Saltar al contenido

El ITM convirtió los ultrasonidos de los murciélagos en una experiencia para todo público

El Museo de Ciencias Naturales de La Salle del ITM está presentando “Ecos en la noche”, una exposición que transforma los ultrasonidos de los murciélagos en una experiencia sonora y visual. La muestra, de entrada libre hasta diciembre de 2026, busca acercar al público a la importancia ecológica de estos mamíferos y desmontar los prejuicios que los rodean.

IFMNOTICIAS-03
IFMNOTICIAS-03
3 min lectura
Escuchar artículo
El ITM convirtió los ultrasonidos de los murciélagos en una experiencia para todo público

Medellín cuenta con una nueva propuesta de divulgación científica que invita a descubrir un universo que normalmente permanece fuera del alcance del oído humano. Se trata de “Ecos en la noche”, una exposición presentada por el Museo de Ciencias Naturales de La Salle de la Institución Universitaria ITM, que utiliza herramientas de bioacústica para convertir los sonidos de los murciélagos en una experiencia accesible para visitantes de todas las edades.

La muestra parte de los resultados de la Red de Monitoreo Acústico de Mamíferos Voladores de Colombia, una iniciativa financiada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el ICETEX. A través de diferentes recursos interactivos, el público puede aproximarse a las frecuencias ultrasónicas que utilizan estos animales para desplazarse y localizar alimento durante la noche.

El componente tecnológico constituye uno de los principales atractivos de la exhibición. Los murciélagos producen sonidos que, en buena parte, se encuentran por encima del rango de audición humana. La bioacústica permite registrar esas emisiones y procesar la información para hacerlas perceptibles dentro de la exposición, ofreciendo a los visitantes una aproximación directa a una forma de comunicación y orientación que normalmente permanece invisible y silenciosa para las personas.

Sin embargo, la propuesta no se limita a mostrar información científica. Uno de sus objetivos centrales es cambiar la percepción que existe sobre los murciélagos, animales que durante décadas han estado asociados a temores y prejuicios. La exposición plantea una mirada diferente, centrada en su importancia para el funcionamiento de los ecosistemas.

Durante el recorrido, los visitantes pueden conocer el papel que cumplen estos mamíferos como polinizadores, dispersores de semillas y controladores biológicos de plagas. Estas funciones los convierten en participantes relevantes de procesos naturales que contribuyen al equilibrio de diferentes ecosistemas, incluso en entornos donde la actividad humana se desarrolla durante el día y la vida de estos animales ocurre principalmente durante la noche.

“Ecos en la noche” está organizada alrededor de tres componentes principales: investigación, arte y mediación. El primero presenta los conocimientos derivados del trabajo técnico y científico en torno a la bioacústica. El segundo recurre a propuestas artísticas para convertir fenómenos biológicos en experiencias sensoriales. El tercero incorpora espacios educativos construidos con la participación de comunidades de diferentes territorios del país.

Esta combinación busca que la visita no sea únicamente informativa, sino también una oportunidad para relacionarse con la ciencia desde recursos visuales, sonoros y participativos. La propuesta está dirigida a familias, estudiantes y personas interesadas en la biodiversidad, la investigación y las expresiones culturales vinculadas con el conocimiento científico.

La exposición también es resultado de una alianza que reúne al ITM, universidades, centros de investigación como el Instituto Humboldt y organizaciones internacionales, en un esfuerzo por fortalecer la apropiación social de la ciencia y acercar los resultados de la investigación a públicos más amplios.

“Ecos en la noche” permanece abierta al público con entrada libre hasta diciembre de 2026, en el campus Fraternidad del ITM, de lunes a viernes. La iniciativa ofrece así un espacio para conocer, desde la ciencia y el arte, una dimensión poco explorada de la biodiversidad colombiana: los sonidos con los que los murciélagos desarrollan parte esencial de su vida en la oscuridad.

La exposición propone, en última instancia, escuchar aquello que habitualmente no puede escucharse y utilizar esa experiencia para comprender mejor a una especie cuyo papel ecológico resulta fundamental para los ecosistemas.

Compartir:

Noticias relacionadas