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Ladrona o no ladrona, Gabriela es la patrona

A la edad de 91 años falleció en su natal Pereira la excongresista liberal de Risaralda, Gabriela Zuleta Álvarez.

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Redacción IFM
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Ladrona o no ladrona, Gabriela es la patrona

Por: Álvaro Ramírez González

A la edad de 91 años falleció en su natal Pereira la excongresista liberal de Risaralda, Gabriela Zuleta Álvarez.

Gabriela ingresó a la política liberal muy joven y bajo la tutela del gran jefe de entonces, Camilo Mejía Duque.

Desde su aparición fue una figura destacada, por su fuerte oratoria y su lucha por la igualdad de género.

Gabriela llegó a la Cámara de Representantes y allí también fue una líder indiscutible, entre otro porque en el Congreso colombiano en ese entonces apenas había dos mujeres parlamentarias.

Gabriela fue designada en 1967 por el Gobierno Nacional en la comisión organizadora del nuevo Departamento de Risaralda, que se acababa de separar del viejo Caldas.

Esta líder tuvo mucha cercanía con presidentes como Alfonso López, y Julio César Turbay, fue elegida presidente de la Comisión cuarta de la Cámara de Representantes, que era la que manejaba el presupuesto nacional.

Era entonces la dignidad más apetecida e importante del Congreso Nacional, allí se manejaban los famosos auxilios parlamentarios que eran parte de la política y apoyaban iniciativas regionales. Por la época se empezó a hablar del abuso en la asignación de esos auxilios.

El entonces Magistrado Aníbal Arango, manejó el proceso con mucho valor, porque en la época, los congresistas no iban a la cárcel.

Y la poderosa Congresista Gabriela Zuleta Álvarez fue condenada por el mal manejo de esos auxilios y fue a parar a la cárcel El Buen Pastor en Dosquebradas, a pagar una condena de varios años, era la más visitada en su reclusión, por la gente del pueblo que la quería muchísimo.

La idea que yo tengo sobre la condena que acabó con esa fulgurante carrera política, es que ella, abusó del manejo de esos auxilios parlamentarios, pero no tuvo como dije antes, enriquecimiento ilícito .

Gabriela abusó en el manejo de esos auxilios, pensando más en hacer política que riqueza personal. Unos meses después de llegar Gabriela a la cárcel a pagar su condena, hubo un proceso electoral que yo viví, terminando mi carrera universitaria.

Y me llamó poderosamente la atención ver por todo el centro de Pereira, hordas de simpatizantes de Gabriela Zuleta gritando en coro:

“¡Ladrona o no ladrona, Gabriela es la patrona!”

Paz en su tumba.

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