Saltar al contenido

El Papa León XIV endureció su postura y el Vaticano confirmó la excomunión de los nuevos obispos de la FSSPX

La decisión fue anunciada mediante un decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que calificó las ordenaciones como un acto cismático y advirtió sobre las consecuencias canónicas para quienes se adhieran a esa ruptura con la Iglesia Católica.

IFMNOTICIAS-03
IFMNOTICIAS-03
3 min lectura
Escuchar artículo
El Papa León XIV endureció su postura y el Vaticano confirmó la excomunión de los nuevos obispos de la FSSPX

La Santa Sede confirmó oficialmente la excomunión de los cuatro obispos ordenados por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocida como el movimiento de los "lefebvrianos", luego de que las consagraciones episcopales se realizaran sin el mandato del papa León XIV.

La decisión quedó consignada en un decreto expedido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en el que también se impone la misma sanción canónica a los dos obispos que presidieron y participaron en las ordenaciones, al considerar que incurrieron en un acto de carácter cismático que rompe la comunión con la Iglesia Católica.

La medida representa un nuevo capítulo en el prolongado conflicto entre el Vaticano y la congregación ultraconservadora, que desde hace décadas mantiene diferencias doctrinales con la Santa Sede por su rechazo a varias de las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II.

El documento oficial, firmado por el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández, establece que el obispo español Alfonso de Galarreta, quien presidió las consagraciones, incurrió automáticamente en la pena de excomunión al ordenar a cuatro sacerdotes sin autorización pontificia.

La misma sanción fue impuesta a los nuevos obispos Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, quienes, según el decreto, incurrieron en la denominada latae sententiae, una figura del derecho canónico mediante la cual la excomunión se produce de manera automática cuando se comete el acto contemplado por la legislación eclesiástica.

Asimismo, el Vaticano confirmó la excomunión del obispo suizo Bernard Fellay, quien participó como coconsagrante durante la ceremonia y, según el documento, se adhirió públicamente al acto considerado cismático. Las consagraciones episcopales tuvieron lugar el miércoles en la localidad de Écône, en Suiza, sede histórica de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

El acto reunió a cerca de 15.000 asistentes entre fieles y visitantes y fue transmitido en directo a través de plataformas digitales en varios idiomas. La ceremonia se desarrolló pese a que, un día antes, el papa León XIV había enviado una carta a los dirigentes de la congregación solicitando que desistieran de las ordenaciones.

En ese mensaje, el pontífice apeló al diálogo y les pidió, "con espíritu paterno" y "de todo corazón", reconsiderar la decisión, al advertir que la realización de las consagraciones implicaría la aplicación inmediata de la excomunión prevista por el derecho canónico.

Además de oficializar las excomuniones, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe dirigió una advertencia a los miembros del clero y a los fieles que puedan adherirse a la ruptura promovida por la Fraternidad.

El cardenal Víctor Manuel Fernández señaló que quienes se sumen al cisma también incurrirán automáticamente en la pena de excomunión establecida por la normativa eclesiástica.

La Santa Sede recordó que la ordenación de obispos sin mandato pontificio constituye una de las faltas más graves contempladas por el derecho canónico, debido a que afecta directamente la unidad de la Iglesia. Con este decreto, el Vaticano formaliza la ruptura canónica derivada de las ordenaciones celebradas en Écône y reafirma su posición frente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, organización fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre.

Aunque en el pasado hubo intentos de acercamiento, incluida la decisión del papa Benedicto XVI de levantar las excomuniones impuestas en 1988 a los obispos consagrados por Lefebvre, las recientes ordenaciones sin autorización pontificia reabrieron uno de los conflictos más sensibles dentro de la Iglesia Católica.

La decisión de la Santa Sede marca un nuevo episodio en las relaciones entre el Vaticano y el movimiento ultratradicionalista, mientras permanece vigente el llamado al diálogo para buscar una eventual reconciliación dentro de la comunión eclesial.

Imagen pegada

Compartir:

Noticias relacionadas