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(ESPECIAL) Terremoto del 10 de agosto dejó pérdidas estimadas en $30 billones, según modelación de riesgo

Un estudio de INGENIAR: Risk Intelligence calculó en aproximadamente $30 billones las pérdidas físicas directas ocasionadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. El Valle del Cauca concentra cerca de $19,5 billones de los daños estimados, mientras Chocó registra la mayor afectación relativa sobre el valor de sus edificaciones.

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(ESPECIAL) Terremoto del 10 de agosto dejó pérdidas estimadas en $30 billones, según modelación de riesgo
Foto: IFMERA Imagen procesada con IA

Una primera aproximación al impacto económico

El terremoto de magnitud Mw 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026 generó afectaciones de gran alcance en el occidente y centro de Colombia. Un análisis elaborado por INGENIAR: Risk Intelligence mediante herramientas de modelación catastrófica estima que los daños físicos directos en edificaciones e infraestructura de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas alcanzan aproximadamente $30 billones, equivalentes a unos 9.500 millones de dólares.

El estudio fue desarrollado por Gabriel Bernal, Omar-Darío Cardona, Diana González y Sergio Herrera, utilizando la plataforma CAPRA-ROBOT y sus módulos Strong Motion Analyst y RiskOne. La evaluación busca ofrecer una primera dimensión cuantitativa del impacto económico del desastre y servir como referencia para las posteriores etapas de respuesta, recuperación y reconstrucción.

Los autores aclaran que se trata de una estimación temprana de pérdidas físicas directas. Por esa razón, los resultados no sustituyen las inspecciones detalladas de las edificaciones, las valoraciones individuales de daños ni los procesos de ajuste de siniestros que deben realizarse posteriormente.

Del total calculado, aproximadamente $24,5 billones corresponden a edificaciones, mientras que otros $5,5 billones se relacionan con infraestructura. La magnitud de las cifras permite dimensionar el impacto económico del terremoto en los cinco departamentos analizados.

El Valle del Cauca concentra la mayor pérdida económica

La distribución territorial muestra diferencias importantes entre los departamentos. El Valle del Cauca concentra la mayor cantidad de pérdidas absolutas, con aproximadamente $16 billones en edificaciones y $3,52 billones en infraestructura. En conjunto, el departamento alcanza cerca de $19,5 billones en daños físicos directos modelados.

Risaralda ocupa el segundo lugar, con pérdidas estimadas en $4,63 billones en edificaciones y $0,80 billones en infraestructura, para un total cercano a $5,4 billones.

Le siguen Quindío, con aproximadamente $1,84 billones en edificaciones y $0,36 billones en infraestructura; Caldas, con $1,65 billones y $0,61 billones, respectivamente; y Chocó, con $0,70 billones en edificaciones y $0,26 billones en infraestructura.

Sin embargo, la comparación cambia cuando se mide el daño en relación con el valor total expuesto en cada territorio. En ese indicador, Chocó presenta la mayor afectación sobre sus edificaciones: las pérdidas modeladas equivalen al 19 % del valor expuesto.

Risaralda registra una afectación relativa del 9,4%, seguido por Valle del Cauca, con 7,8%, Quindío, con 7,5%, y Caldas, con 3,9%.

El resultado evidencia que el volumen económico de las pérdidas no necesariamente refleja la severidad proporcional del impacto. Mientras el Valle concentra mayores valores monetarios debido a su exposición económica y urbana, Chocó presenta una afectación relativa considerablemente más alta sobre el patrimonio analizado.

Energía y vías, entre los sectores de infraestructura más afectados

El estudio también desagregó las pérdidas correspondientes a diferentes sistemas de infraestructura. Los sectores de energía y vías y ferrocarriles concentran los mayores valores.

La modelación estima pérdidas cercanas a $2,34 billones en energía y alrededor de $1,82 billones en vías y ferrocarriles. En agua y saneamiento, los daños calculados alcanzan aproximadamente $716.748 millones.

Puertos y aeropuertos registran pérdidas estimadas en $663.379 millones. Las telecomunicaciones presentan daños modelados por cerca de $7.414 millones, mientras que el sector de petróleo y gas registra aproximadamente $811 millones.

En términos territoriales, la afectación de la red vial se distribuye en diferentes corredores de los cinco departamentos. El estudio identifica segmentos de vías en Valle del Cauca, Risaralda y Caldas con pérdidas superiores a $300 millones por kilómetro.

En el Valle del Cauca se observa una afectación extensa de la red, especialmente en el corredor central del departamento. En Chocó, por su parte, las pérdidas se concentran en un número menor de corredores.

Esta información permite identificar cuáles segmentos presentan las mayores pérdidas modeladas y puede servir como referencia para las evaluaciones posteriores de la infraestructura de transporte.

La duración del movimiento fue un factor determinante

Uno de los elementos destacados por los investigadores es la duración del movimiento sísmico. El terremoto tuvo una profundidad cercana a los 100 kilómetros y una magnitud de 7,4. Según la modelación, en algunas ubicaciones la sacudida pudo superar los 50 o 60 segundos.

El análisis señala que la duración no debe evaluarse únicamente como un dato adicional frente a la magnitud o la aceleración máxima. Un movimiento prolongado somete las estructuras a un mayor número de ciclos de carga y puede incrementar la acumulación de deformaciones y daños en edificaciones que ingresan en rangos de comportamiento inelástico.

La fuente sísmica fue modelada a partir de los datos disponibles sobre el evento. El estudio ubica el epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, con una profundidad de aproximadamente 96 kilómetros. La fuente considerada tiene un área de ruptura estimada en 2.400 kilómetros cuadrados y una longitud de 120 kilómetros en la dirección principal de ruptura.

Los investigadores también incorporaron información preliminar sobre la distribución de la dislocación y la liberación del momento sísmico. De acuerdo con el análisis, la mayor concentración se produjo hacia el sector suroccidental de la ruptura.

La profundidad del terremoto favoreció la propagación regional de la energía sísmica. A esto se sumaron las condiciones locales del suelo, que pudieron contribuir a amplificar y prolongar el movimiento en determinadas zonas.

El estudio plantea que estos elementos ayudan a interpretar por qué la sacudida alcanzó sectores relativamente alejados del epicentro y por qué se registraron niveles significativos de movimiento en áreas del valle del río Cauca y el litoral sur del Chocó.

Chocó registra el mayor impacto relativo

La situación de Chocó adquiere una particular relevancia dentro de los resultados. Aunque el departamento presenta pérdidas absolutas inferiores a las del Valle del Cauca y Risaralda, el porcentaje de afectación sobre el valor expuesto de sus edificaciones es el más alto entre los cinco territorios evaluados.

El 19% estimado para edificaciones en Chocó contrasta con el 7,8% del Valle del Cauca y el 9,4% de Risaralda. En infraestructura, Chocó también presenta el mayor porcentaje, con 5,6%, seguido por Risaralda, con 5,5%, y Quindío, con 5,1%.

Para realizar la evaluación, INGENIAR utilizó modelos nacionales de exposición de edificaciones e infraestructura. El modelo de edificaciones incorpora más de 429.000 elementos individuales distribuidos en áreas urbanas y rurales, con más de 110 combinaciones de uso, sistema estructural, altura y nivel de código sísmico.

En infraestructura se consideraron elementos como carreteras, aeropuertos, puertos, sistemas de agua y saneamiento, energía y otros componentes. La metodología utilizó más de 35 funciones de vulnerabilidad para edificaciones y más de 50 para infraestructura.

Un evento importante, pero no el peor escenario sísmico

El análisis también compara las pérdidas calculadas con el perfil de riesgo sísmico de Colombia. Según esa comparación, los aproximadamente $30 billones de pérdidas corresponden a un evento con un período de retorno cercano a 40 años dentro de la curva de Pérdida Máxima Probable, PML, utilizada para el país.

Esto significa que el terremoto representa una materialización importante del riesgo sísmico colombiano, pero no constituye el escenario de mayor pérdida posible contemplado en los modelos de riesgo.

El estudio señala que existen eventos sísmicos menos frecuentes que podrían generar daños económicos considerablemente superiores, dependiendo de factores como magnitud, ubicación, profundidad, características de la ruptura y concentración de exposición.

Para el evento analizado, una pérdida de esta magnitud presenta, según el modelo citado, una probabilidad de excedencia cercana al 20 % en un período de diez años y al 70 % en cincuenta años.

Los investigadores advierten que estas cifras deben interpretarse dentro del marco probabilístico del riesgo y no como una predicción de futuros terremotos.

La principal utilidad del estudio está en proporcionar una referencia cuantitativa temprana sobre la dimensión económica de la emergencia. Los resultados permiten identificar dónde se concentran las mayores pérdidas, qué sectores de infraestructura presentan mayores afectaciones y cuáles territorios soportan una carga proporcionalmente más elevada.

El informe concluye que el terremoto del 10 de agosto constituye un evento de consecuencias económicas significativas y una evidencia concreta de la exposición sísmica del país. Al mismo tiempo, advierte que la cifra estimada no representa el límite de las pérdidas que Colombia podría enfrentar ante un terremoto de características diferentes.

La evaluación de INGENIAR queda así como una primera aproximación para acompañar los procesos posteriores de inspección, valoración y reconstrucción. Su principal resultado económico es claro: solo en los cinco departamentos analizados, el impacto físico directo podría rondar los $30 billones, con el Valle del Cauca concentrando la mayor pérdida monetaria y Chocó registrando la mayor afectación relativa sobre sus edificaciones.

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