La Secretaría de Movilidad de Bogotá anunció una nueva campaña de prevención dirigida a reducir los siniestros viales durante el mes de diciembre, periodo que históricamente concentra algunos de los índices más altos de fallecidos y lesionados relacionados con la conducción bajo efectos del alcohol.
La estrategia se activa tras los registros de diciembre de 2024, cuando se documentaron seis muertes y 22 personas lesionadas en incidentes asociados a conductores en estado de embriaguez, con motociclistas como el grupo más afectado.
Según la Administración Distrital, diciembre es uno de los meses más críticos por el incremento en actividades sociales, celebraciones y encuentros familiares, circunstancias en las que se suele aumentar el consumo de alcohol y, en muchos casos, se decide conducir.
Frente a este panorama, la campaña para este 2025 adopta el mensaje “Ni un solo trago si va a manejar”, con el objetivo de insistir en la relación directa entre una decisión individual y sus consecuencias en la movilidad de la ciudad.
La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz Acosta, señaló que cada siniestro vial de este tipo representa un caso que pudo evitarse y que involucra pérdidas humanas que afectan a familias y comunidades.
Desde el sector Cultura, Recreación y Deporte, el secretario Santiago Trujillo Escobar reiteró el llamado a planear alternativas de transporte antes de consumir alcohol y a evitar que personas en estado de embriaguez tomen el volante.
Las entidades distritales enfatizaron en una serie de recomendaciones para anticipar los desplazamientos durante las celebraciones: definir rutas de regreso mediante transporte público o plataformas de movilidad, designar un conductor antes de iniciar la jornada y evitar que quienes han consumido alcohol conduzcan. El mensaje principal apunta a que la prevención debe comenzar antes del primer brindis y que no existen excepciones frente a la regla de no manejar si se ha bebido.
El Distrito sostiene que la reducción de siniestros no depende únicamente de operativos o controles institucionales, sino del comportamiento de cada persona. Los datos de 2025 reflejan que, en lo corrido del año, se han reportado 18 fallecidos y 192 heridos en hechos donde el conductor presentaba algún grado de embriaguez. En diciembre de 2024, las cifras también mostraron un impacto significativo, con seis víctimas mortales y más de una veintena de lesionados.
Registros comprendidos entre 2020 y 2024, recopilados en el Anuario de Siniestralidad Vial 2024, indican que Bogotá contabilizó 100 siniestros con víctimas fatales vinculados a conductores bajo efectos del alcohol.
Las autoridades reiteran que incluso cantidades reducidas de alcohol incrementan de manera considerable el riesgo de incidentes, por la disminución de la atención, la lentitud en los reflejos y la sobreestimación de las capacidades al volante. El Distrito señaló que estos factores se asocian frecuentemente a decisiones como exceder los límites de velocidad o realizar maniobras que aumentan las posibilidades de colisión.





