS.COM, visitó el sitio en varias oportunidades encontrando situaciones reveladoras, como por ejemplo que la facturación es irregular.

Resulta que cuando los clientes consumen o compran algún producto y pagan su cuenta, la factura se realiza a nombre de una persona natural. Esto no tendría nada de malo si la misma factura entregada tuviera al menos la autorización de facturación emitida por la DIAN, cosa que no existe. Es así como esta primera irregularidad, demuestra que que el 100% de los ingresos percibidos, están siendo omitidos y no pagan impuestos.

Al revisar el número de la cédula que aparece como un RUT con número de verificación 2, ésta no se encuentra registrada como comerciante, en la Cámara de Comercio, ni en el sistema de Registro nacional RUES. Esa cédula s presenta en el recibo como un NIT de sociedad comercial en la mencionada facturación, si que exista en los registros públicos, lo que demuestra que la actividad comercial no se encuentra formalizada en un registro verificable.

En consulta realizada a la DIAN, encontramos que tampoco tiene RUT, lo que confirma no solo la imposibilidad de tener resolución de facturación sino que además corrobora la evasión fiscal.

Continuando con la investigación se encontró en los registros púbicos de la Policía nacional que la cédula de ciudadanía utilizada en los recibos ileglaes, pertenece a la señora GLORIA EMILSE HERNANDEZ GUISAO.

La señora Gloria Emilce Hernández, titular de la cédula que recibe los ingresos del próspero negocio PLACITA DELIVERY ubicado en Laureles, zona de Medellín de estrato 5 y establecimiento ganador de premios de la Alcaldía de Medellín; curiosamente se encuentra en el régimen subsidiado Sisbén, quitando un cupo a las personas verdaderamente vulnerables que necesitan de atención y ayuda del Estado.

Su pertenencia a este régimen se da desde el 2011 y a la fecha aún continúa en el mismo de manera activa.

El lugar de votación de la señora que figura con la cédula como receptora de los ingresos del negocio, está ubicado en el barrio Popular 1, en Santo Domingo, lo que deja más preguntas que respuestas sobre la verdadera persona que se encuentra detrás de este establecimiento y sus vínculos con operadores turísticos de Medellin que los hizo ganadores de estímulos en el año 2020.

A este punto de la investigación de IFMNOTICIAS.COM todo conlleva a la utilización de una fachada fantasma detrás del negocio, que usa la cédula de una persona que no es realmente quien responde por el establecimiento comercial.

Surgen entonces preguntas. ¿Cómo es posible entonces que un establecimiento de una persona sin RUT, sin registro mercantil, registro en Cámara de Comercio, sin resolución de facturación ni autorización de la DIAN, que se encuentra en el Sisbén; pueda ser quien opere a la luz de la Alcaldía el establecimiento comercial y que el establecimiento Placita Delivery, lejos de toda legalidad, se convierta en un sitio de encuentro para funcionarios y reciba estímulos de la Alcaldía, más aún si en este lugar se realizan eventos púbicos, y es un lugar con expendio de comida y bebidas?, ¿dónde está el control?.

Esta serie de irregularidades, demuestra lo permisivo de una administración que ante la ausencia de control y verificación permite la evasión no solo tributaria, porque obviamente al no existir un registro mercantil, el comerciante no aporta ni a Industria y Comercio, impuestos que son locales, ni a la DIAN; sino además, que se permite una evasión de aportes al sistema de seguridad social, pues al permanecer en régimen subsidiado a pesar de tener una actividad mercantil deberá la UGPP determinar el monto del aporte omitido y liquidar las sanciones correspondientes.

En la Alcaldía de Medellín, EPM, el Inder, la Secretaría de Inclusión Social en donde se han consultado fuentes para referenciar el lugar, se coincide en señalar que el sitio es propiedad de Diego Romero, uno de los contratistas más cercanos al alcalde de Medellín y fundador y promotor de la cuestionada ProMedellín.

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Todo parece indicar que lo que hay en la Placita Delivery, no solo es la cadena de irregularidades, la evasión de impuestos y un comercio ilegal que incumple con las normas, sino una especie de «testaferrato» que oculta a los verdaderos dueños, mientras que el lugar se ha convertido en la sede social de los funcionarios de la Alcaldía de Medellín, quien también de manera irregular, le ha entregado recursos sin que el lugar cumpla con las normas.

Corresponde a las autoridades correspondientes de vigilancia, control, establecer la relación del lugar con la administración municipal y explicar el por qué, continua funcionando mientras incumple normas que son estrictas para el resto de comercios de la ciudad.