Saltar al contenido

Tribunal del Reino Unido desestimó la demanda del príncipe Enrique y otros seis demandantes contra la editora del Daily Mail

La Justicia del Reino Unido rechazó la demanda presentada por el príncipe Enrique y otras seis personas contra Associated Newspapers Limited (ANL), empresa editora de los periódicos Daily Mail y Mail on Sunday, al concluir que no fueron demostradas las acusaciones sobre la obtención ilegal de información privada. La decisión también acogió los argumentos de la compañía respecto a la presentación extemporánea de las reclamaciones formuladas por los demandantes.

IFMNOTICIAS-04
IFMNOTICIAS-04
4 min lectura
Escuchar artículo
Tribunal del Reino Unido desestimó la demanda del príncipe Enrique y otros seis demandantes contra la editora del Daily Mail
Foto: CortesíaImagen procesada con IA

El fallo fue emitido por el juez Matthew Nicklin, del Tribunal Superior, al término de un proceso judicial que se extendió durante once semanas y en el que fueron analizadas las denuncias presentadas por el príncipe Enrique, el cantante Elton John, su esposo David Furnish, las actrices Liz Hurley y Sadie Frost, Doreen Lawrence, madre de Stephen Lawrence, víctima de un ataque racista en Londres en 1993, y el exdiputado liberal demócrata Simon Hughes.

Los demandantes sostenían que Associated Newspapers Limited obtuvo información personal entre 1993 y 2018 mediante prácticas que, según su versión, incluían la interceptación de mensajes de buzón de voz, la escucha de llamadas telefónicas, el acceso mediante engaño a registros confidenciales, entre ellos historiales médicos, y la contratación de investigadores privados para obtener datos sobre sus vidas personales.

Durante el juicio, la empresa editora rechazó de manera reiterada esas acusaciones y sostuvo que los artículos objeto de la demanda fueron elaborados utilizando fuentes legítimas de información, incluidas personas cercanas a los protagonistas de las publicaciones. Esa posición fue acogida por el juez Matthew Nicklin, quien concluyó que no se acreditó el uso de métodos ilícitos en las prácticas periodísticas cuestionadas por los demandantes.

El magistrado también aceptó otro de los argumentos expuestos por Associated Newspapers Limited relacionado con los plazos para presentar las acciones judiciales. En la sentencia señaló que las reclamaciones fueron interpuestas fuera del término previsto y que los demandantes no justificaron de manera suficiente las razones del retraso para acudir a los tribunales.

Tras conocerse la decisión, Associated Newspapers Limited difundió un comunicado en el que calificó el fallo como una victoria para el Daily Mail, sus periodistas y la libertad de prensa. La compañía reiteró que durante el proceso judicial defendió la legalidad de los métodos empleados para la obtención de la información publicada por sus medios de comunicación.

En el caso del príncipe Enrique, el proceso examinó 14 artículos publicados entre 2001 y 2013, los cuales contenían información sobre conversaciones con su hermano, el príncipe Guillermo, relacionadas con su madre, la princesa Diana, así como detalles sobre su entonces relación con Chelsy Davy. Durante su declaración ante el Tribunal Superior, el duque de Sussex afirmó que esos datos no pudieron haber sido suministrados por personas de su entorno y manifestó que la difusión constante de información sobre su vida privada le generó un estado de paranoia. También explicó que, según su versión, no promovió acciones judiciales con anterioridad debido a las restricciones existentes dentro de la familia real británica.

El príncipe, quien desde 2020 reside en Estados Unidos junto a su esposa Meghan tras apartarse de sus funciones dentro de la Casa Real, también aseguró durante el proceso que la intrusión de los medios de comunicación se incrementó desde el inicio de sus demandas judiciales y afirmó que la cobertura periodística convirtió la vida de Meghan en una situación que calificó como un "auténtico infierno".

Por su parte, Elton John sostuvo durante el juicio que algunos tabloides obtuvieron información relacionada con el nacimiento de su hijo Zachary mediante gestación subrogada. Liz Hurley aseguró además que se accedió a su historial médico durante el embarazo de su hijo Damian y que posteriormente fue publicada información relacionada con una prueba de ADN sobre la paternidad del menor.

La estrategia de la parte demandante estuvo a cargo del abogado David Sherborne, quien intentó demostrar la existencia de un patrón de obtención ilegal de información por parte de Associated Newspapers Limited mediante recibos de pago y documentos de correspondencia. Sin embargo, durante el proceso, el detective privado Gavin Burrows, considerado uno de los principales testigos, negó que le perteneciera una declaración firmada en 2021 en la que supuestamente admitía haber utilizado métodos ilícitos para obtener información destinada a publicaciones de los periódicos del grupo editorial.

Carta de ‘El Mayo’ Zambada confirmó aceptación de cadena perpetua por delitos federales

Compartir:

Noticias relacionadas