(EN CONTEXTO) Un mes después del sismo: Cali enfrenta el desafío de la reconstrucción económica y social
A un mes del devastador terremoto que sacudió a Cali, la ciudad enfrenta un complejo panorama de reconstrucción económica y social, con miles de empresas afectadas y la urgente necesidad de apoyo para sus habitantes.
A un mes de la tragedia que sacudió a Cali, la capital vallecaucana se encuentra inmersa en un complejo proceso de reconstrucción. El terremoto del pasado 10 de agosto no solo dejó una estela de destrucción física, sino que también generó un profundo impacto en la economía local y en el tejido social de la ciudad. Este análisis en profundidad, presentado por los periodistas José Ignacio Penagos y Óscar López Noguera en el programa En Contexto de IFMNOTICIAS, busca contextualizar la magnitud de los daños, las cifras económicas y los desafíos que afronta Cali en su camino hacia la recuperación, destacando la resiliencia de sus habitantes y la necesidad urgente de acciones coordinadas.
El día que la tierra tembló: un mes de desolación y esperanza
El 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, Cali experimentó un sismo de gran magnitud que alteró la cotidianidad de sus ciudadanos. Un mes después, el 7 de septiembre, la ciudad fue testigo del inicio de las demoliciones de los primeros edificios afectados, un acto que, aunque necesario, estuvo cargado de tristeza y desolación para quienes habitaron esos espacios por décadas. La demolición del edificio María Mercedes Lloreda, por ejemplo, se convirtió en un símbolo de la pérdida material, pero también de la capacidad de un pueblo para sobreponerse a la adversidad.
Los testimonios de los afectados reflejan la crudeza de la situación. Una residente, quien fue la primera en comprar en uno de los edificios demolidos hace 43 años, expresó su profundo dolor: “Yo fui la primera en comprar. Entonces usted se puede imaginar lo que estoy diciendo. ¿Cuánto hace que compró acá? Cuarenta y tres años. ¿Toda su historia de vida? Toda su historia de vida. ¿Cómo siente estos momentos? No. Es más, todo ha sido muy duro, pero este día... Todo ha sido muy duro, pero en este momento...”. Su historia es un eco de las innumerables vidas que vieron cómo su patrimonio y sus recuerdos se reducían a escombros en cuestión de minutos.
Únete al canal de WhatsApp de IFMNOTICIAS para estar informado de manera oportuna y con detalle. IFMNOTICIAS · Información de VerdadUnirmeLa tragedia también dejó una víctima mortal. La hija de la única persona fallecida tras el terremoto acompañó la demolición de su edificio, compartiendo una perspectiva desgarradora sobre el futuro: “Mi mamá ya no está, pero quedaron veintiuno que, pues, lo que se viene es duro, ¿no? Digamos que votaran por construir otro edificio; pues, yo creo que es un costo altísimo. Casi todas las personas que viven allí son adultos mayores. Adultos mayores. Ahí, pues, lo que el majo entenderá una persona de treinta y ocho años. De resto, no hay más cosas. Entonces no sé cómo empezar uno a los setenta, ochenta, a construir, a todo eso, como que, pues, yo no lo veo como tan fácil”. Sus palabras subrayan la vulnerabilidad de los adultos mayores y la complejidad de iniciar una reconstrucción de vida a una edad avanzada.
El edificio Laureles, contiguo al Vanessa, también figura en la lista de demolición, con sus residentes esperando con incertidumbre el turno. Una de sus moradoras, quien adquirió su apartamento en 2015, manifestó su angustia: “No, terrible, terrible, porque, pues, toda una vida uno trabajando para conseguir sus cosas y en un minuto no perdieron”. En el conjunto Camino Real, la situación es aún más crítica, con vecinos que se niegan a abandonar sus hogares por no tener dónde ser acogidos por familiares, evidenciando la falta de alternativas y la desesperación.
La afectación no se limitó a las viviendas. Profesionales como Natalia, cuya consulta médica fue dañada, enfrentaron la incertidumbre y la espera de valoraciones técnicas. “Duro, duro, la verdad, mucha incertidumbre porque no nos decían mucho del edificio, había que esperar todo el tema de valoraciones por ingenieros y y demás, entonces sí fue una espera eterna, pero bueno, gracias a Dios ya nos dieron luz verde apenas el jueves y viernes, y nos dijeron que ya podíamos sacar las cositas, entonces estamos por turnos, la verdad”, relató. Su testimonio ilustra la parálisis que sufrieron muchos negocios y servicios esenciales.
A pesar de la complejidad y las heridas visibles en los rostros de las familias y en las calles de Cali, la ciudad ha comenzado a levantarse, mostrando una notable capacidad de resiliencia y solidaridad.
El impacto económico: cifras que preocupan y necesidades urgentes
La Cámara de Comercio de Cali, en colaboración con la Universidad Javeriana y otros gremios como ACOPI, Confecámaras y FENALCO, ha realizado una exhaustiva evaluación del impacto económico del sismo. Harold Londoño, gerente de inteligencia de la Cámara de Comercio de Cali, compartió datos reveladores sobre la afectación empresarial.
Según el censo realizado, de las 45.000 empresas registradas en Colombia que reportaron afectaciones, 16.000 corresponden al Valle del Cauca, y de estas, 7.400 se ubican en Cali. Un dato alarmante es que siete de cada diez empresas encuestadas indicaron estar operando parcial o totalmente inoperativas. Aproximadamente un tercio de estas empresas se vieron obligadas a cerrar sus negocios por completo, lo que representa una cifra significativa para la economía local.
Las principales necesidades identificadas por los empresarios son claras y urgentes. En primer lugar, se encuentra la reparación de sus locaciones, así como la maquinaria y el equipo esenciales para su funcionamiento. En segundo lugar, la liquidez y el financiamiento emergen como factores críticos para la continuidad de las operaciones. Además, los empresarios requieren apoyo en la gestión de trámites y reclamaciones ante las aseguradoras, un proceso que a menudo resulta engorroso y lento.
El análisis de tendencias, realizado en conjunto con la Universidad Javeriana, muestra una recuperación heterogénea. Esta disparidad se observa tanto a nivel sectorial como espacial dentro de la misma ciudad. Sectores como el comercio, el alojamiento, la hotelería y los restaurantes han sido los más golpeados. Geográficamente, zonas como Tequendama, declarada zona de emergencia por la alcaldía, presentan un panorama particularmente crítico.
Harold Londoño detalló que, en promedio, las zonas afectadas registran una afluencia de público del 70% en comparación con los niveles previos al terremoto. Sin embargo, existen áreas aún más impactadas, donde la afluencia se ha reducido a un 50% o incluso un 40%. Esta situación subraya la urgencia de acelerar los procesos de reconstrucción y reactivación empresarial.
La reactivación empresarial debe ocupar un lugar preponderante en la priorización de la reconstrucción, no solo por la sostenibilidad económica, sino también por el empleo. Una parte significativa del empleo en Cali depende de estas empresas, y su compromiso no solo afecta el corto plazo, sino también la estabilidad laboral a largo plazo.
La voz de los expertos: un llamado a la acción coordinada
Edwin Maldonado, economista vallecaucano, líder político y gremial de la región, y exsecretario de Desarrollo Económico de Cali, enfatizó la importancia de una respuesta coordinada y estratégica. Su experiencia en el Comité Empresarial del Valle del Cauca le otorga una perspectiva invaluable sobre la magnitud de los desafíos.
La recuperación económica de un tejido empresarial tan importante como el de Cali, con miles de empresas afectadas, requiere más que solo buenas intenciones. Es fundamental que el censo realizado por la Cámara de Comercio y los gremios se traduzca en políticas públicas y programas de apoyo concretos. La reconstrucción no es solo una cuestión de infraestructura; es una oportunidad para fortalecer la resiliencia económica de la ciudad y asegurar que las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, puedan recuperarse y prosperar.
La situación actual de Cali, un mes después del terremoto, es un testimonio de la capacidad de sus habitantes para enfrentar la adversidad. Sin embargo, también es un llamado urgente a la acción por parte de las autoridades, el sector privado y la sociedad civil. La reconstrucción de Cali no es solo la reconstrucción de edificios; es la reconstrucción de vidas, de sueños y del futuro de una de las ciudades más importantes de Colombia. La solidaridad inicial debe transformarse en un compromiso sostenido para superar este difícil capítulo y emerger más fuerte que antes.
La magnitud de las divisiones, sumas, restas y multiplicaciones económicas a las que se refirió Óscar López al inicio de este análisis, son un reflejo de la complejidad financiera que la ciudad debe afrontar. La identificación precisa de lo que está sucediendo, la priorización de las necesidades y la implementación de soluciones efectivas serán clave para que Cali pueda no solo recuperarse, sino también sentar las bases para un desarrollo más resiliente y equitativo en el futuro.
Noticias relacionadas
El papa León XIV nombró nuevo arzobispo coadjutor de Rabat
El papa León XIV nombró al religioso español Mario León Dorado como arzobispo coadjutor de Rabat,…
El aumento de las temperaturas está modificando los hábitos de climatización en los hogares
El aumento de las temperaturas está modificando los hábitos de millones de personas y prolongando…
Presidente ordenó acelerar sometimiento de alias ‘Pinocho’ y advierte que será dado de baja si no se entrega
El presidente Abelardo De la Espriella solicitó a los ministerios de Defensa y Justicia coordinar…