A CIEN AÑOS DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS PARÍS (1924-2024)
Por: Óscar Jairo González OLÍMPICA XI (476) A HAGESIDAMO, LOCRIO EPICEFIRIO. VENCEDOR EN EL PUGILATO DE LOS NIÑOS INTRODUCCIÓN Oda dedicada al mismo triunfo de Hagesidamo en la Olímpica X. Aquí se expresa la promesa de componer una canción mayor, como más tarde hizo el poeta. El triunfo tuvo lugar e
Por: Óscar Jairo González
OLÍMPICA XI (476)
A HAGESIDAMO, LOCRIO EPICEFIRIO. VENCEDOR EN EL PUGILATO DE LOS NIÑOS
INTRODUCCIÓN
Oda dedicada al mismo triunfo de Hagesidamo en la Olímpica X. Aquí se expresa la promesa de componer una canción mayor, como más tarde hizo el poeta. El triunfo tuvo lugar en el 476. La oda es sólo preludio para otro poema futuro. Con brevedad se alaba al vencedor y a sus compatriotas de Lócride, cuyo carácter inteligente y valeroso se sugiera en la imagen del zorro y del léon.
Métrica: dáctilo-epitritos.
Estrofa I
Tienen a veces los hombres muy grande
necesidad de los vientos; otras, de las aguas celestes,
lluviosas hijas de la nube.
Mas cuando alguien con esfuerzo alcanza victoria, melísonos himnos
son para él preludio de futuras loanzas
y fiel promesa para sus grandes hazañas.
Antiestrofa
Libre de envidia está dedicado este elogio
a los vencedores olímpicos. Por un lado, mi lengua
a fuer de pastor quiere darles sustento,
mas el hombre igualmente (atleta y poeta) con la ayuda
de Dios florece en sabios pensamientos.
Sábelo ahora, tú, hijo de Arquéstrato,
Hagesidamo: por causa de tu pugilato.
Epodo
a la corona de áureo olivo
quiero añadir con mi himno dulcísono atavío,
recordando a la estirpe de los locrios cefirios.
¡Unidos allí celebrad el cortejo! Yo os garantizo
a vosotras, ¡oh Musas!, que llegaréis a un pueblo
no ahuyentador de forasteros, ni en lo bello inexperto,
a un pueblo de alto saber y guerreros. Ni el zorro rojizo
ni los rugientes leones podrían cambiar su nativo carácter.
Referencia al vencedor olímpico. Le es necesario el canto y la poesía, como a la vela el viento y a los campos la lluvia.- El don de la inspiración poética es divino. – Áureo olivo: con olivo se coronaba al vencedor en Olimpia. – Cefirios: por el momento Cefirio junto a Lócride.
OLÍMPICA XII (470?)
A ERGÓTELES DE HIMERA. VENCEDOR EN LA CARRERA LARGA
INTRODUCCIÓN
Ergóteles fue un famoso corredor, como se ve por el recuerdo de sus triunfos al final de la oda. Procedía de Creta (de Cnosos), que hubo de abandonar por convulsiones políticas, escogieron patria nueva en Himera, situada en la costa norte de Sicilia, al este de la actual Palermo. La ciudad experimentó gran prosperidad tras la muerte del tirano Trasidero y bajo el gobierno de Hierónde Siracusa. Estos azares personales y de la ciudad explican las referencias a la fortuna. Ergóteles triunfó probablemente el 470, pero la oda se ejecutaría más tarde en una fiesta de Himera, donde el atleta gozó de fama y bienestar.
Métrica: versos dáctilo-epitritos.
Estrofa I
¡Yo te suplico, hija de Zeus Liberador,
protege a la poderosa Himera, salvadora Fortuna!
Pues en la mar tú gobiernas las rápidas
naves, y en la tierra las súbitas guerras
y las asambleas, que otorgan consejo. – Las esperanzas del hombre,
por cierto, ruedan cual olas, muchas veces arriba, y otras abajo,
cortando ilusiones vacías.
Antistrofa
Pero nadie jamás de nosotros terrenales
halló, venida de los dioses, señal segura acerca de suceso futuro;
y cegados están los cuerdos saberes de lo que ha de venir.
Muchas cosas ocurren al hombre con su esperado propósito,
adversas, por cierto, a su gozo, mientras otros, en cambio,
después de haberse encontrado pesadas borrascas,
en breve tiempo trocaron en dicha profunda su pena.
Epodo
Hijo de Filánor, también ciertamente la fama
de tus pies, cual gallo que pelea en su propio corral,
en el hogar de tus padres se habría deshojado sin gloria,
si la discordia, que a los hombres enfrenta,
no te hubiese privado de patria cnosia (Creta).
Pero ahora, coronado en Olimpia
y dos veces en Pitia y en el Istmo, Ergóteles,
enalteces de las Ninfas los cálidos baños,
habitando unos prados que a ti te pertenecen.
Fortuna: Tyche, diosa de la buena o de la mala suerte.
Hijo de Filánor: Ergóteles. – Cálidos baños: Himera. Aún hoy corren fuentes de agua cálida en Himera. A ella debe su nombre la actual Termini (por las termas) en el mismo emplazamiento. Según el mito, las ninfas hicieron brotar aquellas aguas, por mandato de Atenea, para recrear con un baño a Meracles después de una de sus grandes hazañas.
OLÍMPICA XIV (488?)

A ASÓPICO DE ORCÓMENO. VENCEDOR EN LA CARRERA DEL ESTADIO
INTRODUCCIÓN
Es probable que Píndaro mismo dirigiera personalmente, en el 448, el coro y el cortejo festivo para celebrar, con esta hermosa oda, el triunfo de Asópico en Orcómeno, donde las Gracias tenían un santuario. A ellas, precisamente, se las elogia de modo principal en el poema como dispensadoras de toda clase de bienes y de encantos. Aun los dioses se embelesan con su presencia. También a ellas debe Asópico su victoria en el estadio olímpico.
Métrica: versos eólicos y dimetros.
Estrofa I
¡Vosotras, que las ondas del Cefiso obtuvisteis
del destino y que habitáis el paraje de hermosos corceles,
oh Gracias, dignas de ser celebradas en cantos, reinas
de la espléndida Orcómeno, protectoras de los Minias antiguos,
escuchadme, os lo ruego! Pues por vosotras se otorga alegría
y toda dulzura a los mortales,
cuando alguien es sabio o de hermosa figura o famoso.
Porque, sin las Gracias augustas, ni siquiera los dioses
ordenan sus festines y danzas; sino que en el cielo son ellas
servidoras de todas las cosas, ocupando sus tronos
al lado de Apolo Pitio, el del arco de plata,
y adoran la majestad eterna de su Olímpico Padre.
Estrofa II
¡Oh, Áglae, señora,
y tú Eufrósina, de canciones amiga, hija del más poderoso
de los dioses, oídme benévola ahora, y también tú, Talia,
que amas los cantos, mientras este cortejo contemplas
que ligero camina (danza) con motivos de la buena fortuna!
Pues por Asópico, con lidia tonada,
y con sus cuitas de los cantores vine,
ya que por ti fue vencedora en Olimpia
la ciudad de los Minios (Orcómeno). A la casa de negras murallas
de Perséfone, dirígete, Eco, llevando al padre famoso mensaje,
para que, cuando veas a Cleodamo, de su hijo le anuncies
que Talía, en los valles gloriosos de Pisa,
coronóle con alas de nobles victorias su joven cabello.
Cefiso: río de Beocia en cuyas riberas estaba la ciudad de Orcómeno, asiento primero de un reino beocio, que más tarde pasó al dominio de Tebas.
Minias: antigua familia eólica y regia estirpe en Orcómeno.
Olímpico Padre: Zeus es padre de las Gracias. Madre de ellas, según HESÍODO, Eurínome (cf. Teog. 907 ss,).
Áglae, “la espléndida”, es dispensadora de riqueza y felicidad; Eufrósina, “la gozosa de mente”, concede los dones del espíritu y la inteligencia, Talía, “la floreciente”, otorga encanto y juvenil belleza.
Lidia tonada: el tono lidio era dulce, apto para expresar delicadeza, ternura y gracia.
Perséfone: esposa de Hades, dios del infierno.
Eco: ninfa, aquí encarnación de la resonancia y del mensaje triunfal propagado.
Cleodamo: difunto padre de Asópico.
Valles de Pisa: el estadio de Olimpia, al este de Altis (cf. Ol. X 64).
Introducción y traducción de ALFONSO ORTEGA
Noticias relacionadas
Félix Ángel dice del dibujante y grabador Óscar Jaramillo
¿En qué momento, circunstancias y condiciones de su vida, se relacionó con el Maestro Óscar…
Durante el puente, Medellín tendrá una amplia agenda cultural con conciertos, comedia, teatro y exposiciones
La ciudad contará con una variada programación de eventos entre el 15 y el 17 de mayo, con…
Marketing para Médicos: El manual estratégico de Carlos Betancur para potenciar la salud en la era digital
¿Cómo destacar en un sector salud cada vez más saturado? El experto Carlos Betancur Gálvez lanza su…