Las próximas elecciones regionales
Por Álvaro Ramírez González En el próximo mes de octubre del 2023, los colombianos acudiremos a las urnas a elegir nuestras autoridades regionales. Gobernadores, alcaldes, concejales y diputados serán elegidos en esa jornada electoral. Hay unas ciudades que están sufriendo los estragos de unos malos

Por Álvaro Ramírez González
En el próximo mes de octubre del 2023, los colombianos acudiremos a las urnas a elegir nuestras autoridades regionales. Gobernadores, alcaldes, concejales y diputados serán elegidos en esa jornada electoral.
Hay unas ciudades que están sufriendo los estragos de unos malos alcaldes.
Sus dirigentes políticos y empresariales andan empeñados en corregir esas anómalas y dañinas situaciones.
Específicamente, en Bogotá (que ya tiene segunda vuelta para elegir su alcalde Mayor), Medellín y Cali, está concentrada la gran batalla entre los combos de izquierda, que pretenden continuar el mandato de sus alcaldes, y los de centro derecha, que buscan cambiarlos.
Pero no solo se trata de cambiar la mala gerencia pública de Claudia López, de Daniel Quintero y de Jorge Iván Ospina, que han hecho mucho mal al desarrollo de Bogotá, Medellín y Cali. Se trata de que en estas tres ciudades está soportada el 65 % de la votación de Gustavo Petro. Y no tengan ustedes la menor duda de que los tres malos alcaldes actuales de esas tres capitales, como el mismo presidente Petro, van a meter en esa jornada electoral, no sólo toda su fuerza política, sino también su presupuesto. ¡No las pueden perder!
En la otra orilla, están los partidos tradicionales y el empresariado de esas tres capitales, que están empeñados a toda costa, a cambiar a esos alcaldes y recuperar la gobernabilidad, el orden público y el camino de progreso hoy embolatado, gracias al caos, el desorden, el desgobierno y la corrupción rampante en esas tres ciudades, las más grandes e importantes de Colombia.
Y tienen también claro que quitarle el poder en Bogotá, Medellín y Cali, a la coalición de izquierda, es el paso más firme y estratégico, para recuperar la presidencia de Colombia.
Fueron la división de los partidos tradicionales y los egos de políticos y candidatos, los causantes de la llegada de Claudia López a la Alcaldía de Bogotá, de Daniel Quintero a Medellín y de Jorge Iván Ospina a Cali. ¡Sin la menor duda!
Enmendar los errores, deponer los rencores, archivar los egos y un compromiso políticos, ciudadanos y empresarios, los pilares de este proceso de corregir el rumbo y recuperar el gobierno de las tres ciudades. Es impensable que las tres capitales más importantes del país hayan caído en manos de tres personajes tan malos en gerencia pública.
Cada uno de ellos a su manera le ha hecho mucho daño al desarrollo de cada ciudad y a la calidad de vida de sus habitantes. Y Colombia cayó en manos de un personaje que está mostrando un alud de malas decisiones y leyes que van a meter a este país en un caos, un desgobierno, una impunidad y una ola de violencia y de pobreza, jamás vivida.
A todos ellos hay que cambiarlos. Pero empecemos por Bogotá, Medellín y Cali. Han sufrido demasiado. Recuperar esas tres ciudades es un golpe mortal a las aspiraciones de Petro y la izquierda, de atornillarse en el poder. Atentos, ¡muy atentos!
alragonz@yahoo.es

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