Saltar al contenido

(OPINIÓN) Desastre natural y gobierno comunista, terrible combinación. Por: Carlos Andrés Echavarría

Ante la evidencia del terrible manejo que le está dando a la emergencia ocurrida por los terremotos de la semana pasada por parte de la administración de Delcy Rodríguez en la hermana Venezuela, ¿se imaginan qué pudo haber pasado en Colombia si la pandemia hubiera sido durante la administración de Gustavo Petro?

IFMNOTICIAS-03
IFMNOTICIAS-03
4 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) Desastre natural y gobierno comunista, terrible combinación. Por: Carlos Andrés Echavarría

Venezuela está ubicada en una zona geológicamente bastante activa. Por su territorio pasan dos placas tectónicas lo que hace que la actividad sísmica sea bastante frecuente y en la zona hoy afectada ha habido terremotos mayores en los años 1812, 1967, 1997 y ahora en el año 2026.

 La gran diferencia del terremoto del año 1997 y el de hoy es que en la última década del siglo XX Venezuela era un país inmensamente rico que pudo afrontar la situación con una economía boyante que le permitió una rápida acción para atender el desastre. Pero, en el año 1998 los venezolanos entregaron su futuro a un modelo que llamó el Comandante Hugo Chávez, Socialismo del Siglo XXI, que es el mismo comunismo del siglo XX fracasado que destruyó las bases del capitalismo y hoy Venezuela es el país más pobre de todo el continente y la atención del desastre fue un completo y absoluto fracaso.

Como la iniciativa privada prácticamente estaba restringida en el país bolivariano por las expropiaciones del comandante Chávez que ahuyentaron toda inversión, desde el Estado comenzaron a construir casas para los más necesitados con el plan Gran Misión Vivienda Venezuela en el año 2011. Las casas fueron construidas por empresas iraníes, lo que debió llamar la atención y hoy todas esas casas ubicadas en La Guaria están destruidas; no soportaron la intensidad del terremoto por la presumible calidad de los materiales. Ese regalo del comandante sentenció el futuro de cientos de venezolanos que perdieron la vida porque las construcciones simplemente no resistieron.

Sin posibilidad de iniciativa privada, el mantenimiento de las estructuras dejó de ser una prioridad para los ocupantes y en una zona aledaña al mar, el salitre destruye los refuerzos en acero; así se sumó otro factor que maximizó la destrucción.

Después del desastre la emergencia no fue atendida desde el gobierno central. Lo primero que falló fueron los sistemas de comunicación porque Venezuela cuenta con una muy deficiente cobertura de internet; por eso, muchas personas que pudieron informar sobre su ubicación mediante su celular, simplemente no lo pudieron hacer. Allí tuvo que salir al rescate un capitalista como Elon Musk para poner a su disposición la red satelital que permitiera a los ciudadanos comunicarse desde los lugares en donde estaban atrapados.

Todo sistema de emergencias debe estar preparado para responder ante una calamidad. En un país que tiene posibilidad alta de terremotos, deslaves y vientos huracanados, la lógica lleva a pensar que al menos en esos casos específicos la planeación debe estar cubierta. Pero no, Venezuela es un país comunista en donde lo importante no es la prevención y mucho menos proteger a sus ciudadanos en caso de emergencias.

La Dirección General de Protección Civil y Administración de Desastres de Venezuela envió a la guardia civil para protegerse de posibles desmanes y protestas. No enviaron a los bomberos ni a los cuerpos de rescate, enviaron hombres armados para evitar disturbios. Aunque esa medida también les salió bastante mal, porque hay videos en donde se ven miembros de la Guardia Civil robándose los televisores de los almacenes afectados y en un caso específico los ciudadanos obligaron a los miembros de la guardia a romper los dólares que estaban tomando de las billeteras de los fallecidos. Fueron a robar.

La población clamó por maquinaria amarilla que les ayudara a mover los escombros para rescatar a las personas atrapadas, pero Venezuela es un país comunista en donde la propiedad privada es prácticamente inexistente y no llegó a la zona maquinaria pesada; ni siquiera llegaron palas o picos. No tenían cómo responder ante el desastre desde el Gobierno central en Caracas.

Varios países del mundo enviaron equipos de rescate; incluso cuerpos de bomberos y rescatistas de Medellín y Envigado llegaron al país hermano. Pero en la aduana los detuvieron durante muchas horas hasta que obtuvieron un permiso para ingresar al país e ir a rescatar venezolanos. Una situación imposible de comprender.

Se tiene que pensar en el futuro cercano, no vaya a ser que en Venezuela pase lo mismo que durante el terremoto de Haití donde desde todas partes del mundo se enviaron ayudas para reconstruir el país caribeño y lo que ocurrió fue un robo masivo por parte del gobierno y las ayudas nunca llegaron a los necesitados y las consecuencias son un país fallido en medio de guerras civiles.

Compartir:

Noticias relacionadas