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Carlos Patiño Millán: “El libro es una celebración de un duelo ”

¿Cómo, siendo evidente y oscuro, transparente y oculto, historia y relato, concibió y fue estructurándose en su yo, el libro sobre y de la gravedad y la gravitación, de la madre, y por qué la madre en su muerte, como la melancolía incesante que queda en la vida o en la muerte, y tiene usted que decir de ella; que dice la madre en usted, sin relato y sin historia, como es y era ese vacío que trata de llenar, cuál es el drama de la madre sin usted, o de usted con su madre, su teatro, quiero decir; porque Barthes y María Zambrano, y su madre, en usted, y en ella que no ha leído ni leerá a Barthes; porque las tres (3) fotografías, como de se dio esa revelación revelada, en todos los sentidos, de cómo la ve ahora, en este libro, porque usted la ve en este libro o la quiere hacer (Tratado de la mirada) ver para sí y para otros; la relación irrevocable de la palabra y de la imagen, como es eso y por qué; donde se cierra y se abre o se despliega o pliega su madre aquí, y por qué, tiene que permanecer en el silencio y la soledad de la escritura que usted hace sobre ella y en ella (desnuda)?

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Carlos Patiño Millán: “El libro es una celebración de un duelo ”

Por: Óscar Jairo González Hernández

El libro es una celebración de un duelo. El duelo se duele, llora, lamenta; yo lo celebro. Es oscuro porque el dolor no es transparente, claro. Es oscuro porque es mío: lo comparto, pero lo cierro. El yo herido es un accidente a punto de ocurrir.

La herida que deja la madre no es ausencia. Todo lo contrario: es presencia amenazante. La pérdida es melancolía cesante: un día ya no extrañas a quien te parió y cuidó; la ves como una fotografía que se añeja.

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Abro con un hombre, Barthes; cierro con una mujer, Zambrano. En la mitad, ella y yo, sin nada que decirnos salvo lo dicho y ahora escrito. Tres fotografías de antes de mi nacimiento. Somos tres: ella, yo, el vacío. O si quiere: ella, yo, la desnudez.

El álbum fotográfico perteneció a mi madre. Al tiempo antes de mi padre, antes de nosotros, antes de mí. Ahí encontré el centro detonante. El libro es una madre que está en la habitación de al lado y escucho rezar, mover un mueble, apagar el televisor, rumiar maldiciones.

Carlos Patiño Millán: “El libro es una celebración de un duelo ”

Es un ensayo afectivo, no es poesía. Es una columna sin vértebras. El silencio es ensordecedor.

  • EL TIEMPO QUE MI MADRE VIVIÓ ANTES QUE YO

EL FIN DEL MUNDO (FRAGMENTO)

  1. Es el tiempo de antes De antes del fin del Mundo

Es la historia de un escritor que esconde en su sótano a “toda una compañía de literatos pobres” (1). Literatura panorámica, sí, pero no soy escritor así que no escondo literatos pobres sino comentarios menores, quizás sentimentales. En este encuentro y desencuentro no estoy, por lo tanto, solo. Veo voces.

Rezo para que a otro yo le ocurra el milagro. Tonterías; lo opuesto al carácter de lo profundo. Bosquejo, nudos desatados. Estoy tentado a decir. Nada.

En fin, se agota el tiempo. Es el cuento que ahora quiero contar. Ahora me cuento, ahora lo cuento. Es la historia de tres fotografías de mi madre antes de yo existir (2).

Su vigilia y mi sueño. Una mujer colombiana piensa en ser libre, en no ser madre. No hay fechas, todo se refiere a un tiempo antes del mío; a un antes del primer antes.

La mujer de las inmundicias terrenales, doncella, a salvo de dragones y santos lanceadores. Aspecto invisible el mí, todavía. Energía creadora la de ella, aun sin perturbación. Flota una aparición remota, suspendida en la incertidumbre, en la servidumbre de la familia.

¿Inmundicia terrenales? Pasajes. Estética sin brillo, profana. Temas sugeridos, pero no desarrollados. De adorno. ¿Servidumbre de la familia? No hay tiempo para responder.

Hay un tiempo. El de la muerte de ella. No hay nada más. No hay.

De hecho, sí, está viva todavía. Respira con cierta dificultad. Mi hermana está en la clínica, a su lado. Recibo una llamada: Madre morirá hoy. ¿Cómo lo sabe mi hermana?

(Voy a confiar en ti)

Lo sabe, ella sabe casi todo: morirá esta noche. Estoy en la universidad. Salgo hacia la clínica. La saludo, le veo más viva que nunca. Después de mí, Marina, una amiga de la familia, entra en la habitación.

Voy a casa. Regreso a la clínica. Madre está envuelta en una sábana. Me arrodillo ante su cuerpo y lloro.

Lloro. Esa noche, mi padre y yo dormimos en la misma habitación por primera vez, en silencio. Existen profundidades.

2. Por algunos días, soy incapaz de escuchar música. Escucho, sí, bosques y gemidos de la masa. Melancolía impotente.

En enero, el fondo de mi corazón parece el aparato que controla los recuerdos. No, esa canción, no. Esa otra, menos. Ya no hay nada. Ni Árbol de la Vida invertido ni los Doce Capítulos.

Olvidar a la familia es excusa. No asistir a ningún entierro. Renunciar a la espera, la desaparición, la espera y la privación. Ninguna novedad más.

  1. El silencio como el sueño del fin del mundo.

  2. Irrepetible aparición, la muerte de Madre. Sueño con conservar, día tras día, los mismos recuerdos; despierto a una memoria intuida, tangible, próxima; mercurial, intangible, demencial.

  3. Hace poco más de un mes he regresado a Cali, a casa. Madre muere. Noviembre de 1997. “Te estaba esperando”, dice mi hermana. Esas tres palabras no me dejan dormir esa noche. Y otras noches y otros años más. No, no me estaba “esperando”. El uso del gerundio: aquí la muerte, allá otro asunto (…)

1. Walter Benjamin, Poesía y capitalismo, Iluminaciones II, Taurus, 1972, página 43.

2. Escucho mientras escribo, como música de fondo, Muchacha punk de Fogwill y canto con él: “Primera decepción del lector: en este relato soy varón”. Fogwill, Cantos de los marineros en La Pampa, Mondadori, 1998, página 27.

El tiempo en que mi madre vivió antes que yo. Cali. Taller Blanco Ediciones. 2026. Págs. 9-12.

Preguntas y respuestas de contexto

¿Cuál es el tema central del libro de Carlos Patiño Millán?

El libro es un ensayo afectivo que explora el duelo por la muerte de su madre, concibiéndolo como una celebración y una reflexión sobre la presencia de ella a través del dolor.

¿Qué elemento fue clave para la concepción de esta obra?

La obra se gestó a partir del hallazgo de tres fotografías de su madre, tomadas antes del nacimiento del autor, que le revelaron un tiempo y una historia previos a su propia existencia.

¿Cuándo y cómo ocurrió el fallecimiento de la madre del autor?

Su madre falleció en noviembre de 1997. El autor fue notificado por su hermana y, al llegar a la clínica, la encontró ya sin vida.

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