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(OPINIÓN) INPEC: Privatización o muerte. Por: Álvaro Ramírez González

Está más que probado que las cárceles colombianas del Estado, las manejan a su amaño los bandidos y que los trabajadores del INPEC, con alguna excepción, están al servicio de esos bandidos.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) INPEC: Privatización o muerte. Por: Álvaro Ramírez González

Está más que probado que las cárceles colombianas del Estado, las manejan a su amaño los bandidos y que los trabajadores del INPEC, con alguna excepción, están al servicio de esos bandidos.

Ese INPEC, tiene hoy más de 100 sindicatos y una maraña de convenciones y acuerdos mal hechos, que les permiten sostener esta situación.

Las cárceles colombianas están llenas de drogas, de armas, de licor, de extorsionistas, celulares, y de bandidos que con su dinero viven adentro y a sus anchas.

A esas cárceles, han ingresado orquestas, mariachis, celulares , prostitutas, drogas, armas,licor y todos los ingredientes de una bacanal y nunca pasó nada, el manejo público de estos centros de reclusión colapsaron.

El asesinato del director de la cárcel Modelo, Elmer Fernández no es sino la consecuencia lógica de este desgreño, de ese desgobierno, y cabe recordar que en su momento él mismo dio a conocer de las amenazas que había recibido.

El panorama dentro de las cárceles es una realidad y es la convivencia aberrante entre bandidos con plata y guardas abyectos dispuestos a servirlos y para el colmo es que todos estos servicios están además tarifados.

¿ Se acuerdan de Puertos de Colombia ? Todo una maraña de sindicatos y pillos que tenían arruinado el comercio exterior del país. ¿ Saben cómo se resolvió? Privatizando los puertos y pagando una millonada para sacar e indemnizar a todos esos miles de parásitos.

Y hoy los puertos de Colombia están en estándares internacionales de operación y eficiencia, el sector privado llegó con inversiones millonarias, equipos, protocolos, tecnología y gente capaz, y acabó con esa guachafita, fue César Gaviria quien se dio esa pela y salvó el comercio exterior colombiano.

Con el INPEC, la salida es igual, la mayoría de las cárceles en los Estados Unidos, son construidas, financiadas y operadas por concesionarios privados y es el sistema penitenciario más eficaz y seguro del planeta. El Estado colombiano debe hacer lo mismo.

Tenemos autopistas por los privados. Tenemos puertos eficientes por los privados
y tendremos un sistema penitenciario eficaz y limpio, solo con los privados.

A este gobierno de Gustavo Petro, le produce diarrea el término privatización, pero no hay otra salida, como en los puertos y en las autopistas, es una sana convivencia entre lo privado y lo público.

Los privados consiguen los recursos de largo plazo para construir los penales y se los arriendan al Estado que paga por pasajero y por noche como en un hotel, pero bajo claros estándares de seguridad.

También son los privados los que alimentan a todos los reclusos y también empresas expertas en seguridad los cuidan.

Es tan bueno el modelo que los condados de los Estados Unidos, que se pelean por tener allí, una penitenciaría y se genera miles de empleos y mueve miles de millones de dólares en toda clase de insumos y servicios. Ese es el modelo a copiar y adoptar.

Un modelo privado que haga cárceles seguras, y bonitas, y además las opere con los mejores estándares de eficiencia en cada área, el Estado condena y manda los presos allí y supervisa en mesas conjuntas los índices de eficiencia en cada penal.

El sistema penitenciario colombiano es un concierto para delinquir, dónde los bandidos mandan y los guardas les sirven, toda una porquería, sostenida por más de 100 sindicatos y ya colapsó.

Sobremesa

Hoy en la cárcel de Palmira hay varios muertos y muchos enfermos por envenenamiento, alimentos hechos por los mismos reclusos

Un circo.

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