Saltar al contenido

27 de junio pone en el centro a las MiPymes, el motor silencioso de la economía colombiana

En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Colombia vuelve a mirar el papel determinante de este sector en la generación de empleo y en la sostenibilidad económica del país, en medio de desafíos estructurales que siguen marcando su crecimiento.

IFMNOTICIAS-02
IFMNOTICIAS-02
3 min lectura
Escuchar artículo
27 de junio pone en el centro a las MiPymes, el motor silencioso de la economía colombiana

Cada 27 de junio se conmemora el Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para reconocer el impacto de este segmento empresarial en las economías del mundo. En Colombia, la jornada adquiere un significado particular: las MiPymes representan más del 90 % del tejido empresarial y son responsables de una parte significativa del empleo nacional.

Más allá de las cifras, se trata de negocios familiares, emprendimientos y pequeñas compañías que sostienen economías locales, dinamizan regiones y generan oportunidades en contextos donde el empleo formal no siempre llega. Desde tiendas de barrio hasta empresas de servicios especializados, su presencia es transversal en todos los sectores productivos.

En medio de la conmemoración, gremios y analistas coinciden en que “las MiPymes no solo son el presente de la economía, sino también una apuesta clave para su futuro”, especialmente en un entorno que exige transformación digital, acceso a financiamiento y adaptación a nuevos modelos de mercado.

Sin embargo, el panorama no está exento de retos. La informalidad, las dificultades para acceder a crédito, la carga tributaria y los cambios en el entorno económico siguen siendo barreras para su consolidación. A esto se suman los efectos de la inflación, la desaceleración económica y la incertidumbre regulatoria, factores que impactan directamente su estabilidad.

Desde distintos sectores se ha insistido en la necesidad de fortalecer políticas públicas que permitan su crecimiento sostenible. Voces empresariales han señalado que “el país necesita crear condiciones reales para que las pequeñas empresas no solo nazcan, sino que logren mantenerse en el tiempo”, haciendo énfasis en la importancia de simplificar trámites, mejorar el acceso a tecnología y promover la formalización.

La digitalización aparece como uno de los grandes desafíos y, al mismo tiempo, como una oportunidad. Muchas MiPymes han comenzado a integrar herramientas tecnológicas para ampliar sus mercados, mejorar sus procesos y competir en escenarios más amplios, incluso internacionales. No obstante, la brecha digital sigue siendo una limitante, especialmente en regiones apartadas.

En este contexto, el Día de las MiPymes no solo es una fecha simbólica, sino un llamado a reconocer su valor estratégico en la economía colombiana. También es una oportunidad para visibilizar las historias detrás de cada negocio: emprendedores que apuestan por el país, que generan empleo y que, en muchos casos, enfrentan la incertidumbre con resiliencia.

La discusión, más allá de la conmemoración, se centra en cómo convertir ese reconocimiento en acciones concretas. El fortalecimiento de las MiPymes no solo impacta el crecimiento económico, sino que también incide en la equidad social y en la construcción de un tejido empresarial más sólido y competitivo

Compartir:

Noticias relacionadas