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(OPINIÓN) Colombianos: somos inderrotables si nos organizamos. Por: Álvaro Ramírez González

A Gustavo Petro se le cerraron todos los caminos constitucionales para gobernar a Colombia, por su errático desempeño, su incompetente equipo de colaboradores, su desparpajo en prometer cuanta cosa se le ocurre e incumplir.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) Colombianos: somos inderrotables si nos organizamos. Por: Álvaro Ramírez González

A Gustavo Petro se le cerraron todos los caminos constitucionales para gobernar a Colombia, por su errático desempeño, su incompetente equipo de colaboradores, su desparpajo en prometer cuanta cosa se le ocurre e incumplir.

Sin dejar de lado su inasistencia a los foros y congresos de todo tipo, su atropello a jueces y magistrados, sus abusos con Antioquia al quitarle todos los recursos del presupuesto nacional para terminar de conectar sus 4G.

Sus desacertadas intervenciones internacionales en la ONU, en Davos -Suiza y en muchos lugares en los que apoya la cocaína y sataniza el petróleo y el carbón. Sus reformas que se derrumban como un castillo de naipes y sus decretos que son tumbados por las Cortes.

La pérdida de todas sus mayorías en el Congreso y la explosión en mil pedazos de su Pacto Histórico, finalmente, una avalancha descarada de eventos y corrupción como el país no conocía.

No hay pues ya camino constitucional para Petro, no le queda más que atropellar a los poderes públicos que ya no lo acompañan y tratar de construir con sus amigos de la primera línea, un caos y un desorden que pongan de nuevo el país a sus pies.

Pero en ese árido terreno, Petro tampoco tiene hoy fortaleza, aún amenace en cada discurso en “ convocar al pueblo para gobernar con él”. Está quijotesca propuesta se debe mirar con los factores a favor y en contra.

A favor Petro tiene 24 meses de mandato y la chequera del presupuesto nacional para hacer con ella lo que le dé la gana, entre otras cosas, cómo financiar una revuelta popular, pero en contra tiene otras.

  • La enorme desaprobación popular, y está comprobada su pobre poder de convocatoria en plazas y calles.
  • Una desaprobación que se tiene que disparar con los 27 millones de afiliados a las EPS, que Gustavo Petro intervino y presentaron solicitud de liquidación.
  • Los 18 millones de ahorradores en Fondos privados de pensiones que Petro quiere también confiscar.
  • Los gremios de la producción y todo el sector empresarial está hoy contra de Gustavo Petro.
  • Los medios de comunicación ya no le creen, no lo respetan y serán sus enemigos en esta cruzada.
  • Las redes sociales están en su contra con la mínima excepción de unas bodegas de mercenarios pagos, que son una descomunal minoría.
  • Unas FFAA, que desmanteladas, desarmadas y humilladas, no sienten ningún afecto por el presidente Petro.
  • Unas disidencias de las FARC, que no serán aliados en esa revuelta porque no tienen ningún interés político allí.
  • Un ELN, que está en idéntica situación. No tiene motivo alguno para salir a defender a Petro con quien su relación no ha salido de una crisis.
  • Un CRIC Indígena del Cauca que ha sufrido en carne propia el retiro de las FFAA, y la guerra de FARC, ELN, y Clan del Golfo, en sus territorios.
  • Son esas tribus indígenas los que han puesto desplazados y los muertos.
  • Una primera línea hoy dividida y sin orientación,

La pregunta es :

¿Vamos a permitir los 50 millones de colombianos, que Petro y 100.000 mercenarios desadaptados, bloqueen de nuevo y paralicen el país? No lo vamos a permitir.

Estamos ya advertidos y es hora de organizar a Colombia no solo con marchas sino con muchas otras estrategias que nos permitan defender esta patria.

En abril del 2021, Petro engañó y sorprendió al país con un paro terrorista de casi dos meses.

Preparó con sus amigos bandidos todo un operativo militar para bloquear al país y a sus ciudades para tumbar al entonces presidente Iván Duque.

Todo se organizó en la más absoluta clandestinidad, hoy estamos ya avisados.

¡Manos a la obra!

Sobremesa.

Ante la terrible invasión de tierras tácitamente patrocinada desde el Palacio de Nariño, Fedegan con su líder José Félix Lafaurie, montaron una estrategia de apoyo vecinal colectivo al finquero invadido. Pues las invasiones de tierra han fracasado.

La llegada inmediata al predio de decenas de vecinos finqueros a apoyar a la víctima y a oponerse a esta práctica ha dado sus frutos, la última tierra ganadera que pretendían invadir está en Barrancabermeja, allí llegaron cientos de vecinos con sus carros y empleados a hacer una férrea oposición y en ese instante los invasores avasallados debieron retirarse.

Que sea este un ejemplo a seguir de los ganaderos para todo el país.

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