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(OPINIÓN) El odio de la izquierda a Álvaro Uribe. Por: Justiniano Palacios Rincón

Es imperativo aclarar realmente la razón específica, el porqué y el origen del odio y la aversión que la izquierda le tiene al Gran Colombiano, Álvaro Uribe Vélez.

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Redacción IFM
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El odio de la izquierda a Álvaro Uribe. Por: Justiniano Palacios Rincón

Es imperativo aclarar realmente la razón específica, el porqué y el origen del odio y la aversión que la izquierda le tiene al Gran Colombiano, Álvaro Uribe Vélez.

La izquierda en Colombia no odia a Uribe porque sea «de derecha», que obviamente no lo es, ni porque tenga una hacienda en Córdoba, ni porque aparte de político haya sido un empresario exitoso y posea algún dinero, alguna fortuna. Hay muchas personas en Colombia mucho más adineradas que Uribe y sin embargo la izquierda no las odia y hasta son amigos de ellas. (Grupo Aval-Luis Carlos Sarmiento Angulo con la unión en proyectos en La Guajira). A Uribe lo detesta Petro, Iván Cepeda y la izquierda en general, con inquina, por una razón fundamental y por favor: ¡métanse esto en la cabeza!, Al Gran Colombiano la izquierda lo odia ¡porque les ARREBATÓ el discurso!.

En su gobierno, Uribe sacó de la pobreza a más de 10’000.000 de colombianos y los puso a vivir en la clase media. Con hechos, Uribe les arrebató el discurso.

A Uribe la izquierda lo odia, porque él hizo realidad y puso en práctica, cientos de programas sociales que la izquierda utilizaba como bandera de su supuesta «lucha», de su narrativa, como «Familias en Acción», por traer aquí un sólo ejemplo entre cientos.

A Uribe la izquierda lo detesta, porque enriqueció el país, aumentó el empleo como nunca se había logrado y redujo a los grupos ilegales y las narco guerrillas a su mínima expresión, haciendo de nuevo viable a Colombia.

Recibió a Colombia con un PIB per cápita de US $2.000 y lo entregó en $6.200 , triplicando la riqueza en Colombia y repartiéndola efectivamente con programas sociales que para la izquierda no dejaban de ser pura verborrea, pero que Uribe sí fue capaz de hacer realidad.

Y lo odia aún más, porque desde 1993, Uribe fue el arquitecto y artífice de la Ley 100: el mayor logro social de la historia de Colombia, como país y como sociedad en su conjunto, en materia de promoción de la salud, no sólo en cobertura, sino en calidad.

La izquierda canalla y miserable, nunca podrá reconocer, ni aceptar que una sociedad democrática, que un Estado de Derecho liberal, no socialista, no comunista, haya logrado arrebatarle su bandera, su caballito de batalla en tantos frentes: salud, educación, vivienda, empleo y mejora real de la calidad de vida y la seguridad de los colombianos.

Por eso la izquierda odia a Uribe. Y también por eso Petro odia a Iván Duque: porque Duque hizo realidad todos los programas sociales que Petro, en su campaña del 2017 y 2018 a la Presidencia, prometía con su eterna verborrea.

Duque los hizo realidad durante la pandemia: fueron más de 100 los programas sociales y subsidios que Duque, sin ideología, hizo realidad en la pandemia, aparte del éxito en la vacunación: ¡por eso Petro incendió el país!

La izquierda no soportaba tantos aciertos en materia social. De nuevo Duque hizo lo que ya había hecho Uribe: le arrebató el discurso a la izquierda y por eso la ira de Petro lo llevó a ser el autor intelectual de una guerra urbana llamada «estallido social», financiada por el narcotráfico.

La izquierda no le perdona a Duque haber dejado al país encarrillado en la senda del CRECIMIENTO, aún después de una pandemia.

Por todas estas razones, nunca lo olviden: la izquierda a quienes más odia es a quienes, con hechos, le arrebatan su discurso y por ende a sus electores. Para la izquierda la mayor amenaza es quedarse sin el discurso panfletario fracasado que ha utilizado siempre para embaucar a los incautos.

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