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La FAA ordena inspeccionar cientos de Boeing 737 Max por grietas en el fuselaje

El regulador aeronáutico de Estados Unidos dispuso la revisión de unos 471 aviones Boeing 737 Max tras detectar fisuras en una zona de refuerzo estructural cercana a la puerta de servicio delantera. La agencia advirtió que un daño no detectado podría comprometer la integridad de la aeronave, aunque descartó ordenar la suspensión inmediata de los vuelos.

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La FAA ordena inspeccionar cientos de Boeing 737 Max por grietas en el fuselaje
Foto: Cortesía Boeing

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) emitió una directiva de aeronavegabilidad que obliga a las aerolíneas a inspeccionar cientos de aviones Boeing 737 Max por la aparición de grietas en el cuerpo del avión. La medida, publicada este jueves 6 de agosto en el Registro Federal, alcanza a unas 471 aeronaves matriculadas en Estados Unidos de los modelos Max 8, Max 9 y Max 8-200.

Según la agencia, las fisuras fueron halladas en algunos aparatos en una pieza de refuerzo estructural situada alrededor de la puerta de servicio delantera, en el costado derecho del fuselaje, junto a la cocina frontal. La FAA señaló que un daño que pase inadvertido podría reducir la integridad estructural del avión, motivo por el cual estableció un régimen de revisiones obligatorias.

La directiva no incluye una orden de inmovilización de la flota. El regulador explicó que los intervalos de inspección previstos ofrecen múltiples oportunidades para detectar las grietas antes de que puedan afectar la resistencia de la estructura. Cada aerolínea deberá revisar la zona señalada de acuerdo con un calendario basado en el nivel de uso de cada aeronave y reparar cualquier fisura antes de devolver el aparato al servicio.

La normativa entrará en vigor el 10 de septiembre de 2026. A partir de esa fecha, las compañías quedarán obligadas a cumplir con los plazos de inspección fijados según las horas y los ciclos de vuelo acumulados por cada avión, un criterio habitual en la vigilancia del desgaste de las aeronaves comerciales.

Por su parte, Boeing informó que modificó su proceso de fabricación para corregir el problema en los aviones de nueva producción, de modo que las unidades que salgan de sus líneas de montaje no presenten el mismo defecto. La empresa no ordenó por sí misma la retirada de aparatos en operación, dado que la decisión corresponde al regulador.

El anuncio se suma a la serie de controles reforzados que pesan sobre el modelo 737 Max, la aeronave de pasillo único más vendida del fabricante estadounidense y una de las más utilizadas por las aerolíneas de todo el mundo. La familia Max ha estado sometida a un escrutinio regulatorio intenso desde los accidentes ocurridos en 2018 y 2019, que dejaron 346 víctimas mortales y derivaron en la inmovilización global del modelo durante casi dos años.

La nueva directiva afecta de forma directa a las aerolíneas estadounidenses, pero su alcance trasciende las fronteras del país, ya que reguladores de otras regiones suelen adoptar medidas equivalentes cuando la FAA detecta fallas en aeronaves de fabricación estadounidense. La agencia no informó de incidentes en vuelo asociados a las grietas detectadas ni de aparatos retirados de circulación hasta el momento.

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