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(OPINIÓN) Aborto. Por: Luis Fernando Otálvaro

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el mundo se practican alrededor de 75 millones de abortos al año.

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Redacción IFM
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Aborto. Por: Luis Fernando Otálvaro

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el mundo se practican alrededor de 75 millones de abortos al año.

¿A quién beneficia un aborto? Desde el instante de la concepción llega una parte del alma que va a tener su experiencia de aprendizaje y para ayudar a sanar lo causado por vidas anteriores, toma el cuerpo cuando se forma la primera célula después de la unión del espermatozoide y el óvulo y participa en la división celular y la llegada de vidas anteriores del alma a cada nueva célula que se va formando. Esa partecita del alma que llega a la primera célula es la vida del nuevo cuerpo, yo soy y cada ser lo es. Cuando el ser “muere” se queda vagando en su dolor, en su miedo, en lo que vivió.

Un nuevo ser es una conexión álmica, es el llamado a un nuevo ser para que haga presencia, tiene tanta información ese instante, como que tres almas se tocan y a veces más cuando son concepciones múltiples, es un momento sublime donde se realiza la gran función efectiva de permitirle a un ser el ingreso a este mundo.

Es un momento en que se comunican muchas dimensiones. La pareja se refugia para estar sola, en ocasiones hay mucho amor en la pareja, en ocasiones no se conocen y ese momento sublime está abierto a la eternidad.

La concepción es una puerta dimensional efectiva donde llega un ser completo, el cuerpo que se desarrolle empieza su actividad porque llega un ser con su propia energía de vida a ponerlo en actividad y en el proceso de multiplicación y desarrollo celular con toda la información genética.

Cada ser decidió venir a tomar cuerpo, no fue enviado, no fue pedido, no fue arrancado de la parte espiritual para meterlo en un cuerpo y como dicen, “traerlo a sufrir o a gozar”, viene a aprender, a interactuar con otros seres, a ayudar a sanar el pasado álmico, a veces decide por sí mismo perder su cuerpo tempranamente para sanar con el dolor “muertes” causadas por vidas anteriores a él, pero por el hecho de perder el cuerpo, de morírsele el cuerpo, no deja de estar vivo, es un ser inmortal.

Es el mismo ser quien escoge sus padres, no son ellos quienes escogen el hijo y se dan muchas circunstancias para que esto ocurra, tener esta experiencia de vida en estos mundos físicos es una oportunidad inmensa de ir conociendo al creador y la creación, “ningún ser aprende por cabeza ajena”, no hay casualidad, todo es acción y reacción, todos vivimos consecuencias del pasado álmico con más o menos dolor, inconscientemente, pero las vivimos en muchas ocasiones y nos hacemos la pregunta: ¿Por qué a mí? Antes de venir a nacer conocimos la historia del alma y tomamos la decisión, escogimos la familia, las condiciones de vida, el sitio donde íbamos a nacer, todo.

Decidir quién no vive es un irrespeto, una violación al libre albedrío de los seres, buscar y ejecutar el aborto es cortar de plano la experiencia vida que viene a realizar el ser.

La vida es eterna y el ser que es abortado seguirá vivo con todo el dolor que produce su “muerte”, quedará como posesión en el ser que lo abortó, en quien hizo el aborto y en quienes indujeron a ello, el ser pierde el cuerpo, pero se mete en todos ellos. Los humanos hacemos las cosas, inconscientemente, llevados por el afán de bienestar propio, sin contar el sufrimiento del ser y las consecuencias que eso trae para todos. Es necesario cultivar el amor por la vida y la vida, nuestro aprendizaje, tenemos derecho a ella, estamos llenos de vida, la vida es el creador.

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