Pereira: de heroicos forjadores a expertos saqueadores
Me voy a referir a Pereira, mi ciudad, que cumplió 160 años de su fundación, pero aplica para todas las ciudades del país.
Por: Álvaro Ramírez González
Me voy a referir a Pereira, mi ciudad, que cumplió 160 años de su fundación, pero aplica para todas las ciudades del país.
Por la edad que tengo, me tocó conocer y dirigir otra ciudad, con otro manejo, y otra muy distinta clase dirigente.
Conocí el civismo en su máxima expresión, el servicio público gratuito y el sacrificio personal por la comunidad.
La política también era fiera, pero sin ánimo de lucro. Conocí una camada de viejos, que ya se fueron, pero dirigieron esta ciudad, la construyeron, la volvieron capital de departamento y la cuidaron siempre.
Y hoy vivo, la politiquería y el saqueo en su máxima expresión. Una generación mucho más preparada en lo académico, pero con la ética, totalmente relajada.
La contratación pública, el botín por el cual invierten millonadas y se despedazan por ganar. Esa contratación hábil y milimétricamente amañada desde lo jurídico y técnico, para evitar ser descubiertos y sancionados.
Cuando escucho la acusación de una candidata muy seria, que este alcalde firmó como 3.000 contratos basura, para apoyar con $ 25.000 millones de pesos del dinero de nosotros, la campaña del candidato amigo, siento verdadero dolor.
Siento ira, siento que allí hay un delito, un atraco a las finanzas municipales, y los organismos de control, inútiles anestesiados y cómplices de la fiesta de la politiquería y el despilfarro.
En mi Alcaldía, no se hizo un solo nombramiento nuevo ni se otorgó un solo contrato de prestación de servicios a nadie. Ni uno solo, eran otros tiempos.
Conocí personajes como Gonzalo Vallejo, Rafael Cuartas, Francisco Polanco, Fernando Agudelo, el padre Antonio Valencia, y muchos otros que con mucha pena omito por limitaciones de espacio, que ejercieron sus cargos y sus tareas con tanta honradez, desprendimiento y civismo, que parecían seres venidos del mismo cielo.
Hoy entran alcaldes pobres y salen ricos, en 4 años, sin siquiera sonrojarse. No se ponen siquiera colorados.
¿Qué tal estos nuevos exfuncionarios sin empresas, sin negocios y sin herencias, y sin trazabilidad económica alguna, dueños de mansiones en los sectores más exclusivos de la ciudad? ¿De dónde sacaron tanto dinero?
Ellos creen que poniendo la propiedad a nombre de un tercero se libran de la sanción social y son los mismos vecinos los que salen a denunciarlos y a hacer públicas esas grotescas aventuras éticas y financieras.
Hoy, un ex político que fue prófugo de la justicia y ausente por varios años del país, regresa a mi Pereira, a intentar poner a su señora de gobernadora.
¿Así no más? ¿Ese es el premio que le debemos dar a un político por salir a la carrera y mal salido, a buscar refugio y escondite en otro país? ¿Así está de degenerada la política? ¿Todo esto lo puede comprar el dinero?
Hemos llegado a un estado lamentable, un gobernante repartiendo mercados con su nombre impreso en las bolsas.
¿Caridad? ¿Politiquería barata? ¿Todas las anteriores?
Una obra que se presenta como una gran solución vial, y se recortan sus especificaciones y su presupuesto tan descaradamente, que terminó siendo en un verdadero desastre vial.
¿Les suena la Glorieta de Corales? ¿Quién responde? ¿Nadie?
¿Se acuerdan de un alcalde con muchos Concejales paseando y rumbeando en San Andrés de cuenta nuestra?
¿Se acuerdan de otro alcalde en Miami, con una buena parte de su gabinete en bermudas y camisas de palmeras, dizque vendiendo caimanes, en la ciudad de los Everglades, el pantano, que más caimanes produce en la tierra?
¿Se acuerdan de la Incubadora de Empresas que costó una millonada y no incubó ni una sola?
¿Se acuerdan del Teleférico del Alto del Nudo, con el que un paseó por todo el mundo un avispado funcionario con un proyecto que nunca tuvo sentido económico y naturalmente fue un verdadero fiasco?
¿Se acuerdan del Embalse multipropósito del Río Mapa, que fue un cuento chimbo más?
¿Se acuerdan de un Alcalde que le metió a la ciudad como 2.500 taxis de más que no necesitaba?
Qué lindo negocio socio.
¿Se acuerdan del reciente desfalco en el hospital San Jorge de $ 20 mil millones por el que nadie respondió?
Y hoy el exgobernador y mayor responsable de este impune desfalco, ¿pretende que lo premiemos eligiéndolo concejal?
¿No les da vergüenza? No la conocen.
La lista es interminable, qquellos hombres de esa época que conocí, ya no están.
Y esta nueva generación, ha convertido la política en un negocio para llenar sus bolsillos y para ello, hay que disfrazarse de comprometidos líderes con la comunidad.
Eso es lo que hacen los asesores y maquilladores, disfrazan muy bien el lobo de ovejita.
Las redes sociales, la educación y la información pública nos irán cambiando la manera de votar.
Recuerdo con nostalgia a esos viejos que admiré y me dieron tan buen ejemplo de civismo, amor por la ciudad y vergüenza.
Hoy esa pelea de clanes por la Alcaldía, no es más que una grotesca y vergonzosa lucha por un botín: el presupuesto municipal.
Pero de civismo, amor por Pereira, compromiso con la comunidad y vergüenza, poco, muy poco.
Casi nada.

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