Saltar al contenido

Alertas en crisis. Expertos advierten fallas en la comunicación de emergencias y proponen cambios urgentes

Investigadores reunidos en la red internacional AlertHub analizaron los principales desafíos de la comunicación en situaciones de riesgo. Desde América Latina, el académico Jesús Arroyave expuso las brechas estructurales que limitan la efectividad de las alertas y planteó prioridades para mejorar su impacto en contextos de emergencia.

IFMNOTICIAS-01
IFMNOTICIAS-01
6 min lectura
Escuchar artículo
Alertas en crisis. Expertos advierten fallas en la comunicación de emergencias y proponen cambios urgentes
Profesor Jesús Arroyave de la U. del Norte analizó en españa lo que limita la efectividad de las alertas . Foto: Cortesía UdeN.

La eficacia de los sistemas de alerta en situaciones de emergencia no depende únicamente de la rapidez con la que se emite un mensaje, sino de su capacidad para ser comprendido, generar confianza y movilizar a la población. Esta fue una de las conclusiones centrales del más reciente encuentro de la red internacional AlertHub, realizado en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), en España.

El evento reunió a más de 150 investigadores de 43 países, de los cuales 36 participaron de manera presencial, con el propósito de analizar los retos actuales de la comunicación en contextos de crisis. En este escenario, el profesor Jesús Arroyave, del Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Norte de Colombia, presentó un análisis centrado en América Latina, una región altamente expuesta a desastres, pero con limitaciones en la construcción de sistemas de alerta efectivos.

Brechas entre la teoría y la práctica

Durante su intervención, titulada When Warnings Meet Reality: Bridging Ideals and Practice in Latin American Risk Communication (Cuando las advertencias se topan con la realidad: Uniendo ideales y práctica en la comunicación de riesgos en América Latina) Arroyave expuso la distancia existente entre el diseño ideal de los sistemas de alerta temprana y su funcionamiento real en contextos de alta vulnerabilidad.

El académico explicó que, a pesar de los avances tecnológicos y la existencia de protocolos institucionales, en muchos casos las alertas no logran su objetivo principal: proteger a la población. La causa no radica necesariamente en la falta de información, sino en la forma en que esta se comunica.

“En situaciones de emergencia, unos segundos pueden marcar la diferencia, pero si el mensaje llega tarde, es confuso o no genera acción, pierde su propósito”, planteó el investigador durante su exposición.

Cuatro debilidades estructurales

El análisis presentado por Arroyave identificó cuatro debilidades estructurales que afectan la comunicación de riesgo en América Latina. La primera es la fragmentación institucional, que dificulta la coordinación entre entidades responsables de emitir y gestionar las alertas.

La segunda corresponde a la debilidad en los procesos de evaluación, lo que limita la capacidad de aprender de experiencias pasadas y mejorar los sistemas existentes. En muchos casos, no existen mecanismos claros para medir la efectividad de los mensajes emitidos durante emergencias.

La tercera debilidad está relacionada con la insuficiente adaptación de los mensajes a la diversidad social, lingüística y territorial de la región. Esto implica que las alertas no siempre son comprendidas por todas las comunidades, especialmente en contextos rurales o con poblaciones culturalmente diversas.

Finalmente, el investigador señaló la dificultad de responder con credibilidad en entornos digitales saturados de información. En estos escenarios, la desinformación y la sobrecarga informativa pueden debilitar la confianza en las fuentes oficiales.

El rol activo de la ciudadanía

Uno de los aspectos más relevantes del análisis fue el cambio en el papel de la ciudadanía dentro de los procesos de comunicación de emergencias. Según Arroyave, las personas han dejado de ser receptoras pasivas para convertirse en actores activos que interpretan, comparten y cuestionan la información en tiempo real.

Este fenómeno, impulsado por el uso masivo de redes sociales y plataformas digitales, obliga a las instituciones a replantear sus estrategias de comunicación. Ya no es suficiente emitir mensajes técnicamente correctos; es necesario que estos sean comprensibles, pertinentes y capaces de generar confianza.

“El desafío actual es diseñar comunicaciones que no solo informen, sino que permitan a las personas tomar decisiones concretas en contextos de riesgo”, explicó el académico.

Prioridades para mejorar la comunicación de alertas

A partir de su investigación, Arroyave planteó tres prioridades clave para fortalecer la comunicación de riesgo, no solo en América Latina, sino también en otros contextos como el europeo.

La primera es la necesidad de garantizar la continuidad institucional, de modo que los sistemas de alerta no dependan de cambios administrativos o políticos. La segunda consiste en diseñar mensajes centrados en la comprensión y la equidad, adaptados a las características de cada comunidad.

La tercera prioridad apunta a mejorar la articulación entre instituciones, medios de comunicación, plataformas digitales y comunidades, con el fin de asegurar que las alertas se traduzcan en acciones efectivas por parte de la población.

AlertHub: una red para fortalecer la comunicación de emergencias

La red AlertHub, financiada por la Comisión Europea a través del programa COST, tiene como objetivo mejorar la comunicación pública en situaciones de emergencia. Para ello, reúne a investigadores y profesionales de distintos países que trabajan en el análisis de sistemas de alerta, tanto desde el punto de vista técnico como comunicativo.

Según José Manuel Noguera, profesor de la UCAM y responsable del proyecto en España, la iniciativa busca identificar buenas prácticas y desarrollar herramientas que permitan emitir alertas más claras, coordinadas y efectivas.

Entre las líneas de trabajo que se están desarrollando se encuentra la creación de un repositorio europeo de acceso libre, diseñado para facilitar el intercambio de conocimientos y mejorar la calidad de los mensajes en contextos de crisis.

Además, la red avanza en estudios sobre el impacto de la desinformación en situaciones de emergencia, así como en la recopilación de experiencias de profesionales que trabajan en la gestión de riesgos.

Aportes desde América Latina

La participación de Arroyave en AlertHub, como miembro del Working Group 2 y del Consejo Asesor Global, permite incorporar la perspectiva latinoamericana en el análisis global de la comunicación de riesgos.

Desde el grupo de investigación PBX de la Universidad del Norte en Colombia, el académico ha desarrollado estudios sobre el pensamiento comunicacional en la región, así como investigaciones comparativas en el marco del proyecto Los Mundos del Periodismo.

Su aporte al debate internacional se centra en la comprensión de contextos de riesgo compuesto, donde confluyen múltiples factores como desigualdad social, debilidad institucional y alta exposición a desastres naturales.

A partir de una revisión sistemática de literatura entre 1982 y 2022, el investigador evidenció que, pese a la frecuencia de crisis en América Latina, existe una base limitada de evidencia empírica para orientar la construcción de mensajes y la evaluación de los sistemas de alerta.

Un desafío global

El encuentro de AlertHub puso en evidencia que la comunicación en situaciones de emergencia enfrenta desafíos cada vez más complejos en un mundo interconectado. La rapidez de la información, la multiplicidad de canales y la creciente participación ciudadana transforman la manera en que se gestionan las crisis.

En este contexto, los expertos coinciden en que mejorar la efectividad de las alertas no es solo una cuestión técnica, sino un desafío que involucra confianza, claridad y capacidad de respuesta institucional.

El avance del proyecto AlertHub permitirá identificar modelos exitosos y establecer recomendaciones concretas para fortalecer los sistemas de alerta, con el objetivo de proteger a la población y reducir los riesgos en situaciones críticas.

Compartir:

Noticias relacionadas