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El “Nannygate”, así llamaron en España al escándalo de Gustavo Petro y su alto Gobierno, por trama originada con la niñera de Laura Sarabia

Los medios de comunicación españoles se han hecho eco de los escándalos que, como afirman, tiene al gobierno de Gustavo Petro, en jaque por cuenta del sometimiento al polígrafo y las chuzadas a la niñera de Laura Sarabia, la ex jefe de gabinete, en cuyo apartamento se originó la sucesión de hechos q

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Redacción IFM
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El “Nannygate”, así llamaron en España al escándalo de Gustavo Petro y su alto Gobierno, por trama originada con la niñera de Laura Sarabia

Los medios de comunicación españoles se han hecho eco de los escándalos que, como afirman, tiene al gobierno de Gustavo Petro, en jaque por cuenta del sometimiento al polígrafo y las chuzadas a la niñera de Laura Sarabia, la ex jefe de gabinete, en cuyo apartamento se originó la sucesión de hechos que hoy, mas parece una serie de ficción, que la realidad misma. A este escándalo lo han llamado el “Nannygate

Medios como el Español y la Razón, han publicado este fin de semana, artículos que han llamado la atención de los españoles que, ahora se fijan en Colombia, no por los logros y positivas noticias del país que veían hasta hace poco, con mayor proyección de crecimiento y prosperidad económica, cultural, deportiva y social; sino por retroceso maratónico que viene registrando en su estabilidad política, por cuenta de Gustavo Petro y su torpe gobierno.

Y es que los españoles, estaban viendo una Colombia con importantes protagonistas deportivos, artísticos, académicos, al punto que la visión del país narcotraficante, pasaba a segundo plano para dar paso a un empresariado europeo interesado en invertir en este pais.

Si bien la elección de Gustavo Perro generó dudas en España, al ser un personaje que continuaba la línea del socialismo que se trepaba al poder en diferentes países del bloque latinoamericano, nunca imaginaron que las ínfulas de dictador “chavista-madurista” como ocurre en Venezuela, fueran a aflorar tan pronto y con el apoyo de los propios sectores de extrema izquierda que ellos han padecido, provenientes de los comunistas defensores de la “Tercera República” como los miembros de “Juntas Podemos” o de los radicales catalanes y con la complacencia del gobierno fracasado del Psoe.

Con las fuertes críticas locales a la visita de Estado a España, en donde Gustavo Petro fue recibido por el Rey, afloraron las molestias por los desplantes, que el presidente Colombiano, ya le había hecho desde el mismo momento de la posesión, algo que en España generó debate por varias semanas; por esa razón, la visita de Estado no fue bien vista y ahora, se dan mayores criticas en las que se señala, que haber recibido al “antidemócrata” de Petro con honores de Estado, fue una equivocación y un despropósito.

Y justo el más reciente escándalo originado en el alto Gobierno colombiano que revela, espionaje, drama, suspenso, mentiras, traición, audios, dineros infiltrados del narcotráfico, muerte, y persecución a periodistas y medios de comunicación tras lo que denominan el Nannygate; son ahora el nuevo foco de atención con el que se reafirma el retroceso colombiano y en el que se señala la pérdida de oportunidad de seguir creciendo en materia de política social, pues este escándalo opaca cualquier iniciativa de avance

El periódico El Español tituló uno de sus artículos como “Drogas, filtraciones y una campaña ilegal: así estalló el «‘nannygate’ colombiano que pone en jaque a Petro” y señala que “La oposición de Colombia, cada vez más fuerte, tacha al presidente de «ilegítimo y lo ha obligado a dejar sus reformas «para la próxima legislatura«”; para adentrarse en profundizar en la crisis y sus impactos.

Entre tanto, el diario La razón, va mas allá y habla de “abuso de Poder, cocaína y financiación ilegal” para señalar el “pluff” de Gustavo Petro que lleva a que “Las promesas sociales del izquierdista han quedado sepultadas en un escándalo del «Nannygate»”.

Precisamente IFMNOTICIAS, al considerar importante que en Colombia se conozca la visión que, desde el otro lado del océano, se tiene sobre este escándalo, reproduce éste último artículo en referencia, en trabajo periodístico desarrollado por Rocío Colomer y que puede leerse originalmente en el Diario La Razón de España.

El «pluff» de Gustavo Petro: abuso de poder, cocaína y financiación ilegal

Las promesas sociales del izquierdista han quedado sepultadas en un escándalo del «Nannygate»

El pasado 19 de junio se cumplió un año desde la victoria de Gustavo Petro en las elecciones presidenciales de Colombia. El balance de este primer año no puede ser más desolador. La interminable lista de promesas sociales y de pacificación con la que el primer presidente de izquierdas colombiano llegó al poder en agosto ha quedado sepultada en el fango del «Nannygate»un escándalo sórdido que mezcla abuso de poder, financiación irregular, maletines llenos de dinero, cocaína y escuchas ilegales.

Hasta hace un año, Marelbys Meza era una perfecta desconocida que trabajaba como niñera cuidando al hijo pequeño de una asesora del presidente colombiano. Pero ahora, esta mujer de 51 años está en el centro de un escándalo rocambolesco que ha pulverizado el mito del dirigente izquierdista y exguerrillero del M-19.

El «Nannygate» le ha costado a Petro la cabeza de dos estrechos colaboradores: su jefa de Gabinete, Laura Sarabia, y la de su embajador en Caracas, Armando Benedetti, pero, sobre todo, ha perjudicado su agenda reformista y también ha dañado su credibilidad, que anteriormente, en su etapa de alcalde de Bogotá, había denunciado las escuchas ilegales.

Todo comenzó en enero, cuando Laura Sarabia, de 29 años, denunció que la niñera había robado miles de dólares en efectivo, que al parecer estaban guardados en un maletín en su domicilio. No está claro todavía de qué cantidad se trata -entre 7.000 y 35.000 dólares- ni su procedencia. Pero pinta mal. La exjefa de Gabinete envío al personal de seguridad de la Presidencia a interrogar a Meza y la sometió a la prueba del polígrafo.

Aquí, el abuso de poder. El escándalo se agrava con la intervención de Benedetti, furioso por el ascenso meteórico de Sarabia, su exsubordinada.

Los dos empezaron a acusarse mutuamente en los medios de comunicación. Petro los destituye y trata de soltar lastre. Sin embargo, las filtraciones periodísticas siguen sucediéndose. En una de ellas, Benedetti acusa al presidente de sufrir, como él, problemas de adicción a la cocaína.

Pero, sus contratiempos no terminan ahí. En marzo, la fiscalía abre una investigación contra su hijo mayor, Nicolás Petro, tras las acusaciones de que recibió 200.0000 eurospara la campaña de 2022 del narcotráfico. Nicolás lo niega a pesar de que su elevado nivel de vida suscita muchas dudas y preguntas entre los colombianos.

En vez de admitir errores y tratar de poner orden en casa, el presidente colombiano ha optado por presentarse como la víctima de «un golpe blando» por parte de los poderes fácticos que rechazan su agenda progresista. Ha coseguido que 300 intelectuales de izquierdas –entre ellos el ex líder laborista británico, Jeremy Corbyn, el académico Noam Chomskyo el ex presidente socialista de Ecuador, Rafael Correa–firmen una carta de apoyo que denuncia maniobras desestabilizadoras. Flaco favor.

La autoridad de Gustavo Petro está muy tocada tal y como reflejan las encuestas. En vísperas de las elecciones municipales de octubre, la aprobación ha caído casi 20 puntos, del 33% al 50% de principios de año. Petro ha construido su carrera política sobre la leyenda del guerrillero de izquierdas que lucha contra el poder, pero ahora él está al mando de la tercera economía de América Latina y el hedor de la corrupción llega desde su círculo más íntimo.

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