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Kylian Mbappé quedó a un paso de la Bota de Oro y con la posibilidad de ampliar su legado en la historia de los mundiales

Aunque Francia no logró subir al podio del Mundial de 2026 tras caer 6-4 frente a Inglaterra en el partido por el tercer lugar, Kylian Mbappé volvió a ser protagonista de la cita orbital.

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Kylian Mbappé quedó a un paso de la Bota de Oro y con la posibilidad de ampliar su legado en la historia de los mundiales
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Aunque Francia no logró subir al podio del Mundial tras caer 6-4 frente a Inglaterra en el partido por el tercer lugar, Kylian Mbappé volvió a ser protagonista de la Copa del Mundo. El delantero del PSG anotó dos goles en Miami, alcanzó las diez anotaciones en el campeonato y quedó como líder de la clasificación por la Bota de Oro, premio que será definido oficialmente una vez concluya la final entre Argentina y España.

El rendimiento del atacante francés confirma una regularidad poco común en la historia de las Copas del Mundo. A sus 27 años, Mbappé acumula 22 goles en tres ediciones del torneo, una cifra que lo convierte en el máximo goleador histórico de los Mundiales, superando el registro que hasta ahora compartía Lionel Messi. Su producción se distribuye entre los cuatro goles marcados en Rusia 2018, los ocho conseguidos en Catar 2022 y los diez anotados en la edición actual.

La actuación frente a Inglaterra también lo dejó muy cerca de conquistar por segunda vez consecutiva la Bota de Oro. Mbappé ya obtuvo ese reconocimiento en Catar 2022, cuando terminó como máximo anotador con ocho goles. En esta oportunidad cerró su participación con diez tantos y obligó a Lionel Messi, quien disputará la final del campeonato, a firmar una actuación sobresaliente si pretende alcanzarlo en la clasificación de goleadores.

Más allá de los números, el delantero francés volvió a demostrar su capacidad para marcar diferencias en los momentos de mayor exigencia. En el compromiso por el tercer lugar fue el líder ofensivo de Francia durante la reacción del segundo tiempo. Sus dos anotaciones permitieron que el conjunto dirigido por Didier Deschamps redujera una desventaja de cuatro goles y mantuviera la incertidumbre hasta los minutos finales, aunque finalmente Inglaterra conservó la ventaja y aseguró la victoria.

El Mundial confirmó, una vez más, la importancia de Mbappé dentro de la selección francesa. Desde su debut en Rusia 2018, el atacante ha sido protagonista en cada una de las campañas de su país. Fue campeón del mundo en su primera participación, alcanzó la final en Catar 2022 y ahora cerró el torneo con un cuarto lugar, manteniendo un rendimiento goleador que pocos futbolistas han conseguido sostener durante tres Copas del Mundo consecutivas.

Su crecimiento también se refleja en la consistencia de sus actuaciones. En cada Mundial ha aumentado su producción ofensiva, convirtiéndose en el principal referente del ataque francés. A ello se suma su capacidad para aparecer en partidos decisivos, una característica que lo ha consolidado como uno de los jugadores más determinantes de la última década en el fútbol internacional.

Pese a alcanzar un nuevo récord, Mbappé dejó claro que los logros individuales no compensan la ausencia en la final del torneo. Tras el partido, reconoció que habría preferido disputar el título antes que convertirse en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, una declaración que refleja la prioridad que el delantero concede a los objetivos colectivos por encima de las distinciones personales.

El balance de Francia en este Mundial quedó por debajo de las expectativas generadas antes del inicio del campeonato. El equipo llegó con la intención de disputar su tercera final consecutiva, pero fue eliminado en semifinales y posteriormente perdió el encuentro por el tercer puesto. Aun así, el desempeño de Mbappé volvió a sobresalir dentro de una generación que ha mantenido a la selección francesa entre las principales potencias del fútbol mundial.

La actuación del delantero también representa un nuevo capítulo en una carrera que continúa acumulando hitos. Con apenas 27 años, todavía tiene margen para disputar nuevas Copas del Mundo y seguir ampliando registros que hoy lo sitúan entre los futbolistas más destacados en la historia del torneo. Su promedio goleador y su influencia en el juego lo mantienen como uno de los referentes del fútbol internacional.

La definición de la Bota de Oro dependerá ahora de lo que ocurra en la final entre Argentina y España. Mbappé cerró su participación con diez goles y observa desde fuera el desenlace del campeonato, mientras Lionel Messi intentará reducir la diferencia en el último partido del torneo. Cualquiera que sea el resultado, el francés ya dejó una huella imborrable en el Mundial al convertirse en el máximo goleador histórico de la competición y consolidarse como una de las grandes figuras de su generación.

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