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Controversia por reforma a la justicia ¿Delitos contra menores podrían ser negociables?

La reciente propuesta de reforma a la justicia presentada por la ministra Ángela María Buitrago generó una ola de controversias al introducir un artículo que permitiría la reducción de penas a quienes acepten cargos por delitos contra menores de edad. Aunque el objetivo del proyecto es reducir la im

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Redacción IFM
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Controversia por reforma a la justicia ¿Delitos contra menores podrían ser negociables?

La reciente propuesta de reforma a la justicia presentada por la ministra Ángela María Buitrago generó una ola de controversias al introducir un artículo que permitiría la reducción de penas a quienes acepten cargos por delitos contra menores de edad.

Aunque el objetivo del proyecto es reducir la impunidad en estos casos, la posibilidad de que crímenes atroces, como el de la pequeña Yuliana Samboní, sean negociables encendió un fuerte debate en el país.

Esta reforma, elaborada en conjunto con la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia, busca agilizar los procesos judiciales para condenar a los responsables de abusos contra menores.

Según la ministra Buitrago, la medida pretende enfrentar la alta impunidad, que ronda estos casos debido a la falta de pruebas y la revictimización de los niños.

«Casi todos estos casos quedan en la impunidad por falta de pruebas o por el paso del tiempo, cuando las víctimas ya no desean enfrentarse nuevamente a su agresor», explicó Buitrago.

Bajo el marco de la reforma, aquellos que acepten su responsabilidad podrían recibir una condena de 14 años, con una reducción mínima de su pena. Para la ministra, este esquema resulta más efectivo que los actuales, en los que muchos casos se pierden por demoras o la imposibilidad de recabar pruebas suficientes.

Apoyo a la controversial propuesta

El abogado penalista Francisco Bernate, quien participó en la redacción del proyecto, defendió la propuesta al afirmar que permitiría agilizar los procedimientos judiciales y evitar la sobrecarga del sistema.

“Actualmente, los responsables de estos delitos no tienen incentivos para aceptar cargos, lo que prolonga los procesos, y en muchos casos, lleva a que los acusados obtengan su libertad por vencimiento de términos. Con esta reforma, tendríamos sanciones rápidas y efectivas”, señaló.

Sin embargo, el fiscal general Francisco Barbosa ha sido uno de los más duros críticos del proyecto. En declaraciones recientes, Barbosa expresó su rechazo absoluto a cualquier tipo de negociación de penas en casos de abuso sexual contra menores.

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Foto: cortesía

«Permitir que crímenes como el de Yuliana Samboní se vuelvan negociables es una afrenta a la justicia y a las víctimas. La idea de preacuerdos en estos delitos es inaceptable», afirmó con contundencia.

El caso de Yuliana Samboní, una niña de siete años que fue secuestrada, violada y asesinada en 2016, sigue siendo una herida abierta en la memoria colectiva del país.

El crimen conmocionó a Colombia y provocó un fuerte rechazo a cualquier posibilidad de rebajar penas en delitos tan atroces. Para los detractores de la reforma, como Barbosa, este tipo de medidas podría socavar los avances en la protección de los derechos de los menores.

Un debate candente en el Senado

Se espera que la discusión de la reforma a la justicia, que consta de 13 artículos, comience a finales de octubre en la Comisión Primera del Senado. Los próximos debates serán cruciales para definir el futuro de esta controvertida iniciativa, que ha dividido tanto a expertos legales como a la opinión pública.

Mientras algunos ven en la reforma una oportunidad para combatir la impunidad, otros consideran que abrir la puerta a la reducción de penas por crímenes contra menores podría enviar un mensaje de impunidad a los agresores y debilitar el sistema de justicia en uno de sus frentes más sensibles.

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