(INVESTIGACIÓN) Auge de la industria pornográfica en Medellín: Un sector en expansión con necesidad de regulación y prevención
En la primera parte la investigación contó la historia de Karla y Carlos* dos personas dentro del mundo del «cine porno» que revelaron parte de su historia, y se revelaron las diferencias de éste, con otras actividades dentro del mundo de la producción de contenidos para adultos y como se marcan las
En la primera parte la investigación contó la historia de Karla y Carlos* dos personas dentro del mundo del «cine porno» que revelaron parte de su historia, y se revelaron las diferencias de éste, con otras actividades dentro del mundo de la producción de contenidos para adultos y como se marcan las diferencias con quienes desarrollan el oficio «sexual» a quienes llaman modelos, que no precisamente, significa «prostitución».
La industria del porno, entonces, se divide por actividades, unas formales y otras informales, por ejemplo la industria de las cámaras web, no es cine porno y ésta, por su composición informática y de plataformas, tiene otro balance.
Un Crecimiento Sin Cifras Oficiales
A pesar de que la industria pornográfica parece estar en auge en Medellín, no existen cifras oficiales que reflejen su impacto económico en la ciudad. En 2022, el entonces senador Jonatan Tamayo, conocido como Manguito, estimaba que en Colombia había alrededor de 40.000 personas dedicadas a la industria del entretenimiento para adultos, y cerca de 1.000 estudios de producción. Según sus cálculos, Medellín representaba el 30% de estos estudios, posicionándola como la ciudad con mayor actividad en este sector.
En ese año, Manguito promovió la imposición de un impuesto a los estudios webcam, argumentando que era una manera de regular la industria y generar ingresos para el Estado. «Sería iluso pensar que podemos acabar con el negocio porno, pero regularlo es necesario para que los recursos que genera se usen en áreas como la salud y el deporte», afirmaba el senador en declaraciones a la prensa. Sin embargo, desde entonces no ha habido estimaciones recientes que muestren el verdadero impacto de esta industria en términos económicos.
Uno de los desafíos para regular la industria, según Karla*, es que muchos de los estudios operan de manera itinerante. «Vienen extranjeros, graban, pagan en efectivo a los productores, modelos y camarógrafos, y luego se van. Todo eso se maneja en efectivo, lo que dificulta tener un control real», comenta.
Consultados varios voceros de las Cámaras de Comercio que existen en el Valle de Aburrá, coinciden en la imposibilidad de hacer un rastreo a la actividad y poder medir la cantidad de empresas y el comportamiento económico del sector. Señalan que la dificultad radica en que muchas de estas empresas que se formalizan, lo hacen a través de nombres como «inversiones y algún nombre», y no revelan directamente su objeto social. Otras son empresas formales como «productoras audiovisuales», pero no expresan abiertamente qué tipo de producciones y así es muy difícil saber el rastro.

También expresan que saben que muchas otras empresas son informales o que funcionan a título personal como personas naturales que no pasan por las Cámaras de Comercio.
La industria del contenido pornográfico no web, es otro mundo y esto lo corroboran Karla y Carlos, quienes coinciden a su tiempo, en que por ejemplo ellos no pasan cuentas de cobro a nadie y les pagan en efectivo. «no es que me contraten formalmente con un contrato o algo así» dice Carlos, mientras Karla señala que «a mi me llaman yo voy, hago la escena, me pagan y me voy». Así pues, en el campo laboral existe un gran subregistro.
Una fuente de la Seccional del Trabajo en Medellín, dice que en el Ministerio del Trabajo ni siquiera se considera el tema de los trabajadores en cualquiera de las áreas del mundo del contenido para adultos. «Hay que separar lo laboral de las actividades informales de las personas» señala la fuente que no quiso que se revelara su nombre. «Yo se que en el ministerio muchas veces se ha hablado de eso, pero nunca pasa de hablar, porque eso es como si hablamos del que vende cosas en el semáforo o el que arregla zapatos, no es empleo formal y eso no se considera aquí en el ministerio».

Lo cierto es que por fuera de las cifras económicas o de medición real de quienes se dedican a estos quehaceres, no existe trazabilidad ni quien esté, oficialmente, haciendo seguimiento a esta creciente industria, que se evidencia en la cantidad de productos audiovisuales con esta temática que invaden las redes y plataformas de internet, con origen en la ciudad de Medellín.
En Colombia existe una Asociación del Comercio Electrónico para Adultos (Asocea) y de la Federación Nacional de Comercio Electrónico para adultos en Colombia y para el 2023, la primera, estimaba que la industria formal en el sector, generaba alrededor de 600 millones de dólares anuales solo en empresas Webcam, siendo este el dato mas oficial y reciente que se tiene, pero deja por fuera el resto de la cadena y no involucra a modelos independientes que a título personal acceden a plataformas internacionales webcam ni los otros negocios de la industria para adultos.
El Choque con la Visión Oficial y el Impacto en la Sociedad
Mientras las autoridades locales luchan por presentar una imagen más positiva de Medellín, el auge de la industria pornográfica plantea un dilema social y ético. Desde la Secretaría de Turismo, se insiste en desmantelar la idea de Medellín como un destino de turismo sexual, argumentando que «»este tipo de turismo no existe» y que lo que realmente sucede es una «explotación sexual«, sobre todo de niños y niñas menores de edad.
La narrativa oficial choca con la realidad que describe Carlos: «No, la industria en la que yo trabajo no tiene nada que ver con lo que sucede en las calles. Aquí todo el mundo es mayor de edad, todo se hace de manera profesional. Pagamos bien, no le hacemos daño a nadie», asegura.

Carlos señala que la importancia del sector va en tal crecimiento que Medellín ya tiene en el mundo sus estrellas internacionales del porno y da nombres que indica son tan públicos como su fama internacional. «Son verdaderas estrellas y facturan por millones: Natasha Teen, Mariana Matrix, Verónica Leal, Kourtney Love, Lina Henao, Sara Blonde, Jessica Osorio, Mila García, Alicia Trece; son viejas que ya superaron a las mas famosas y mediáticas en Colombia como Esperanza Gómez o Amaranta Hank» explica.
Con las dos posiciones encontradas y ante la actividad no regulada ni controlada, sin formalidad, en donde no se contrata de acuerdo a las normas, donde muchos de los estudios dedicados a este negocio no son transparentes en su actividad con respecto al objeto social que registran; es imposible no pensar en el riesgo de que algún actor esté violando las leyes, en realidad esté cometiendo actos de explotación sexual o de abuso.
La Necesidad de Regulación y Prevención
El crecimiento de la industria pornográfica en Medellín es innegable. Sin embargo, este crecimiento trae consigo serios desafíos que deben ser abordados con urgencia. En primer lugar, es esencial implementar medidas de regulación que controlen la expansión de esta industria y garanticen que no se produzcan abusos, como la explotación de menores o la precarización laboral de las mujeres y hombres que participan en ella, señalan funcionarios de la Alcaldía de Medellín consultados. La falta de cifras oficiales y el manejo de pagos en efectivo dificultan la implementación de una regulación efectiva, lo que deja a muchos de los participantes en la industria en una situación de vulnerabilidad, según se desprende de lo dicho por los voceros de las Cámaras de Comercio existentes en el área metropolitana.
Asimismo, es crucial que las autoridades locales adopten medidas de prevención para proteger a las poblaciones vulnerables, como los niños y adolescentes, que pueden ser fácilmente captados por grupos criminales en el contexto de la explotación sexual. La educación y concienciación sobre los riesgos de la industria pornográfica deben ser una prioridad, tanto en las escuelas como en las comunidades, para evitar que más jóvenes sigan los mismos pasos que Karla, entrando en la industria por necesidad económica.

Además, es necesario que las autoridades locales y nacionales colaboren en la creación de políticas que permitan regular esta industria de manera transparente y justa, asegurando que los trabajadores del sector cuenten con derechos laborales y acceso a servicios de salud adecuados. Este enfoque no solo permitirá un mayor control sobre la industria, sino que también contribuirá a reducir la explotación y los riesgos asociados a la clandestinidad.
Actualmente, no existe algún proyecto en el Concejo de Distrital de Medellín, que busque reglamentar desde lo local la creciente industria pornográfica o alguno de los eslabones del amplio mundo del entretenimiento para adultos. Así lo confirmaron los concejales Sebastián López y Andrés Rodríguez en conversación con IFMNOTICIAS.
Tampoco se ve que el tema, de manera puntual, esté considerado en algún programa social o económico dentro de alguna secretaría de la Alcaldía. Hasta donde IFMNOTICIAS consultó en el desarrollo de esta investigación, el tema se trata de manera global al rededor de la explotación sexual, pero está mas orientada a la realidad de las calles y está en manos de las secretarías de Seguridad, inclusión social y mujeres. No hay nada que se haya detectado desde esta investigación, para considerar la industria en su plano de impacto económico o laboral.
Sebastián Gómez es el Secretario General de la Alcaldía y señala que en medio del proceso de prevención de la explotación sexual, se viene trabajando en la creación de una política pública que prevenga y controle el flagelo en un trabajo conjunto intersectorial con varias secretarías para dar rutas de atención en la aplicación del marco legal vigente.

Igualmente, Gómez indicó que se desarrolla una revisión del Plan de Ordenamiento Territorial, POT, que data del 2014 y que para entonces, no contemplaba la evolución que este sector de «adultos», tendría en su impacto, pues ni se imaginaba que llegarían plataformas y fenómenos como AirbNb ni las plataformas que hoy se tienen e impactan la ciudad. Esta revisión debe estar lista para el próximo mes para poder acudir al concejo en donde será presentado.
Finalmente, el Secretario General de la Alcaldía, señaló que se está implementando una mesa para revisar los temas de impacto en la evolución de estos fenómenos desde quienes participan en él, en busca de prevención de la población involucrada.
En conclusión, el auge de la industria pornográfica en Medellín plantea tanto oportunidades como desafíos. A medida que esta industria continúa creciendo, la ciudad se enfrenta a la necesidad de regulación y prevención para proteger a los más vulnerables, al tiempo que se toman medidas para evitar que Medellín se convierta en un epicentro del turismo sexual y la explotación.
La doble moral y la falta de regulación no pueden seguir siendo los pilares de una industria en auge. Solo mediante un enfoque responsable y equitativo se podrá abordar este fenómeno de manera efectiva y garantizar que la ciudad avance hacia un futuro más seguro y justo para todos.

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