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La altura, el gran reto para Colombia en su visita a Bolivia en las eliminatorias al Mundial 2026

Bolivia ha decidido disputar sus partidos de esta fase clasificatoria en El Alto, una ciudad que se encuentra a 4.150 metros sobre el nivel del mar, superando incluso a La Paz, la tradicional sede de sus encuentros, ubicada a 3.640 metros de altitud.

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Redacción IFM
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La altura, el gran reto para Colombia en su visita a Bolivia en las eliminatorias al Mundial 2026

En el marco de la novena fecha de las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, la selección de Colombia se enfrentará a Bolivia como visitante. Este partido siempre ha sido un desafío para los colombianos, ya que las condiciones climáticas y la altitud de las ciudades bolivianas representan un obstáculo importante para los equipos no habituados a jugar en estas alturas.

Bolivia ha decidido disputar sus partidos de esta fase clasificatoria en El Alto, una ciudad que se encuentra a 4.150 metros sobre el nivel del mar, superando incluso a La Paz, la tradicional sede de sus encuentros, ubicada a 3.640 metros de altitud. Este cambio eleva aún más la dificultad para los visitantes, quienes enfrentan la falta de oxígeno que caracteriza a estos lugares, lo que puede afectar notablemente el rendimiento físico de los jugadores en el terreno.

Para Colombia, que está acostumbrada a jugar en la altura de Bogotá (2.625 metros), el reto es considerablemente mayor. Los más de 1.500 metros adicionales de El Alto, en comparación con la capital colombiana, obligan al cuerpo a adaptarse a un entorno aún más exigente. Si bien la condición física de un deportista no debería poner en riesgo su vida, la exigencia cardiovascular aumenta de manera significativa, afectando su capacidad de mantener un alto nivel de rendimiento durante.

En preparación para enfrentar la altitud, es común que los jugadores lleven consigo balas de oxígeno, utilizadas durante el descanso del medio tiempo para contrarrestar la sensación de falta de aire y mejorar su capacidad de recuperación. Esto se convierte en un recurso esencial para intentar mitigar los efectos del ambiente extremo de El Alto y mantener el rendimiento en el partido.

Además del desgaste físico, la altitud también influye en el comportamiento del balón. En un ambiente menos denso, la resistencia del aire es menor, lo que provoca que el balón se sienta más ligero y se desplace más rápido y elevado. Esto obliga a los arqueros a mantener una concentración extra, ya que los tiros desde media y larga distancia pueden ser más peligrosos. La velocidad con la que se mueve la pelota en estas condiciones puede ser un arma a favor de Bolivia, que sabe aprovechar estas partes.

Colombia deberá adaptarse rápidamente a estas difíciles condiciones si desea salir con un buen resultado de El Alto y mantenerse en la lucha por un cupo al Mundial de 2026. La altitud será, una vez más, un adversario tan formidable como cualquier rival sobre el césped.

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