Saltar al contenido

Filipinas afronta un doble frente. La recuperación tras el sismo de Mindanao y el avance del tifón Francisco

Dos semanas después del terremoto de magnitud 7,8 que devastó el sur del archipiélago, Filipinas mantiene labores de socorro para cientos de miles de damnificados, mientras el norte del país se pone en alerta por el tifón Francisco, que se intensificó con rapidez este lunes y podría alcanzar la categoría de supertifón.

IFMNOTICIAS-01
IFMNOTICIAS-01
3 min lectura
Escuchar artículo
Filipinas afronta un doble frente. La recuperación tras el sismo de Mindanao y el avance del tifón Francisco
Foto: Archivo

Filipinas atraviesa una jornada marcada por la atención simultánea a dos emergencias en extremos opuestos del territorio. En el sur, las autoridades continúan la respuesta humanitaria al sismo de magnitud 7,8 que sacudió la provincia de Sarangani, en Mindanao, el pasado 8 de junio. En el norte, el servicio meteorológico estatal, PAGASA, elevó la alerta ante el avance del tifón Francisco, conocido internacionalmente como Mekkhala.

El terremoto, ocurrido a las 07:37 hora local con epicentro frente a la costa de Maasim, en Sarangani, y una profundidad estimada de 33 kilómetros, fue el más fuerte registrado en el país desde el seísmo del golfo de Moro de 1976. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) atribuyó el movimiento a la subducción a lo largo de la fosa de Cotabato, una de las principales estructuras generadoras de sismos de la región.

Según el balance más reciente del Consejo Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres (NDRRMC), actualizado el 21 de junio, al menos 77 personas murieron, 1.339 resultaron heridas y 31 permanecían desaparecidas. Los reportes oficiales contabilizaron 75.324 familias afectadas, equivalentes a 346.449 personas. De ellas, más de 16.000 permanecían en centros de evacuación y cerca de 29.000 se refugiaban en otros emplazamientos.

Los daños materiales también son considerables. El NDRRMC informó de 84.580 viviendas dañadas, de las cuales 15.039 quedaron destruidas, y cifró los perjuicios en infraestructura en 1.360 millones de pesos filipinos, alrededor de 22 millones de dólares. La recuperación se ha visto complicada por las réplicas: PHIVOLCS registró más de 8.500 desde el sismo principal, incluidas tres de magnitud superior a 6,0, que han mantenido el riesgo de nuevos derrumbes, agravado por las lluvias.

En paralelo, la amenaza meteorológica se concentra en el norte. Hacia las 11:00 hora local de este lunes, el tifón Francisco se ubicaba a unos 725 kilómetros al este de la ciudad de Tuguegarao, en Cagayán, con vientos máximos sostenidos de 155 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 190, tras una rápida intensificación. El sistema se desplazaba hacia el oeste-noroeste a 30 kilómetros por hora.

PAGASA no descartó que el ciclón alcance la categoría de supertifón, con vientos de al menos 185 kilómetros por hora. No se prevé que toque tierra en territorio filipino, ya que se espera que recurve hacia el norte-noreste, en dirección a las islas Ryukyu de Japón, y abandone el área de responsabilidad filipina el viernes 26 de junio. Pese a ello, las autoridades mantienen vigentes señales de aviso por la posibilidad de un ligero desplazamiento de la trayectoria y por el refuerzo del monzón del suroeste, que puede dejar lluvias en varias zonas del archipiélago.

Compartir:

Noticias relacionadas