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Irán eleva a 38 los muertos y a más de 400 los heridos tras la intensificación de los ataques de Estados Unidos

El Ministerio de Salud de Irán informó este viernes que al menos 38 personas han muerto y más de 400 han resultado heridas desde la reanudación de los ataques militares de Estados Unidos contra territorio iraní, en una nueva escalada del conflicto que mantiene en alerta a Oriente Medio.

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Irán eleva a 38 los muertos y a más de 400 los heridos tras la intensificación de los ataques de Estados Unidos
Foto: Cortesía

El Ministerio de Salud de Irán informó este viernes que al menos 38 personas han muerto y más de 400 han resultado heridas desde la reanudación de los ataques militares estadounidenses contra territorio iraní, en una nueva escalada del conflicto que mantiene en alerta a Oriente Medio.

El balance fue dado a conocer por el portavoz del Ministerio de Salud iraní, Hossein Kermanpour, quien señaló que las cifras corresponden a las víctimas registradas desde el pasado 22 de junio, cuando se intensificaron las operaciones militares estadounidenses. Entre los fallecidos, las autoridades iraníes reportan tres mujeres y un menor de edad, mientras que entre los heridos figuran 22 mujeres y nueve menores de 18 años.

Durante las últimas jornadas, Estados Unidos amplió su campaña aérea con una nueva serie de bombardeos sobre distintos puntos del sur de Irán. Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las operaciones estuvieron dirigidas contra infraestructura que Washington identifica como parte de la red logística utilizada por la Guardia Revolucionaria Islámica. El ejército estadounidense confirmó que esta corresponde a la sexta noche consecutiva de ataques, aunque no ha entregado un balance oficial sobre daños o víctimas.

Las autoridades iraníes sostienen que varios de los ataques alcanzaron infraestructura de uso civil. Entre los objetivos reportados por medios internacionales se encuentran puentes, una estación ferroviaria, instalaciones portuarias, un aeropuerto y redes de energía en la provincia de Hormozgan, región estratégica ubicada sobre el estrecho de Ormuz. Según Teherán, estas acciones han afectado la movilidad de la población y el funcionamiento de servicios esenciales.

Washington, por su parte, afirma que los objetivos seleccionados tienen valor militar y forman parte de la capacidad logística empleada por las fuerzas iraníes. Hasta el momento, la administración estadounidense no ha confirmado las cifras de víctimas divulgadas por Irán ni ha emitido una evaluación independiente sobre el impacto humanitario de los bombardeos.

La ofensiva estadounidense se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional. En respuesta a los ataques, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones militares y objetivos estratégicos en varios países del Golfo con bases estadounidenses o fuerzas aliadas. Autoridades de Bahréin, Catar, Kuwait, Jordania y Omán reportaron la activación de sus sistemas de defensa aérea, mientras continúan las evaluaciones sobre los daños ocasionados por los proyectiles interceptados o que lograron impactar infraestructura.

El conflicto también comienza a tener repercusiones sobre el comercio internacional y el mercado energético. El estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo comercializado en el mundo, registra una reducción en el tráfico marítimo debido a las operaciones militares y los riesgos para la navegación. Analistas consideran que una prolongación de la crisis podría afectar el suministro mundial de energía y mantener la volatilidad de los precios del crudo.

Mientras tanto, la población iraní enfrenta un escenario marcado por la incertidumbre. Reuters informó que numerosos habitantes describen dificultades para acceder a bienes básicos, incrementos en el costo de los alimentos y restricciones en las comunicaciones por internet, factores que han complicado la vida cotidiana en distintas ciudades del país. Algunos residentes consultados por la agencia manifestaron preocupación por la continuidad de los bombardeos y las consecuencias económicas derivadas del conflicto.

La Organización de las Naciones Unidas y varios gobiernos han reiterado sus llamados a reducir la escalada militar y a proteger a la población civil conforme al derecho internacional humanitario. Hasta el momento no se ha anunciado un nuevo proceso formal de negociación entre Washington y Teherán, mientras continúan las operaciones militares y aumentan las preocupaciones sobre una expansión del conflicto a otros países de la región.

Las cifras de fallecidos y heridos difundidas por el Ministerio de Salud de Irán corresponden al balance oficial de ese país y podrían variar a medida que avanzan las evaluaciones sobre los daños provocados por los ataques. Entretanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de una confrontación que continúa elevando la tensión en una de las regiones más sensibles desde el punto de vista geopolítico.

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