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Salvación Nacional: El impulso político de Abelardo de la Espriella y su efecto en la permanencia electoral

La recuperación del partido se enmarca en un proceso de reorganización interna que incluyó la actualización de sus estatutos, inscritos nuevamente ante el Consejo Nacional Electoral. En estos documentos, Salvación Nacional define su origen, estructura, principios doctrinarios y mecanismos de funcionamiento.

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Salvación Nacional: El impulso político de Abelardo de la Espriella y su efecto  en la permanencia electoral
Foto Salvación Nacional

El Movimiento de Salvación Nacional, organización política fundada en 1990 por Álvaro Gómez Hurtado, volvió a ocupar un lugar en el escenario electoral colombiano tras superar el umbral exigido en las elecciones legislativas más recientes. La colectividad, dirigida actualmente por Enrique Gómez, obtuvo 693.582 votos, equivalentes al 3,60% del total, y cuatro curules en el Senado, según el preconteo de la Registraduría Nacional.

Con ello, garantizó su permanencia como partido político, un punto determinante luego de que la Corte Constitucional restituyera su personería jurídica en 2021, tras años de ausencia derivados del asesinato de su fundador.

La recuperación del partido se enmarca en un proceso de reorganización interna que estableció que la organización adoptará como eje ideológico “El Acuerdo sobre lo Fundamental”, una propuesta construida por Gómez Hurtado que planteaba la búsqueda de consensos nacionales en torno a temas esenciales como la eficacia del Estado, la transparencia, el cumplimiento de la ley, la transformación de la justicia, la calidad educativa y el desarrollo sostenible. Según los estatutos, este acuerdo constituye la base programática del partido y debe ser aplicado y defendido por sus directivos y militantes.

El movimiento también detalla su estructura interna, encabezada por la Asamblea General como máxima autoridad, seguida por la Junta Directiva, el Director Nacional, la Secretaría General y las bancadas legislativas. Los estatutos precisan funciones, mecanismos de elección, reglas de militancia, prohibiciones y un régimen disciplinario que abarca desde faltas leves hasta causales de expulsión. En uno de sus apartados, el documento señala: “El Movimiento de Salvación Nacional como organización política adopta como ideología política y doctrinaria ‘El Acuerdo sobre lo Fundamental’” . También establece que los militantes deben “aceptar, respetar y acatar los estatutos, programas, reglamentos, directrices y decisiones emanadas de los órganos del Movimiento” .

En este marco institucional se desarrolló la campaña que permitió al partido conservar su personería jurídica. El impulso provino, en buena parte, del respaldo del abogado Abelardo de la Espriella, quien, sin integrar formalmente la lista al Senado, se convirtió en una figura central para la movilización de votantes. Su participación incluyó recorridos por distintos departamentos, la incorporación de líderes provenientes de sectores conservadores y cristianos, y una estrategia comunicativa que posicionó al movimiento como una alternativa dentro del espectro de la derecha.

La campaña también introdujo cambios en la imagen del partido. El logo tradicional, compuesto por un arco iris en azul, rojo y verde, símbolo descrito en los estatutos, fue adaptado para incorporar la figura del tigre, asociada a De la Espriella. Esta modificación se dio en un contexto en el que el partido buscaba ampliar su alcance y conectar con nuevos sectores.

La competencia en el espectro de la derecha fue uno de los factores que marcó la contienda. Salvación Nacional disputó votos con colectividades como el Centro Democrático y el Partido Conservador, en un escenario donde la fragmentación del electorado exigió estrategias diferenciadas. En este contexto, la campaña de De la Espriella logró reunir cerca de cinco millones de firmas para una eventual aspiración presidencial, lo que contribuyó a aumentar la visibilidad del movimiento.

El partido, que en sus estatutos contempla procesos de selección interna, mecanismos de consulta y reglas para la postulación de candidatos, proyectaba inicialmente obtener hasta diez curules en el Senado. Aunque la cifra final fue menor, el resultado aseguró la continuidad de la colectividad y abrió un nuevo ciclo político. Enrique Gómez, director del movimiento, había señalado que también existía expectativa por obtener varias curules en la Cámara de Representantes, dentro de un proceso de reorganización que incluyó la conformación de asambleas territoriales y la ampliación de la militancia.

El respaldo de De la Espriella atrajo a sectores que promueven una agenda orientada al libre mercado, la reducción del tamaño del Estado y la revisión de políticas asistenciales. Estas posturas se suman a la doctrina formal del partido, centrada en la búsqueda de consensos nacionales y en la defensa de principios institucionales. En sus estatutos, Salvación Nacional establece un código de ética que incluye lineamientos sobre transparencia, conducta pública y responsabilidad en el ejercicio político. Uno de sus apartados señala la “protección de los valores que rigen y promueven la democracia liberal representativa” .

Con cuatro senadores y una estructura interna restablecida, el movimiento enfrenta ahora el reto de consolidar su presencia legislativa y definir su papel en las próximas elecciones presidenciales. La figura de De la Espriella continúa generando expectativa entre sus seguidores, mientras que la colectividad mantiene su apuesta por posicionarse como un referente dentro de la llamada nueva derecha en Colombia. El desarrollo de esta etapa dependerá de la capacidad del partido para sostener el impulso obtenido y articular su propuesta doctrinaria con las demandas de los sectores que lo respaldaron en las urnas.

Congreso tendrá una agenda de debates, control político y votaciones en comisiones del Senado


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