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(OPINIÓN) Petro va por todo. Por: Juan Carlos Gossaín R

Petro se sabe inmune a las instituciones del Estado. Para quien ha vivido siempre al margen de la ley y de la sociedad al tiempo que las ha usado para alcanzar todas las posiciones que la democracia permite, cualquier acusación que le hagan siempre será calificada como una persecución, como un inten

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Redacción IFM
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Petro va por todo. Por: Juan Carlos Gossaín R

Petro se sabe inmune a las instituciones del Estado. Para quien ha vivido siempre al margen de la ley y de la sociedad al tiempo que las ha usado para alcanzar todas las posiciones que la democracia permite, cualquier acusación que le hagan siempre será calificada como una persecución, como un intento de golpe. Basta con usar las mismas proclamas de siempre, “la oligarquía”, “los enemigos del pueblo”, “los poderes corruptos”.

Petro se sabe impune, siempre ha logrado avasallar al Estado, a la ley y a la sociedad a punta de victimización y división. Lo va a volver a intentar ahora que su gobierno flaquea por distintos frentes, ahora que hay más evidencias, ahora que sus funcionarios se descubren tan empuercados en el mismo fango que antes le gritaban a las facciones políticas contrarias. Pero todo esto ya es sabido, lo que viene ahora es la arremetida de los áulicos, de los nuevos y actuales beneficiarios del poder corrupto, de los petristas congresistas, de los petristas diplomáticos, de los petristas contratistas y funcionarios, de los petristas por vocación y odio y de los petristas adormecidos con la promesa, nunca cumplida, de vivir sabroso.

Petro es peligroso, lo es como lo ha sido siempre, con la novedad que ahora es el jefe de la Fiscalía y de otros organismos habilitados para perseguir, con la ventaja del dinero estatal para comprar conciencias políticas y con el poder de los decretos y resoluciones para construirle a los empresarios escenarios favorables o desfavorables, según convenga.

Gustavo Petro no funge como comandante de las Fuerzas Militares y su descuido es intencional, sabe que la militancia de la calle es su verdadero Ejército privado al que ya anteriormente ha convocado y vuelve a convocar para enfrentar las decisiones que no le gustan, pero todo esto también ya es sabido, cómo sabemos que no son los intereses mayores de la patria los que mueven a algunos sectores del Congreso, como sabemos que no es la verdad objetiva la que acompaña las declaraciones de algunos periodistas o medios, como sabemos que las bodegas digitales activarán en los próximos días el código de alerta máxima para destruir, descalificar, injuriar y cancelar de cualquier forma a todo el que se les interponga.

Insisto, ya todo esto lo sabemos. Lo que algunos, o preocupantemente muchos no quieren saber, es que Petro no se va a detener, nunca lo ha hecho. La avanzada anti democrática ya está gestada, la declaran abiertamente el jefe y sus subalternos con el lenguaje callejero que más les gusta, ya se regocijan con las probabilidades de unas revueltas populares, preparan el caos metódicamente y respiran enardecidos y eufóricos el ambiente de crispación que en dos años de mandato han creado, así como el manual de la vieja izquierda lo indica.

Lo que muchas avestruces tampoco quieren saber es que Gustavo Petro los sigue utilizando, si,a ellos, a los indiferentes y a los buenistas, a los arrodillados y a los cobardes, a los silenciosos, a los que no quieren llamar la atención, a los analistas de club y salón social de edificio, a los que creen que ya no es posible que se vaya a quedar, a los que con la simple ilusión de que nada venga a peor, dicen que ya lo peor está pasando, a los que le han dejado la obligación de defender el país a unos pocos, como si el deber no fuera de todos. Petro se alimenta de esta claudicación, del apaciguamiento que le denuncia a la derecha española Cayetana Álvarez de Toledo.

Petro sabe que las marchas, las manifestaciones y los vídeos de WhatsApp en su contra son las inanes reservas de defensa que le quedan a una ciudadanía que juega como aficionados en la liga profesional del mandatario, el miembro del grupo terrorista que incendió el Palacio de Justicia, secuestrò y puso bombas contra civiles durante un par de décadas, ni más ni menos.

Petro va por todo. Eso es lo que viene, y que no digan después que no estaban avisados. El golpe de estado lo está preparando él mismo.

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