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La Dimayor premió al Junior

La decisión de otorgar los tres puntos al equipo barranquillero, pese a que su hinchada fue la protagonista de los desmanes, ha levantado cuestionamientos sobre el mensaje que está enviando la organización.

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Redacción IFM
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La Dimayor premió al Junior

La sanción impuesta por la Dimayor en el caso de los disturbios entre hinchas de Atlético Nacional y Junior en el estadio Atanasio Girardot ha generado un fuerte rechazo en el ambiente futbolístico. La decisión de otorgar los tres puntos al equipo barranquillero, pese a que su hinchada fue la protagonista de los desmanes, ha levantado cuestionamientos sobre el mensaje que está enviando la organización. Nacional, que estaba ganando el partido 2-0 antes de la suspensión, ahora es sancionado con la pérdida del encuentro por un marcador de 0-3, seis fechas sin público en su estadio y más de 40 millones en multas.

Lo que ha indignado a muchos es que, según la resolución, Junior se lleva los tres puntos, a pesar de que su afición fue la que inició la gresca. Este movimiento ha sido interpretado por algunos sectores como un incentivo para los equipos cuyos seguidores generen caos, ya que el resultado termina beneficiándolos en la tabla de posiciones. El castigo a Nacional, cuya hinchada también respondió a la provocación, parece excesivo en comparación con la sanción impuesta al estadio Metropolitano de Barranquilla, donde solo se cierran un par de tribunas.

El argumento de la Dimayor de que las decisiones buscan preservar el orden en los estadios ha sido puesto en duda, dado que el principal beneficiario del conflicto es Junior, que pasa de 13 a 16 puntos, escalando posiciones y alcanzando a Nacional en la tabla. La falta de uniformidad en las sanciones ha dejado a muchos aficionados y analistas con la sensación de que la Dimayor ha fallado en la administración de justicia.

La resolución no solo deja un mal sabor en la boca de los hinchas de Nacional, sino que también establece un precedente preocupante: en lugar de penalizar a los equipos que no logran controlar a sus hinchadas, parece que se premia al que genera mayores disturbios. La decisión genera incertidumbre sobre cómo se manejarán futuros incidentes de violencia en el fútbol colombiano, y si estas medidas realmente contribuirán a erradicar el problema de la violencia en el país.

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