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‘La Niña' aún no llega a Medellín

El Fenómeno del Niño, que ocasiona sequía extrema, oleadas de calor insoportables y descenso de las reservas de agua en las hidroeléctricas, se resiste a irse de la capital de Antioquia y de la mayor parte del departamento: 'La Niña' aún no llega a Medellín.

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Redacción IFM
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‘La Niña' aún no llega a Medellín

El Fenómeno del Niño, que ocasiona sequía extrema, oleadas de calor insoportables y descenso de las reservas de agua en las hidroeléctricas, se resiste a irse de la capital de Antioquia y de la mayor parte del departamento: ‘La Niña’ aún no llega a Medellín.

Este fenómeno es exactamente lo opuesto al del Niño: lluvias copiosas durante gran parte de cada día, nubosidad, bruma y niebla densa, características que permiten a los bosques de niebla y a los frailejones ubicados en los páramos de las diversas regiones de Colombia, regenerarse en su vasta producción de agua. Al mismo tiempo, los diferentes embalses e hidroeléctricas aumentan sus niveles de reservas hídricas.

Con la incursión del fenómeno climático de La Niña, también los ríos y sus afluentes se ponen a tope, incluso llegan a desbordarse, ocasionando emergencias ante las cuales los organismos de prevención deberían aplicar medidas de prevención y mantenerse en estado de alerta.

Pero ‘La Niña’ se resiste a llegar a Medellín y al Valle de Aburrá. Los pronósticos del IDEAM, autoridad climática colombiana, desde marzo pasado aseguraron que La Niña entraría desde el mes de julio con aguaceros torrenciales, inundaciones. Todos deberían alistar abrigos, chaquetas y paraguas, pero las predicciones fallaron.

La explicación la tendría la agencia aeroespacial, NASA, quien ha mostrado el flujo de corrientes cálidas en los océanos extremos, desde mayo pasado: en el glacial ártico y el glacial antártico que, sumados al calentamiento global, tienen afectado el clima del trópico colombiano provocando el alargue de la temporada de calor.

En lo concerniente a Medellín, situada en un valle (de Aburrá) con forma de pesebre navideño, los gases contaminantes de las industrias no circulan más allá de la primera capa atmosférica, lo que calienta las partículas nocivas: así se aumenta la temperatura. Se suma el calor por el Fenómeno del Niño extendido, lo que hace prever que durante una parte de agosto de 2024 seguirá caliente para la capital antioqueña.

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