El encuentro Petro – Uribe
Por Álvaro Ramírez González Una semana después de la proclamación de Gustavo Petro como nuevo presidente de Colombia, finalmente se acordó un encuentro cara a cara entre él y el expresidente Álvaro Uribe, por expresa invitación de Petro. Las invitaciones y el talante del nuevo presidente le están da

Por Álvaro Ramírez González
Una semana después de la proclamación de Gustavo Petro como nuevo presidente de Colombia, finalmente se acordó un encuentro cara a cara entre él y el expresidente Álvaro Uribe, por expresa invitación de Petro.
Las invitaciones y el talante del nuevo presidente le están dando muy buenos dividendos en lo político y en lo empresarial. Además, toda la prensa, sin excepción, ha hecho muy buenos comentarios acerca del espíritu conciliador y de la convocatoria de Petro. «¡Perdonémonos!», dijo el nuevo presidente en su discurso, el domingo, pocas horas después de ser anunciado su triunfo. «Debo decirles que este mi gobierno no va a perseguir a nadie».
En lo político, Petro ha salido ganador. César Gaviria con el liberalismo, el Partido Verde, Cambió Radical y el Partido de la U, anunciaron que «serán partidos de gobierno». El CD anunció una «oposición racional». No le pudo haber ido mejor.
Garantizó una poderosa mayoría parlamentaria en el Congreso, para el trámite exitoso de todas las reformas y leyes del nuevo gobierno. Con los gremios las cosas andan bien, pero hay muchos temas que no se han aclarado aún y que pueden, si no se manejan bien, hacer más daño que beneficio. Nuevos impuestos, el nuevo enfoque de la salud, la independencia del Banco de la República, el manejo de las pensiones son temas muy críticos que exigen hilar muy delgado.
La suspensión inmediata de las exploraciones de hidrocarburos y del fracking, será un golpe durísimo a la industria y cerrar una vigorosa fuente de ingresos para el Estado, además de regalías para las regiones. La caída dura en el valor de la acción de Ecopetrol es una respuesta del mercado a esa decisión peligrosa y contra cíclica.
Pero la joya de la corona será la reunión de Petro con Uribe. Dos enemigos feroces que se han atacado sin pausa. Nadie le ha dado más garrote a Uribe que Petro. Pero lo mismo se puede afirmar en sentido contrario. Esa tregua inteligente y estratégica para Petro, supuso una dosis de serenidad y humildad de su parte. Y también, Uribe desarmó el espíritu para sentarse con su peor enemigo por la patria. Es un ejemplo el que dan este par de líderes a tanta gente que anda endiablada y no acepta haber perdido las elecciones.
Pretender que le vaya mal a Petro, es «pretender que le vaya mal al chofer del bus a sabiendas que uno va adentro». Me parece que esa reunión va a producir muchas más cosas de las que la gente imagina. Me late que la persecución judicial a Uribe se va a desactivar. Me late que Petro va a acoger muchas de las ideas y muchos de los consejos de Uribe. Me late que esa reunión va a desactivar muchos odios y tanto veneno que se respira en Colombia. Ninguno de los dos tenía para qué reunirse con el otro. Considero que esta reunión es un acto de humildad y una muestra de espíritu conciliador de ambos líderes.
Y de allí, saldrán cosas muy buenas para el nuevo gobierno. Y por ende para el país. ¡Enhorabuena!
alragonz@yahoo.es

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