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El poderoso mensaje del artista “Ben Carrillo”

El artista guatemalteco Ben Carrillo, ha escrito canciones desde que era muy pequeño. Primero lo hacía en compañía de su piano pero ahora, su guitarra es su fiel compañera. Su último año ha estado lleno de éxitos y sueños cumplidos, le ha abierto show a Bad Bunny y ha grabado con Thalía. Su historia

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Redacción IFM
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IFM Noticias

El artista guatemalteco Ben Carrillo, ha escrito canciones desde que era muy pequeño. Primero lo hacía en compañía de su piano pero ahora, su guitarra es su fiel compañera.

Su último año ha estado lleno de éxitos y sueños cumplidos, le ha abierto show a Bad Bunny y ha grabado con Thalía.

Su historia ha cruzado fronteras y ha sido una fiel prueba de resiliencia, trabajo, talento y calidad humana; así que recientemente decidió escribir una carta con un poderoso mensaje que hoy es tendencia alrededor del mundo.

La misma fue publicada por la revista Billboard y hoy queremos compartirla con ustedes porque es sin duda, una muestra de esperanza:

15 de mayo de 2023 Los Ángeles, CA

“Hoy en día miles de inmigrantes tratan de pasar la frontera buscando nuevas oportunidades, muchos de ellos mueren en el camino o son víctimas de violencia y violaciones, otros son atrapados y los que logramos llegar nos encontramos con una oposición muy grande.

Cada vez hay leyes que nos discriminan, nos aíslan y nos cortan oportunidades, cuando lo único que queremos es trabajar, para poder ayudar a nuestros seres queridos. No somos delincuentes, ni violadores, somos gente honesta en busca de un mejor futuro.

Nací y crecí en un país hermoso; Guatemala, Pero un país donde la violencia, la corrupción y la pobreza aumenta cada día mas.

Desde muy pequeño fui el hombre de la casa, tuve que cuidar a mis hermanos, estudiar, trabajar y hacerme cargo de todos los mandados.

Mi padre era músico y coreógrafo, tuvimos relación pero no fue responsable y mi madre, con 3 hijos soltera; hizo lo que pudo, pero el mismo entorno en el que vivíamos y lo que ella vivió, hizo que nos creara un daño mental y emocional muy grande y que solo hasta ahora, mis hermanos y yo estamos sanando.

A mis 15 años mataron a mi papá; mi madre solo empeoró. Me vi en un punto donde ya no tenía un futuro en Guatemala, o me iba a la calle a buscar oportunidades, o buscaba un mejor futuro en los Estados Unidos, como muchos de mis familiares ya habían hecho.
Conseguir visa era imposible; éramos pobres, no tenía a mi padre o a mi madre. Fui al campo y trabajé con mi abuelo en su finca cortando caña de azúcar y plátanos, ahí junte un poco de dinero y así fue que a los 15 años tome la decisión de cruzar el desierto, persiguiendo el “sueño americano”.

Me fui Enero del 2010. Fueron por ahí 30 días en total. Casi 3 semanas cruzando todo México y 5 en el desierto de Arizona; donde pasamos pantanos, y corríamos entre highways. Después de muchos calambres, ampollas, pies ensangrentados, días sin comer, noches con mucho frío y días con mucho calor, logré llegar.

Al llegar, hablé con diferentes abogados para ver si había alguna manera de conseguir los papeles, pero las leyes estaban y siguen muy rígidas, no importaba que yo estaba escapando de mi país, por ahora tenia que vivir aquí ilegalmente. Pasaron los años, estudié high school en Texas, ahí me encontré con el rock, country music y hip hop. Aprendí inglés y me gradué. Hasta este punto, era un inmigrante, sin papeles. Sufrí racismo y discriminación, no solo por mi color de piel, sino también por mi estatus legal en Estados Unidos. Empecé a trabajar ilegalmente lavando platos en un restaurante. Fue gracias a eso, que a los 18 años logré rentar mi primer apartamento y crear mi estudio de música. No tenía dinero para estudiar música, entonces buscaba tutoriales de YouTube y así aprendí a grabarme, componer y hacer mi propio mixing.

Después de 5 años de ser ilegal en Estados Unidos, mi ]o escuchó en la radio un anuncio que hablaba de la oportunidad de conseguir papeles para los que fueran menores de 21 años y que no contaban con sus padres o que hubieran sido abandonados/maltratados (Ese era mi caso). Y así fue, que por milagro y des9no de la vida, conseguí mi residencia (Green Card)

Ese mismo mes, viajé a Medellín buscando oportunidades con diferentes productores. En Medellín conocí a Sky Rompiendo, Mosty, Feid, Ovy on the drums, Rolo, Jowan y muchas personas de la industria, que fueron esenciales para mi crecimiento ar]s9co. Ahora que tenia mis papeles, pude ir a ver a mi familia y me di cuenta que ellos se encontraban en la misma situación que yo, sabía que no quería ponerlos en el mismo riesgo de cruzar el desierto, pero no podía verlos sufrir.

En febrero de 2019 me mudé a Los Ángeles. Bajé toda mi música de las plataformas digitales, sabiendo que algún día iba a regresar, pero mi enfoque ahora era ayudar a mis hermanos. Agarré 3 trabajos, trabajaba de 7 AM a 2 AM y ese mismo año, logré rescatarlos y ser el encargado totalmente de ellos. Alquilé una casa en Guatemala, y con la ayuda de mi ]a, mi sueño de ayudarlos se cumplió (hasta la fecha están conmigo).

Ahora me encontraba en un punto donde no sabía cómo iba a empezar de nuevo mi carrera musical y un día entrando a mi trabajo de mesero en L.A., me encontré con Fabio Acosta. Me acerqué a pedirle una oportunidad para enseñarle mi música y como un milagro, me dejó su email. Después de enviarle mucha música por 2 años; a finales del 2021 firmé mi primer contrato de Management con él y VIBRAS LAB.

Desde ahí han pasado muchas cosas (que el Ben de 15 años que cruzaba el desierto no podría ni imaginar). Tengo una canción con Thalía, canté frente a 40,000 personas abriendo el concierto Bad Bunny en Guatemala y mi música esta siendo reconocida cada vez más. Miro atrás y no creo todo lo que me ha pasado. Me pregunto como un chico de Guatemala, de escasos recursos, que vivió 5 años ilegal en Estados Unidos, ha logrado todo esto. No solo ha sido mi esfuerzo y dedicación, sino que la vida me ha llevado a oportunidades que solo se ven en las películas; como conseguir mi residencia y encontrarme a Fabio.

Se que tengo ángeles que me cuidan. Se que tengo un deber y es contar mi historia y demostrarle a mi gente la9na que no importa de dónde vienes, lo que importa es para donde vas. Todo lo que nos pasa en esta vida 9ene un propósito, todo trauma se puede conver9r en amor propio y amor hacia los demás y con trabajo duro, disciplina y constancia, TODO es posible.

Esto es algo que escribo desde mi corazón, para todas esas personas que están cruzando o que ya cruzaron, para decirles que SI se puede, que el camino no es fácil, pero la recompensa es dulce.

No somos “ILLEGAL ALIENS”, SOMOS SOÑADORES.

Rubén González Carrillo “Ben Carrillo”

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