El Metro no será Petro-Quinterista
Por: Mauricio Restrepo Gutiérrez La toma del Metro de Medellín que planeaba la administración del exalcalde Quintero fracasó, pero el gobierno Petro seguirá insistiendo, esta vez no será de manera violenta; ni participará la primera línea, que hace más de dos años tomó edificaciones públicas y las v
Por: Mauricio Restrepo Gutiérrez
La toma del Metro de Medellín que planeaba la administración del exalcalde Quintero fracasó, pero el gobierno Petro seguirá insistiendo, esta vez no será de manera violenta; ni participará la primera línea, que hace más de dos años tomó edificaciones públicas y las vandalizó. Ahora, buscarán de manera “legal”, apoderarse de la empresa que por 32 años ha sido orgullo de los antioqueños. De manera extraña, y como si se tratara de una vendetta contra los paisas, la senadora Piedad Córdoba ya expresó que: “Por su conformación accionaria el gobierno Nacional tiene los votos suficientes para posesionar un gerente del Metro afín a nuestro movimiento y alejado de la mala gestión de los recursos públicos”. Sin embargo, lo que desconoce la honorable senadora del Pacto Histórico, es que, aunque en este momento la Nación tiene la mayoría de miembros en la junta del Metro frente a la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, y que cualquier decisión que se vote allí estará respaldada por el actual alcalde encargado de la ciudad, lo que suceda se podrá reversar una vez asuman los nuevos mandatarios.
Cabe anotar que, muy posiblemente, es la primera vez que el Metro de Medellín se vea enfrentado a una situación que pone en riesgo la credibilidad y la confianza empresarial de su gobierno corporativo. Por tanto, la academia, los gremios, el empresariado y la ciudadanía en general deben estar alerta ante el peligro que corre esta empresa, patrimonio de los antioqueños; la cual ha sido seria, responsable, autosostenible, y ejemplo para el país y el exterior en sistemas de transporte masivo. Así, que muy seguramente los mandatarios electos de Medellín y Antioquia, una vez se posesionen tomarán nuevas decisiones que, por supuesto afectarán los planes de arrebatar de manera hostil, y casi violenta el Metro de Medellín a los antioqueños, por parte Petro-Quinterismo, quien pareciera desconocer la gobernanza y los criterios técnicos de esta empresa.
Lo digo porque están facultados legalmente para actuar con firmeza, y sin ambigüedades convocando a una junta extraordinaria de socios, máximo órgano de gobierno y dirección del Metro de Medellín, únicamente integrada por el alcalde de Medellín (50% de participación) y el Gobernador de Antioquia (50% de participación); de acuerdo a lo establecido en los estatutos de la empresa y en el convenio de relaciones suscrito por los socios y el Metro. La propuesta que hago respetuosamente, es que se recomponga en enero de 2024 la junta directiva del Metro que actualmente está conformada por cinco miembros de la Nación, dos de la Alcaldía y dos de la Gobernación; por eso, es fundamental modificar el capítulo 7 de los estatutos, para que se defina un número de integrantes iguales para la junta directiva de la entidad, tres, tres y tres, y se determine de manera autónoma el mecanismo para nombrar el gerente general y los directivos de la empresa. Así una de las partes dejará de tener una posición controlante y las decisiones que se tomen en conjunto se darán de manera equitativa.
De esta manera, se protege el marco del gobierno corporativo ante las intenciones de gobiernos ajenos a los intereses del departamento. Recordémosles a Quintero y a Petro que el Metro es de todos los antioqueños, porque la nación no es socia de la entidad; “Por Escritura Pública No. 1020 del 31 de mayo de 1979, de la Notaría Novena del Círculo Notarial de Medellín, se constituyó la sociedad “EMPRESA DE TRANSPORTE MASIVO DEL VALLE DE ABURRÁ LIMITADA”, con la comparecencia del Gobernador de Antioquia y el alcalde de Medellín de la época, debidamente autorizados por la Ordenanza No. 42 del 30 de noviembre de 1977 y el Acuerdo No. 31 de 1977”. Razón por la que el gobierno nacional no podría citar a una asamblea extraordinaria de socios y mucho menos participar de la misma, y tomar decisiones referentes al cambio de su estructura administrativa.
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