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Dudas sobre las 57.000 reclamaciones anunciadas por Iván Cepeda. El escrutinio avanza sin evidencias de impugnaciones masivas

El anuncio realizado por el excandidato presidencial y hoy senador electo Iván Cepeda sobre la existencia de más de 57.000 reclamaciones e impugnaciones relacionadas con la segunda vuelta presidencial ha generado interrogantes entre expertos electorales, observadores y distintos sectores políticos. Mientras el proceso de escrutinio avanza dentro de los tiempos previstos por la organización electoral, hasta ahora no se conocen evidencias públicas que respalden la existencia de una cifra de tal magnitud ni de un volumen extraordinario de mesas formalmente impugnadas.

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Dudas sobre las 57.000 reclamaciones anunciadas por Iván Cepeda. El escrutinio avanza sin evidencias de impugnaciones masivas
Foto: IFMERA

El procedimiento formal de las reclamaciones electorales. De acuerdo con la normatividad electoral colombiana, las reclamaciones y objeciones sobre el resultado de una mesa de votación no se realizan de manera informal ni mediante simples manifestaciones públicas.

El procedimiento contempla etapas específicas que comienzan durante el preconteo en las propias mesas de votación, donde testigos electorales, apoderados y representantes de las campañas pueden presentar observaciones ante los jurados.

Posteriormente, las reclamaciones que correspondan deben ser elevadas formalmente ante las respectivas comisiones escrutadoras municipales, departamentales o nacionales, donde son analizadas y resueltas dentro del marco legal establecido.

Por esta razón, especialistas consultados sobre el tema señalan que una cifra superior a las 57.000 reclamaciones debería dejar una trazabilidad documental visible dentro de las distintas etapas del escrutinio.

Cifras cambiantes generan interrogantes

Uno de los aspectos que ha llamado la atención es la variación en los números divulgados públicamente. Durante las primeras declaraciones posteriores a la elección, se habló inicialmente de alrededor de 33.000 mesas objeto de reclamación. Horas más tarde, la cifra mencionada ascendió a más de 57.000 reclamaciones.

Sin embargo, hasta el momento las autoridades electorales no han reportado una situación extraordinaria que altere el desarrollo normal de los escrutinios ni la existencia de un volumen inusual de recursos que comprometa el cronograma previsto.

Por el contrario, el proceso ha continuado avanzando dentro de los tiempos establecidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil y las comisiones escrutadoras.

Casos concretos muestran alta coincidencia entre preconteo y escrutinio

Entre los ejemplos hay algunos divulgados por el periodista Melquisedect Torrres, en donde hasta ahora las diferencias entre el preconteo y el escrutinio han sido mínimas o inexistentes y que, por el contrario a los propósitos de Cepeda, parecen favorecer a Abelardo de la Esrpiella.

En Soacha, donde participaron 272.989 ciudadanos distribuidos en 1.046 mesas, la coincidencia entre ambas etapas alcanzó el 99,99%, registrándose una diferencia de apenas cinco votos. Las actas correspondientes señalan que no se presentaron reclamaciones ni apelaciones.

Una situación similar ocurrió en Pitalito, Huila. Allí votaron 73.141 personas en 326 mesas y la coincidencia entre preconteo y escrutinio fue del 100%. Las actas también registran ausencia de reclamaciones o recursos.

En Soledad, Atlántico, uno de los municipios históricamente más observados en materia electoral, participaron 203.039 votantes distribuidos en 1.000 mesas. La coincidencia alcanzó el 99,96% y tampoco quedaron registradas reclamaciones ni apelaciones.

Otro de los municipios analizados es Bello, Antioquia, donde se contabilizaron 239.132 votos en 1.043 mesas. Según los datos del escrutinio, la coincidencia entre el preconteo y el resultado oficial fue del 99,99%. Allí se registraron ajustes menores propios del proceso de verificación, en donde Cepeda perdió 100 votos y Abelardo ganó 88, sin que las actas reportaran reclamaciones ni apelaciones formales.

La atención se centra en los soportes documentales

Mientras continúan los escrutinios, la discusión se concentra ahora en la sustentación de las reclamaciones anunciadas públicamente.

La legislación electoral colombiana establece que toda impugnación debe estar respaldada por causales específicas, pruebas y procedimientos formales. En consecuencia, serán las autoridades electorales competentes las encargadas de determinar el alcance y la validez de cualquier reclamación presentada.

Por ahora, el escrutinio nacional continúa desarrollándose con normalidad y bajo la supervisión de jueces, notarios, la Procuraduría, la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral, organismos responsables de certificar los resultados definitivos de la elección presidencial.

Todo parece indicar que la normalidad poselectoral es la constante. El proceso de escrutinio departamental finalizará esta noche y mañana a las 9:00 am comenzará el proceso de revisión por parte de los delegados del CNE en Bogotá, un proceso que se gastará el martes y se espera que durante el miércoles se certifique el escrutinio y, por ende el ganador,

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