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Bajo la lluvia y entre esculturas de Botero, Maluma convirtió el centro de Medellín en un escenario multitudinario

Maluma reunió a más de 8.000 personas en el centro de Medellín durante un concierto gratuito que convirtió la Plaza Botero en una celebración multitudinaria de música urbana, identidad paisa y regreso a sus raíces personales y artísticas.

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Bajo la lluvia y entre esculturas de Botero, Maluma convirtió el centro de Medellín en un escenario multitudinario
Foto: Captura de PantallaImagen procesada con IA

La lluvia no dispersó al público. Tampoco redujo el ritmo de una noche que transformó la Plaza Botero, en un escenario abierto para más de 8.000 personas que asistieron al concierto gratuito con el que Maluma presentó su nuevo álbum “Loco x volver”, un trabajo que el artista definió como el más íntimo de su carrera.

Desde las primeras horas del jueves 14 de mayo, decenas de seguidores comenzaron a llegar al centro de la ciudad para asegurar un lugar frente al escenario instalado entre las 23 esculturas monumentales de Fernando Botero, el Museo de Antioquia y el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe.

El concierto, que se extendió durante más de tres horas, se convirtió en uno de los eventos culturales gratuitos de mayor convocatoria en Medellín durante el primer semestre del año, la presentación también representó un símbolo de regreso para el artista antioqueño, quien construyó gran parte del discurso de la noche alrededor de sus raíces familiares y barriales.

La apertura estuvo a cargo del veterano presentador colombiano Jorge Barón, quien apareció en escena con su tradicional “patadita de la buena suerte”, un gesto popularizado durante décadas en el programa televisivo “El show de las estrellas”. La escena conectó dos generaciones de la cultura popular colombiana y marcó el tono nostálgico que atravesó buena parte del espectáculo.

Antes de la salida de Maluma se presentaron artistas vinculados a su sello discográfico, entre ellos Rico, el venezolano Maisak y el cantante antioqueño Milan, una de las apuestas emergentes de la compañía en géneros como hip hop, reggae y afrobeat. La programación funcionó como una vitrina para nuevos talentos urbanos y reforzó el interés del artista por consolidar una estructura empresarial alrededor de la música latina.

La lluvia comenzó a caer de manera persistente minutos antes del ingreso principal del cantante. Sin embargo, lejos de provocar la retirada del público, terminó integrándose a la narrativa del espectáculo. “Nos vamos a mojar porque no somos de azúcar”, dijo Maluma al aparecer en el escenario acompañado por amigos y familiares vestidos con camisetas rojas alusivas al álbum. Entre ellos estuvo también su esposa, Susana Gómez, quien esperaba el segundo hijo de la pareja.

“La lluvia es bendición, es abundancia”, añadió el cantante en uno de los momentos más celebrados de la noche.

Durante la presentación interpretó varias canciones de “Loco x volver”, incluido el tema homónimo dedicado a su abuela fallecida. El repertorio también incluyó éxitos que marcaron su consolidación internacional, como “Borró Cassette”, “Felices los 4” y “Cuatro Babys”, piezas que mantuvieron a la multitud cantando incluso bajo el aguacero.

El concierto dejó una imagen poco habitual para el centro de Medellín, miles de personas reunidas alrededor del arte público, la música urbana y un sentido compartido de identidad local. La Plaza Botero, históricamente asociada al turismo y a la actividad comercial del centro, se convirtió por una noche en el epicentro de una celebración masiva que mezcló espectáculo, memoria personal y orgullo paisa.

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