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Estudiante del ITM creó bicicleta eléctrica de bajo costo pensada para las condiciones de movilidad de Medellín

A sus 23 años, Mateo Bonolly González convirtió su interés por las bicicletas y el diseño industrial en un proyecto empresarial que busca ofrecer una alternativa de transporte eléctrico, accesible y adaptada a las condiciones de las calles de Medellín y el Valle de Aburrá. La iniciativa ya genera cuatro empleos directos y cuenta con el acompañamiento del ITM para avanzar hacia su consolidación comercial.

REDACCIÓN
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Estudiante del ITM creó bicicleta eléctrica de bajo costo pensada para las condiciones de movilidad de Medellín

Una idea que comenzó en el garaje familiar terminó convirtiéndose en un proyecto de emprendimiento enfocado en uno de los principales desafíos de las ciudades: la movilidad. Mateo Bonolly González, estudiante de Ingeniería de Diseño Industrial del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), trabaja en el desarrollo de una bicicleta eléctrica de bajo costo concebida específicamente para responder a las condiciones de desplazamiento de Medellín y su área metropolitana.

El joven emprendedor inició este camino cuando tenía 19 años, impulsado por su afición por las bicicletas y por el interés en encontrar soluciones a las dificultades que enfrentan diariamente quienes utilizan este tipo de vehículos para movilizarse por la ciudad. Cuatro años después, su iniciativa se encuentra en una etapa de desarrollo empresarial y busca convertirse en una alternativa real para quienes necesitan desplazarse de manera económica y sostenible.

La propuesta tiene además un componente familiar. Mateo es heredero de una tradición metalúrgica transmitida por su abuelo y del interés por el deporte de su padre, dos influencias que terminaron convergiendo en el diseño y fabricación de su bicicleta eléctrica.

Uno de los principales elementos de su proyecto es el desarrollo de una estructura que busca optimizar la resistencia mecánica utilizando la menor cantidad posible de material. La intención es lograr un vehículo funcional, resistente y de menor costo, sin dejar de lado las condiciones de seguridad necesarias para su utilización en entornos urbanos.

Para avanzar en el diseño, el estudiante tomó como referencia un tramo específico de la infraestructura vial del área metropolitana: el corredor de la avenida Las Vegas, entre San Juan y Viva Envigado. Este segmento fue utilizado como caso de estudio para analizar las condiciones de circulación y adaptar las especificaciones mecánicas de la bicicleta a las características de las vías existentes.

El análisis cobra especial importancia por las condiciones que enfrentan los ciclistas en medio del tráfico urbano. Las características de las superficies viales y la elevada cantidad de vehículos que circulan diariamente por Medellín pueden obligar a quienes se movilizan en bicicleta a realizar maniobras repentinas para evitar obstáculos, vehículos u otras situaciones de riesgo.

Ante este escenario, el diseño del cuadro desarrollado por Mateo busca responder a esfuerzos mecánicos asociados a impactos y movimientos bruscos. La estructura fue concebida para prevenir posibles fallas ocasionadas por fuerzas torsionales o fenómenos de retorcimiento, con el propósito de proteger la integridad del usuario y mejorar el comportamiento del vehículo durante la circulación.

Para el joven, el proyecto va más allá de fabricar una bicicleta eléctrica. Su objetivo está relacionado con transformar la manera en que las personas pueden desplazarse por la ciudad y, al mismo tiempo, generar beneficios económicos para quienes opten por este medio de transporte.

“Me motiva profundamente ver que las personas utilicen las bicicletas de manera funcional en su rutina diaria. Emprender, para mí, significa generar un impacto positivo en la calidad de vida de la ciudad, ayudando a los usuarios a optimizar su tiempo y economizar dinero, dos beneficios que la bicicleta integra a la perfección”, afirmó Mateo Bonolly González.

La iniciativa también comienza a mostrar resultados en materia de generación de empleo. Actualmente, el proyecto produce cuatro puestos de trabajo directos y tiene como perspectiva ampliar su capacidad productiva para llegar a más usuarios que busquen alternativas de transporte diferentes a los vehículos tradicionales.

El emprendimiento cuenta con el respaldo del ITM, institución desde la cual se reconoce el potencial de la propuesta como una solución relacionada con la movilidad sostenible, el diseño industrial y el desarrollo económico local.

Andrés Felipe Montoya, docente del Departamento de Diseño del ITM, destacó el alcance del proyecto y el papel que puede cumplir la academia en su evolución. “La iniciativa de Mateo impacta positivamente frentes clave como la movilidad sostenible y el desarrollo urbano”, señaló.

El docente agregó que la propuesta combina conocimientos técnicos con una necesidad concreta del entorno urbano. “Desde la mecánica y el diseño de producto, se trata de una solución enfocada en la fabricación eficiente y de bajo costo”, explicó.

El acompañamiento institucional se realiza a través del Centro de Emprendimiento e Innovación del ITM, que trabaja junto al estudiante en diferentes aspectos necesarios para llevar la iniciativa de una propuesta académica a una alternativa con posibilidades de comercialización.

Este proceso incluye la estructuración de la propuesta de valor, la formalización del emprendimiento, el análisis de aspectos normativos, la organización financiera y la definición de estrategias de mercadeo.

La meta de Mateo, según conoció IFMNOTICIAS, es aumentar progresivamente la producción y conseguir que su bicicleta eléctrica pueda llegar a un mayor número de ciudadanos. Su apuesta combina diseño, ingeniería y emprendimiento con una problemática cotidiana de Medellín: la necesidad de contar con alternativas de movilidad que sean económicas, eficientes y menos contaminantes.

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