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El imputado exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, suena para ser gerente de la Nueva EPS. Gobierno evalúa futuro de la entidad tras fin de intervención y sin dirección definida

La mayor EPS del país enfrenta un escenario de incertidumbre administrativa mientras se analizan posibles nombramientos y se buscan soluciones a su crisis financiera.

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El imputado exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, suena para ser gerente de la Nueva EPS. Gobierno evalúa futuro de la entidad tras fin de intervención y sin dirección definida
Daniel Quintero suena como gerente de la Nueva EPS

La Nueva EPS, la entidad promotora de salud más grande de Colombia, atraviesa un momento crítico tras la finalización de su intervención administrativa sin que, hasta el momento, se haya definido una nueva dirección en propiedad. En este contexto, han surgido versiones sobre posibles nombres para salvar la entidad, entre ellos el del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, lo que ha generado reacciones en distintos sectores.

De acuerdo con la información conocida, el Gobierno Nacional estaría evaluando opciones para asumir la administración de la EPS en los próximos meses, en medio de la necesidad de estabilizar su operación y responder a los compromisos financieros acumulados. La intervención, que concluyó el pasado 6 de abril, no fue prorrogada, dejando a la entidad en una situación transitoria, en un limbo jurídico, mientras se define su futuro administrativo.

La Nueva EPS cuenta con más de 10 millones de afiliados en todo el país, lo que la convierte en un actor clave dentro del sistema de salud colombiano. Sin embargo, su situación financiera ha sido motivo de preocupación. Según datos conocidos, la entidad enfrenta un alto volumen de cuentas por pagar, con facturas no procesadas que superarían los 16 billones de pesos, reflejando el tamaño del desafío que enfrenta en su crisis, lo que la hace eje principal en la crisis de la salud que enfrenta el país. Esta cifra de la deuda, es cuatro veces mayor a la que la entidad tenía cuando el Gobierno inició y decidió intervenirla.

Este panorama se enmarca en la discusión más amplia sobre la sostenibilidad del sistema de salud. El pasado 6 de marzo, el presidente de la República anunció la posibilidad de liquidar aquellas EPS que no sean viables financieramente, lo que ha intensificado el debate sobre el futuro de entidades como la Nueva EPS. Los usuarios del sistema de salud de las liquidadas pasarían a la Nueva EPS, había señalado el presidente en ese Consejo de Ministros.

En este escenario, el Gobierno ha señalado que trabaja en la búsqueda de recursos para responder a las obligaciones pendientes y avanzar en un proceso que permita estabilizar la entidad. No obstante, expertos han advertido que cualquier decisión deberá considerar el impacto sobre los millones de usuarios que dependen de sus servicios.

Frente a los posibles nombramientos, también se han conocido posturas divergentes al interior del Ejecutivo. Algunas voces habrían expresado reservas frente al posible nombramiento de Daniel Quintero, lo que evidencia que la decisión aún no está consolidada. Entre esas voces estarían la exconcejal de Medellín y hoy alta consejera para las Regiones, Luz María Múnera, y el superintendente de Salud, Bernardo Camacho, de quien se dice saldría del Gobierno en próximos días. Asimismo, se han mencionado posibles implicaciones administrativas en caso de concretarse cambios en la dirección de la entidad.

Otro elemento relevante es que, de acuerdo con las condiciones actuales, la EPS requeriría cumplir con compromisos financieros para formalizar un nuevo nombramiento en propiedad, lo que añade complejidad al proceso. Mientras tanto, la ausencia de una dirección definida mantiene a la entidad en una fase de transición y de falta de definición prioritaria para un direccionamiento administrativo.

La Nueva EPS, creada en 2008 y con presencia en la mayor parte del territorio nacional, ha sido históricamente un pilar en la prestación de servicios de salud, especialmente en el régimen contributivo y subsidiado. Su tamaño y alcance hacen que cualquier decisión sobre su administración tenga repercusiones a nivel nacional.

Daniel Quintero fue alcalde de Medellín durante el período anterior y es el protagonista de la administración con mayor cantidad de escándalos por corrupción y malos manejos de la historia de la ciudad. La fiscalía ha imputado a más de 40 exfuncionarios y contratistas de esa administración, entre ellos el propio Quintero, lo que ha generado que voces relevantes del país, tengan serias críticas a su posible nombramiento como gerente de la Nueva EPS.

El proceso continúa en desarrollo y será determinante para definir el rumbo de la entidad en los próximos meses, en medio de un contexto de reformas estructurales al sistema de salud y de desafíos financieros que requieren atención prioritaria.

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