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¿Nos llevan a la guerra total?

Por Álvaro Ramírez González En las últimas horas hubo más de 13 muertos en un combate entre el ELN y las disidencias de las FARC en territorio de Puerto Rondón en Arauca. La fuerza pública colombiana, ni asomó por allí. Hace menos de un mes hubo 27 muertos en duros combates entre las disidencias de

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por Álvaro Ramírez González

En las últimas horas hubo más de 13 muertos en un combate entre el ELN y las disidencias de las FARC en territorio de Puerto Rondón en Arauca. La fuerza pública colombiana, ni asomó por allí.

Hace menos de un mes hubo 27 muertos en duros combates entre las disidencias de las FARC y otro grupo narco terrorista en el Putumayo. La fuerza pública llegó muy tarde y solamente a recoger los cadáveres que descargaron como ladrillos unas volquetas.

El ELN acaba de desautorizar el mensaje del presidente Petro sobre un acuerdo bilateral de cese de fuego. Fue categórico el ELN, en que no se deja «meter en la misma bolsa» que todos esos nuevos grupos narcoterroristas. Quieren ser tratados como una categoría especial. Argumentan que llevan 50 años combatiendo al establecimiento y que no se dejan igualar, de grupos recién llegados, y recién armados. ¿Qué tal el galimatías?

Haber descabezado de esa descomunal manera a las FF AA de Colombia (70 de los más altos mandos), tenia sin duda el propósito de privarlas de la experiencia, del criterio maduro del generalato, pero además las desmoraliza, las debilita y las prepara para ponerse a la orden del nuevo régimen, que hoy parece estar más cerca de terroristas y delincuentes que de la ciudadanía misma.

Los abusos que está propiciando Petro desde el Palacio de Nariño son muestra indiscutible de ese fenómeno. Acaba Petro de detener «por decreto», la extradición ya autorizada por los tribunales de cuatro disidentes de las FARC, pedidos por el gobierno de los Estados Unidos. ¿Hay alguna razón para ello? Pues clarísimo, que FARC y disidencias que en mi criterio son lo mismo, apoyaron, votaron, y obligaron en sus territorios a votar por Petro.

Sacar de las cárceles a dos cientos de delincuentes de la Primera Línea, identificados, capturados por las autoridades, privados de la libertad y judicializados, con la burda disculpa de volverlos «gestores de paz», no es más que un gesto de pago a la Primera Línea por su apoyo. ¡Nada más!

La Policía colombiana confirmó la orden del gobierno de no prestar seguridad en Policarpa Nariño. ¿Eso que contiene? El país está viendo un fenómeno de desprotección y abandono de la fuerza pública, como nunca antes.

¿Qué puede hacer la fuerza pública contra las drogas, si el mismo Petro suspendió la fumigación aérea, la manual, y además fue claro en que “no va a encarcelar campesinos cocaleros ni raspachines?”

En el Catatumbo, reunido con 5 000 cocaleros, dijo muy claro, que «mientras no aparezca allí un cultivo alternativo mejor que la coca, la podían seguir sembrando y cultivando» ¿Alguna duda de que estamos en el país de la coca?

Petro metido en un mar de contradicciones acaba de desafiar al ELN, amenazándolos con que escojan «entre el camino de Camilo Torres o el de Pablo Escobar». Mi apreciación personal es que hoy a ninguno de los grupos armados (88) y mucho menos el ELN, le asustan los gruñidos de Petro.

Claramente es una Torre de Babel, donde unos autorizan la coca, otros posan de combatir la cocaína, se liberan delincuentes y se busca la paz. ¿Se encontrará la paz poniendo a la sociedad en manos de los delincuentes?

Al tiempo, el país está siendo invadido por la delincuencia que asfixia a las ciudades y la extorsión y el secuestro que se instalan cómodamente en el campo. Vamos es rumbo a la guerra total. ¡No lo duden!

alragonz@yahoo.es

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