Tras acuerdo entre el administrador de la infraestructura ferroviaria, Adif, y las operadoras Renfe, Iryo y Ouigo, se hizo un aumento de aproximadamente 25 minutos en los tiempos de viaje de los trenes de alta velocidad que cubren la ruta Madrid–Barcelona se mantendrá vigente hasta diciembre de 2026,
Según se informó, la medida respondió a la necesidad de garantizar el mantenimiento y la seguridad en uno de los corredores ferroviarios con mayor tráfico del país. Esta decisión se da en medio de un contexto de incidentes técnicos acumuladas en la línea y de la aplicación de Limitaciones Temporales de Velocidad en varios tramos del recorrido.
Estas restricciones fueron adoptadas tras reportes de maquinistas sobre el estado de la vía, que a su vez han obligado a reajustar los horarios y a ampliar los márgenes operativos para asegurar una circulación segura.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias de España, Adif, explicó que la prolongación del tiempo de viaje permitirá liberar la denominada banda de mantenimiento nocturno, un espacio fundamental para adelantar labores de revisión, conservación y reparación de la infraestructura sin interferir con los servicios comerciales. En ese mismo sentido, se acordó la supresión de los últimos trenes de la jornada, que hasta ahora llegaban a destino dentro del horario reservado para trabajos técnicos.
La medida, que ya comenzó a aplicarse a comienzos de febrero, busca estabilizar la operación diaria del corredor y ofrecer mayor previsibilidad tanto a las operadoras como a los usuarios. Con el nuevo esquema, los tiempos de viaje superarán, en promedio, las tres horas, frente a los registros previos que se mantenían por debajo de ese umbral.
Las compañías ferroviarias ajustarán su oferta comercial para adaptarse a los nuevos horarios. Los operadores de trenes Renfe, Iryo y Ouigo reorganizarán servicios, adelantarán salidas y reubicarán a los pasajeros afectados por la supresión de trayectos, en algunos casos reforzando la capacidad de los trenes mediante doble composición para mantener el volumen de plazas disponibles.
Así mismo, se ha señalado que el incremento del tiempo de viaje tendrá carácter provisional y estará ligado exclusivamente a las necesidades de mantenimiento. No obstante, el acuerdo alcanzado establece su vigencia hasta diciembre de 2026, periodo durante el cual continuarán las revisiones técnicas destinadas a garantizar la seguridad y la fiabilidad del corredor.
Así, el principal eje de alta velocidad entre Madrid y Barcelona operará durante el resto del año con una duración de trayecto superior a la habitual, debido a los trabajos de conservación de la vía y por la prioridad otorgada a la estabilidad del servicio ferroviario.






