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Desprestigiar a Rodolfo o perder

Por Álvaro Ramírez González 2.483.000 votos que le llevarían de ventaja los votos de Rodolfo y los de Fico, que la misma noche adhirió a la campaña de Rodolfo, son hoy un obstáculo muy complicado de salvar para la candidatura de Gustavo Petro. A estas alturas del partido y a menos de 20 días para [&

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por Álvaro Ramírez González

2.483.000 votos que le llevarían de ventaja los votos de Rodolfo y los de Fico, que la misma noche adhirió a la campaña de Rodolfo, son hoy un obstáculo muy complicado de salvar para la candidatura de Gustavo Petro.

A estas alturas del partido y a menos de 20 días para la segunda vuelta hay otras cosas claras: los votos de Ingrid van todos para donde Rodolfo. Los votos de Milton, igual y los de Enrique Gómez lo mismo. Esos son como 400.000 sufragios.

Fajardo y su grupo anuncian hoy «libertad» para que sus votantes escojan candidato. Fajardo irá para donde Rodolfo con Cristo, Robledo y los hermanos Galán. Murillo, el vice de Fajardo, escogió a Petro. Eso supone que de los 888. 585 votos de Fajardo, un 60-70% irían para donde Rodolfo. Quiere decir que, con los votos de Fajardo, Ingrid, Milton y Enrique Gómez, Rodolfo crecería su votación en un millón de votos. O sea que la ventaja teórica de Rodolfo sobre Petro para la segunda vuelta sería de 3.4 millones de votos.

Atención, dije ventaja teórica. ¿Qué estrategia le queda a la izquierda para superar esa gran diferencia? En primer lugar, convencer a algunos partidos que votaron por Fico que se muevan hacia Petro. Esto luce hoy casi imposible. La segunda opción es una campaña gigante de desprestigio contra Rodolfo Hernández. Esa es la única que puede dar frutos en tan corto plazo.

¡Y ya arrancó! Rodolfo tiene en su pasivo una cachetada que le metió al concejal Ovidio Claros porque lo acusó de corrupto a él y a su hija menor, que ya había sido secuestrada y asesinada. Tocó una fibra demasiado sensible y logró su cometido: la cachetada. Pero por eso no va a perder.

El otro asunto en que está empeñada la izquierda es en vincular a Rodolfo y a su hijo con un contrato de basuras y la empresa Vitalogic. Se trata de una idea que rondaba por la Alcaldía de Rodolfo de cambiar el modelo para manejar las basuras a través de una APP (Alianza Público Privada). Una comida con el hijo de Rodolfo, en un prestigioso restaurante, armó el escándalo.

La verdad si hubiera un negocio millonario en trámite no se iban a reunir a la vista de toda Bucaramanga. De seguro lo hubieran hecho en un sitio privado. A raíz del escándalo, Rodolfo no sólo regañó a su hijo que fue a esa comida, invitado por un compañero de colegio –sin saber exactamente de qué se trataba–, «sino que además dio la orden de abandonar definitivamente la idea de la APP, para curarse en salud».

Rodolfo tenía en esa época de endiablados enemigos, a los Tavera y a los Aguilar, dos clanes que dominaban y saqueaban a Bucaramanga y al llegar, Hernández les quito todo el botín. Es pues natural el apuro y las sistemáticas demandas que le han puesto. Varias decenas. Todas ellas han fracasado. No hubo negocio, no hubo licitación, no hubo ningún contrato. No hubo nada. Absolutamente nada.

Pero a la gente de Pacto Histórico no le queda más camino que una violenta campaña de desprestigio contra Rodolfo Hernández. Y harán hasta lo imposible por detener su ya perfilado triunfo. Pero el equipo de Rodolfo lo sabe y está preparado. Como decía un amigo ya fallecido, «Fe en Dios y ojo con el tigre».

alragonz@yahoo.es

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