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Regreso a clases pone a los universitarios colombianos a buscar nuevas fuentes de ingresos para cubrir sus gastos

Con más de 2,7 millones de estudiantes matriculados en educación superior, el inicio de un nuevo semestre representa un desafío financiero para miles de familias. Frente al aumento de los gastos asociados a la vida universitaria, los jóvenes recurren a trabajos freelance, emprendimientos, ventas por redes sociales y economía circular para generar recursos adicionales.

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Regreso a clases pone a los universitarios colombianos a buscar nuevas fuentes de ingresos para cubrir sus gastos
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El inicio de un nuevo semestre universitario no solo implica volver a las aulas, retomar las actividades académicas y reencontrarse con compañeros. Para miles de hogares colombianos también significa enfrentar una nueva temporada de gastos que incluye matrículas, transporte, alimentación, materiales, fotocopias, tecnología y otros costos relacionados con la vida estudiantil.

La dimensión de este fenómeno está relacionada con el número de personas que actualmente hacen parte del sistema de educación superior. Colombia registró 2.723.364 estudiantes matriculados en educación superior, la cifra más alta reportada por el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES). Este crecimiento también significa que un mayor número de familias debe organizar sus presupuestos para asumir los costos que implica mantener a un estudiante en la universidad.

Ante este escenario, los universitarios están adoptando nuevas estrategias para reducir la presión económica que representa el comienzo de cada semestre. Aunque controlar los gastos continúa siendo una prioridad, cada vez más jóvenes buscan alternativas para generar ingresos adicionales y cubrir por cuenta propia una parte de sus necesidades.

Las opciones son diversas. Algunos estudiantes ofrecen clases particulares en materias que dominan, mientras otros realizan trabajos freelance relacionados con diseño, programación, redacción, fotografía o producción audiovisual. También están quienes optan por empleos de medio tiempo, trabajos por horas, emprendimientos digitales o ventas a través de redes sociales.

Otra alternativa que viene ganando espacio es la venta de productos que los jóvenes ya no utilizan. Ropa, zapatos, accesorios y otros artículos en buen estado pueden convertirse en una fuente de ingresos durante las vacaciones, precisamente cuando muchas familias comienzan a prepararse para los gastos del siguiente periodo académico.

Esta práctica se relaciona con el crecimiento de la economía circular entre las nuevas generaciones, que encuentran en la reutilización y comercialización de productos una manera de obtener recursos mientras extienden la vida útil de diferentes artículos.

"Cada semestre vemos cómo más universitarios convierten aquello que ya no usan en una oportunidad para financiar sus gastos", afirma Ana Jiménez, Country Manager de GoTrendier Colombia. Según explica, algunos estudiantes aprovechan las vacaciones para vender prendas y destinar esos recursos a necesidades como transporte, materiales académicos o incluso para complementar el pago de la matrícula.

La ejecutiva agrega que el beneficio también alcanza a quienes compran productos de segunda mano. "Quienes compran encuentran artículos de excelente calidad con ahorros de hasta un 70% frente a su precio original", señaló.

La tendencia evidencia un cambio en los hábitos financieros de los jóvenes. Para una parte de esta población, conseguir dinero adicional ya no depende exclusivamente de acceder a un empleo temporal. También existe una búsqueda por identificar recursos que ya están disponibles y convertirlos en oportunidades económicas.

Los conocimientos y habilidades adquiridos durante la formación académica pueden transformarse en servicios, mientras que objetos que permanecen guardados en los hogares pueden convertirse en dinero mediante plataformas digitales y redes sociales.

Esta diversificación de ingresos adquiere especial relevancia durante las temporadas en las que se concentran los gastos. El comienzo de un semestre suele representar una acumulación de obligaciones para las familias, especialmente cuando deben cubrir simultáneamente matrícula, transporte, alimentación, materiales, equipos tecnológicos y otros gastos personales.

En este contexto, la planeación financiera se convierte en una herramienta para reducir el impacto del regreso a clases sobre los presupuestos familiares. Establecer prioridades, identificar gastos recurrentes y buscar alternativas para generar ingresos permite distribuir mejor los recursos durante los meses de actividad académica.

La economía circular también aparece como una alternativa que combina consumo responsable y generación de ingresos. Vender una prenda que ya no se utiliza, por ejemplo, permite recuperar parte del dinero invertido inicialmente y, al mismo tiempo, ofrece a otro consumidor la posibilidad de adquirirla a un precio inferior al de un producto nuevo.

Según conoció IFMNOTICIAS, el regreso a las universidades está produciendo un cambio en la forma en que muchos jóvenes enfrentan el inicio del semestre. La pregunta ya no se limita a cuánto dinero necesitarán para cubrir sus gastos, sino que incorpora otra variable: qué pueden hacer para generar recursos adicionales.

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